Señor Director:

Recientemente el Sr. Daniel Matamala entrevistó a Isabel Ortiz, autora de “La privatización de las pensiones: tres décadas de fracasos” y ex directora del Departamento de Protección Social, quien recomienda desechar de forma rápida la capitalización individual justificando que 18 países han abandonado esta alternativa. Ante esta situación, exponemos los siguientes datos:

España tiene un sistema de reparto, es decir, el pago de pensiones lo realiza el Estado a través de la Seguridad Social (SS). Las SS posee una deuda de 71.500 millones de euros (6% PIB), de los cuales el principal gasto es utilizado en pensiones. Actualmente la Comisión Europea le exige al gobierno realizar cambios significativos para disminuir los gastos públicos en esta sección.

Chile no posee deudas por concepto de pensiones, ya que sólo subsidia a personas más vulnerables para asegurar un monto mínimo. Según el informe de MMGPI (2019), que estudia los modelos de pensiones en 37 países, los de mejores puntajes son Holanda, Dinamarca y Australia, teniendo los tres un fuerte sistema de capitalización. Chile se encuentra en la posición número 10, liderando el ranking en sostenibilidad, y finalmente España en la posición 24. Entonces, ¿bajo qué criterios se recomienda un modelo fracasado si todas las indicaciones pareciesen ir en el sentido contrario al propuesto?