13 de Febrero de 2015/CONCEPCION Vista de varios diarios nacionales colgados en la pared de un negocio durante el día de la prensa nacional. La prensa de Chile tiene sus orígenes en el primer periódico nacional, "La Aurora de Chile," cuyo primer número se publicó el 13 de febrero de 1812 dirigido por fray Camilo Henríquez. FOTO: JUAN GONZALEZ G/AGENCIAUNO

¿Se han fijado que hace rato estamos recibiendo el diario de la mañana cada vez más delgado, a la vez que notamos cómo disminuyen los tirajes y escuchamos que equipos periodísticos completos son despedidos? Mientras, los periódicos se fusionan y nos preguntamos ¿qué está pasando?

Al mismo tiempo la gente deja de ver televisión abierta, permanecen los programas de TV cable e irrumpe con fuerza Netflix. Por su lado, la radio permanece con su formato antiguo y todos quieren estar allí. Junto con eso, observamos cómo en el mundo la prensa es capaz de abanderizarse con un candidato presidencial y, así y todo, equivocarse medio a medio y no hacerlo ganador. ¿Será que el Cuarto Poder está perdiendo su “poder”?

Se ve confuso y no queda claro si son los formatos los que están fallando o el problema es más de fondo. Estamos frente a un enfermo que agoniza mostrando diversos síntomas. Definitivamente la crisis es de fondo desde el punto de vista editorial y comercial, con diferentes características según las particularidades de cada medio, pero provocada por la misma causa: la revolución tecnológica.

Veremos morir a los diarios en papel, canales de televisión y programas de radio que no logran adaptarse, con la velocidad que se requiere, a las dinámicas de la nueva sociedad digitalizada.

No quedarán vivos quienes no sepan comprender esto en su momento, profundidad y extensión, porque los efectos de la irrupción de la tecnología, la democratización del acceso a la información y la digitalización de las personas ya son un hecho hace tiempo.

El Cuarto Poder está desafiado por la nueva realidad y sufre un sismo generalizado que lo obliga a implementar fuertes cambios. En estos momentos es bueno recordar que siempre frente a los cambios tenemos dos opciones: resistirnos y morir, o aceptarlos a tiempo para sortear exitosamente la ola. Por eso la invitación ante las nuevas realidades es verlas como una oportunidad y desechar la sensación de amenaza inminente.

Esperemos que los medios de comunicación que tanto nos han acompañado y aportado con buena calidad editorial sepan reinventarse y seguir siendo parte de nuestra cultura.

Hoy necesitamos periodistas, líderes de opinión y medios que nos ayuden a comprender la gran cantidad de información disponible y a procesarla adecuadamente. Necesitamos que nos aporten valor, que nos ayuden a formarnos una opinión, que se transformen a las nuevas plataformas para sostener una relación más dialogante, accesible y cercana; de lo contrario, se cumplirá la sentencia que dice que el diario ya no sirve ni para envolver pescado.

 

Mónica Reyes, profesora y master en Historia

 

 

FOTO: JUAN GONZALEZ G/AGENCIAUNO

 

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