La izquierda es muy hábil comunicacionalmente y en particular para atacar a la derecha, sacando provecho político de situaciones de las que no se conocen aún todos los antecedentes, pero que involucran a miembros del sector.
Partieron con las filtraciones del caso Audio elegidas con pinzas y hoy le toca el turno al tema Marcela Cubillos, candidata a la alcaldía de Las Condes, por el hecho que la USS la contrató con un sueldo de US$17MM bruto. De esto, hasta el propio Presidente, incluso desde Nueva York, se dio el gustito de atacarla por las redes sociales a coro con su hermano Simón, jefe de gabinete de la rectora de la Universidad de Chile Rosa Devés.
Sin duda que la remuneración percibida por la ex ministra de Educación es muy alta, y será la USS la que tenga que explicar, si así se resolviere, el por qué de esa suma. Pero ¿es justo o injusto ese sueldo cuando hay otros académicos que ganan menos por funciones similares o incluso de mayor responsabilidad? Es la pregunta que flota en el ambiente.
La respuesta fácil es decir que es injusto, pero vaya paradoja, no es justa esa respuesta sin conocer las razones por las que se decidió remunerarla con dicha suma, porque las motivaciones que una institución universitaria pueda tener para atraer talento pueden ser tan disímiles como considerar el logro de mejores resultados académicos en determinado plazo; competir con mejores equipos profesionales frente a su competencia, aumentar su reputación por contar con docentes destacados para atraer a más estudiantes; lograr mejor acceso a financiamiento; postular con ventajas a acuerdos de cooperación con universidades extranjeras y un larguísimo etcétera.
Entonces, decidir si un sueldo es justo o injusto es algo que depende de tantos factores que resulta sesgado emitir una opinión sin conocer las razones del porqué una institución privada o pública decide pagar determinadas remuneraciones.
Lo que resulta obvio de todo esto es que se trata de una maniobra comunicacional que no tiene que ver con libertad o totalitarismo, sino que con una maquiavélica estrategia política distractiva para influir en el clima de opinión pública. ¿No es curioso que se armara un escándalo por los $17MM de la exministra Cubillos, pero que nadie reclame ni se escandalice cuando en el Estado se pagan remuneraciones iguales o muy superiores a $17M, como los sueldos que han sido expuestos en la prensa que señalan, por ejemplo, que el director ejecutivo de Codelco gana $49MM, el gerente general del Metro $21MM, además de otros millonarios montos en funcionarios públicos? Decir esto no se trata de empatar sino simplemente de exponer el doble estándar de esta operación política.
Pero en este tema hay otra arista que considerar y es que para el Gobierno mantener en la agenda noticiosa el caso de Marcela Cubillos y los $17MM es instrumental para desviar la atención de la opinión pública de los problemas más graves sin solución que preocupan a la ciudadanía. El jueves recién pasado quedó demostrado esto después de ocurrida la gravísima balacera en Puente Alto que dejó a un adolescente muerto y a un adulto y dos niños gravemente heridos.
¿Qué hizo la ministra Tohá? En lugar de hablar sobre el grave incidente en Bajos de Mena, salió a discursear fuertemente contra Marcela Cubillos, quien no se quedó callada y le contestó de igual manera, con lo cual toda la atención noticiosa se volcó en los dimes y diretes de estas dos poderosas políticas y la balacera de Puente Alto pasó a segundo plano.
De esto surge la pregunta siguiente; ¿Es moralmente aceptable, que habiendo tantas carencias que solucionar, se tenga al país focalizado en mantenerse pendiente de la batalla comunicacional y ahora además legal, derivada del sueldo que una universidad privada decidió pagar, como si eso fuera el principal problema de Chile? Pienso que no, y ya basta de seguir en esto.
A menos de un mes de la crucial elección de octubre, esto se perfila con fines político-electorales que la izquierda está utilizando para atacar a la derecha, influir en el clima de opinión pública a su favor, y distraerla de los problemas reales del país.
Por ejemplo ¿se preguntará el gobierno que están haciendo mal para que la CMPC decidiera invertir US$4.570 MM en Brasil y que el grupo Arauco haya decidido hacer la mayor inversión de su historia también en Brasil por un monto de US$4.600 MM y no hacerlo en Chile? ¿Les preocupará que se perdieran US$9.170MM de inversión de empresas nuestras, con los cuáles se podrían haber creado miles de puestos de trabajo, generar riqueza en el país, impuestos al Estado y soluciones a muchos problemas sociales?
Pareciera que eso tampoco importa. Lo relevante es mantener el foco en el sueldo de Marcela Cubillos y así proveerle pan y circo al pueblo para entretenerlo y ganar poder político, como si de ese sueldo dependiera el destino de Chile.
Lamentablemente por ese camino, el de la mediocridad, no llegaremos a ninguna parte.

Lamentablemente Jaime …. Toda la razón ….
Excelente