Credit: Chilevisión

A fines del siglo XIX Niépce y Daguerre lograron que una imagen se plasmara en el papel y los hermanos Lumière, sumando imágenes, lograron generar el movimiento. El cine se incorporó a la vida de las personas y las imágenes cinematográficas pasaron a ser la tónica. Desde el cine mudo, al sonoro y de ahí al tiempo real, en el que la incorporación de 29 cuadros por minuto logró que ya no pareciera a cámara rápida, sino la realidad misma. La visión cinematográfica se incorporó a la vida de las personas y verdad y ficción se mezclaron. La imagen y las pantallas comenzaron a construir realidad.

Los ’80 trajeron la cultura del video clip, lo que aceleró la mirada y el XXI con el streaming trajo la inmediatez. Consumimos películas y la acción es parte de la vida cotidiana de los habitantes del hoy. Vivimos en una cultura cinematográfica en la que las imágenes hoy se imponen desde las pantallas inspiradas en la realidad. Muchas cosas parecen salidas de película, pero es la realidad siempre la que supera a la ficción.

La semana pasada pareciera ser que el país presenció algo así como “casa de Papel 3” o “El Mecanismo 2” y no, no se trataba de una serie, era la realidad. Hace unas semanas las sospechas de un ilícito en torno a fundaciones parecía salir de una película de acción. El Ministerio Público comenzó la investigación y todo se complicó aún más.

Si un guion de cine mostrara a un grupo de jóvenes que buscaba el poder para enriquecerse a costa del resto, lucrando de los más pobres, pareciera ser algo inmoral, sin duda. Pero tiene todas las características morbosas para construir una buena serie. Algunos amigos, un fin, enriquecerse a toda costa. El engaño, el relato y la mafia misma, protegiéndose entre ellos como una gran familia. Una organización pantalla, para generar un ilícito que, guardando las formas legales, sin duda atenta contra todas las formas éticas y hace directamente lo que no corresponde.  

Ese gui+on que podemos ver en muchas películas, lo vemos aparecer en la realidad en Chile. Quienes hoy son gobierno decidieron saltarse la fila y entregar los dineros estatales a organizaciones amigas sin experiencia para fines políticos. O sea, pareciera ser que buscaban “embolsarse” los recursos y lucrar de la plata asignada socialmente a los pobres para beneficio propio. Pero, si a esto le agregamos que el mecanismo se encontró y comenzó la investigación y que los involucrados decidieron eliminar las pruebas, se pone más sabroso.  

A todo esto, hay que agregar que el Ministerio Público,  que es quien debe investigar la causa para hacer justicia, tenía parientes involucrados en las mismas organizaciones en cuestión, hace que la situación se ponga aún peor. No hay claridad de culpas y la investigación está en curso, pero ciertamente no suena bien. Nos encontramos en “la tormenta perfecta” que hace explotar la realidad política chilena.

La gran pregunta es ¿qué nos pasa? ¿Cómo puede ser posible que cosas tan inmorales sucedan y que haya quienes intenten justificar lo injustificable? ¿En qué minuto creyeron que todos los chilenos somos interdictos y literalmente estúpidos? ¿Cómo va a ser posible que el bien se reemplace por lo legal? La gran pregunta es ¿lo que han hecho es correcto? y la respuesta es no. ¿Corresponde entregar dinero estatal a personas sin experiencia por ser amigos para fines políticos? La respuesta es siempre «no». Está mal, está muy mal.

Pero en vez de retroceder y enmendar el mal camino, la embarran más. ¿Cómo va a ser posible que alguien crea que el robo al Ministerio de Desarrollo Social justo suceda cuando los iban a investigar? Hasta un senador de la República llamó abiertamente hace unas semanas al Ministerio Público, que buscasen esas pruebas antes que las hicieran desaparecer. Y sí, parece ser que las intentaron hacer desaparecer. Las sospechas son más que lógicas, por lo que es necesario que despejen toda duda lo antes posible y que se pongan a disposición de la justicia para colaborar y esclarecer algo que no se ve bien.

La gran pregunta es ¿no son capaces de reconocer el error y enmendar? Errar es humano, pero perseverar en el error es estúpido. Chile los está mirando y espera algo más del gobierno. Las instituciones sí importan y están por sobre quienes las ejercen. No es bueno que un gobierno no termine su mandato, menos por escándalos de este calibre. Por lo mismo es necesario, por el bien del país y en nombre de la decencia, enmienden el camino, y ayuden a despejar las dudas que los enlodan.

El bien, lo que corresponde, es el único camino real a la dignidad. Palabra tan usada por quienes son gobierno, pero tan poco entendida por los mismos. La dignidad es intrínseca y nadie te la puede dar, ni quitar, sólo te la das tú o te la quitas tú, y quienes hoy son gobierno, ya no tienen piso para hablar de ésta… pero pueden enmendar.

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1 Comment

  1. Excelente artículo, yo creo que todos estos hechos -que sin duda alguna parecen delictuales- pretenden encubrir a BORIC y antes a JACKSON pues nadie puede explicarse que ellos no sabían nada acerca de «Fundaciones» , computadores, sobrinos, abuela, nietos etc. Han aplicado aquel perverso pensamiento de que «protegiendo al hombre se protege la institución, en este caso la Presidencia. Manuel Rojas Asenjo

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