Señor Director:
El alza del precio del petróleo como consecuencia de la guerra, afectará a la economía nacional, sumado a la inaudita caja que dejó el gobierno saliente y a las verdades que se van destapando, como, por ejemplo, el reportaje de canal 24 de los aportes de los Noruegos a las comunidad lafkenche, facultadas para detener cualquier proyecto acuícola, so pretexto de defender el medio ambiente, cuando se trata de mezquinos intereses de competencia desleal.
La suma de estas situaciones obligan al gobierno a compensar, a vencer la burocracia, abrir las compuertas y detener el freno al desarrollo, so pretexto de proteger el medio ambiente, cuando sabemos que hay intereses ideológicos, políticos y económicos detrás de las barreras. Hay que poner definitivamente, al ser humano primero, destrabar todos
los proyectos parados por «la inmortalidad del cangrejo».
No se puede seguir priorizando a los animales, cuando un 8% de nuestros compatriotas, no tienen trabajo, ni nada que echarle a la olla.
Hay que destapar los tapones que impiden la objetividad y el sano equilibrio entre el indispensable progreso y la necesaria conservación.
Josefina Sutil Servoin
