Señor Director:

Ayer, Venezuela asesinó el residuo de aparente democracia que aún le quedaba bloqueando el acceso a los diputados opositores a la sede del Poder Legislativo. Por otra parte, la Asamblea Constituyente de Maduro, cuya duración ya fue prorrogada de 2 a 3 años hasta el 31 de diciembre de este año, podría eternizarse como un Parlamento de facto. Un buen lema para el rechazo a redactar desde cero una nueva Constitución en Chile: “No + Venezuelas”.