Aunque la gira por Europa del Presidente Boric no cumple una semana, éste no ha dejado de causar sorpresa por varios de sus dichos. En la primera ocasión que tuvo, no pudo resistir la tentación de referirse a José Antonio Kast, tal vez como revancha a las declaraciones de este último en Madrid, cuando lo calificó de “travesti político”. En su intervención en Alemania, Boric se preguntó “qué habría pasado si el candidato ultraderechista Kast hubiese ganado las elecciones”.
La respuesta a esa interrogante es simple. El país estaría inmensamente mejor que como está con su gestión. Sin embargo, la pregunta es otra ¿Qué les puede importar a los alemanes y europeos lo que hubiera pasado en Chile de haber ganado Kast la presidencia? ¿A quién quiso encantar con ese comentario?
Pero hay más. El Presidente, comentando el resultado de las elecciones europeas, se mostró “preocupado por el avance de fuerzas que no valoran, como nosotros, la democracia”. Bueno, esa declaración es realmente para el bronce. Que la ultraizquierda valore la democracia es una mala broma, a no ser que a lo que se refirió el Presidente sea la eufemística democracia con que la izquierda radical suele auto denominarse donde se aperna al poder.
¿Se acuerdan de la RDA? Su rimbombante título era República Democrática Alemana, para diferenciarse de la Alemania libre, la República Federal Alemana. En la RDA, tan democrática, el dictador Honecker y su esposa Margot, construyeron el infame Muro de Berlín, que tantas muertes causó a los ciudadanos que intentaron escapar de la “democracia” comunista hacia la libertad. Pero para la izquierda no hubo problema alguno en brindarle refugio y protección en Chile a Honecker y su esposa, ser homenajeado por el PC y la RDA ser admirada como gran sistema por la ex Presidenta Bachelet. Y por supuesto, nunca violaron los DD.HH. O quizás Boric pensaba en la “democracia” cubana, de la que Díaz Canel se atrevió a decir que era más democrática que Estados Unidos.
Pero más allá de esos ejemplos, me pregunto cómo pretende el Presidente Boric darles una lección a los europeos sobre democracia cuando la ultraizquierda que él representa quiso derrocar al Presidente Sebastián Piñera durante la revolución de octubre. ¿Acaso no le pidieron abiertamente la renuncia? ¿No lo acusaron constitucionalmente dos veces para intentar defenestrarlo? ¿No lo iban a perseguir internacionalmente por tema DD.HH.? ¿Esa es la democracia que valoran más que los triunfadores de las elecciones europeas?
Más asombrosa aún fue la declaración presidencial sobre Rusia. Estimó “muy sorprendente que haya países en América Latina que, quizás por un malentendido histórico, siguen viendo a Rusia como un referente de la izquierda en el mundo”, cuando según él, “en Europa es todo lo contrario, donde el régimen de Putin está más bien aliado con las fuerzas de ultraderecha, para que decir en EE.UU.”.
Realmente insólita su apreciación. Me imagino que Boric sabe que Putin es un estrecho aliado de Xi Jinping; socio de King Jong-Un, el dictador norcoreano; de Alexandr Lukashenko, Presidente de Bielorrusia, donde tiene depositadas armas nucleares; sabrá que recién llegó a acuerdo con Bolivia para explotar litio, hacer baterías y desarrollar tecnología nuclear; que apoya a Maduro y a Cuba y, además, Putin es aliado de Irán y utiliza drones iraníes para atacar Ucrania.
¿Se olvida además el Presidente que Putin fue agente de la KGB? ¿Sabrá que en Rusia los siloviki, o ex agentes de la KGB y del GRU son los “políticos” cercanos a Putin y que mandan en Rusia? ¿Y él dice que Putin está ligado a la ultraderecha, porque Marie Le Pen siente simpatía por él? Pero si en Europa y en la OTAN están extraordinariamente preocupados por la guerra en Ucrania y las amenazas de Putin con utilizar armas nucleares. ¿Y la derecha europea lo tiene como referente?
Para cerrar. Aprovechando la gira, Boric se ha reunido con exiliados y les pidió perdón, a pesar de que lo trataron de amarillo. Y quiere volver en julio a la inauguración de las Olimpíadas en París y hacer otra gira europea, como si en Chile no pasara nada.
De todo lo dicho, no cabe duda de que sus mensajes han estado dirigidos a cautivar a la izquierda nacional e internacional; a esos que tienen derecho a voto en las presidenciales; a los que votarán en 2029 y no a los europeos.
En resumen, creo no equivocarme al decir que el Presidente Boric, en esta gira, está trabajando para él y su futuro.

😇😇😇😇😇😇
Excelente!!