Señor Director:
Según el tercer estudio de discapacidad en Chile, uno de cada seis chilenos (17,6% de la población sobre 18 años) vive con algún grado de discapacidad (físicas, sensoriales, del neurodesarrollo, mentales y viscerales). Dada las cifras, es hiriente que el recién nombrado Director del Servicio Nacional de Discapacidad sea de profesión veterinario, y no tenga experiencia alguna relacionada a discapacidad de ningún tipo.
Conforme al concurso de alta dirección pública, al Director Nacional del Senadis le corresponde promover e implementar políticas públicas en discapacidad, mediante su integración y ejecución territorial, para la inclusión social, la igualdad de oportunidades y el ejercicio efectivo de los derechos de las personas con discapacidad. ¿Será posible que ninguno de los otros 183 postulantes no haya tenido una carrera, experiencia y conocimientos afines a la discapacidad? ¿Qué señal da el gobierno a Fundaciones como la Teletón o Coaniquem al nombrar un veterinario a cargo del servicio?
Para las familias que tienen un miembro con discapacidad el mensaje es nefasto la discapacidad no requiere de una prioridad técnica, es un puesto que se puede llenar con cualquiera.
Exigir gestión, eficiencia y apoyo real a personas discapacidad y sus cuidadores requiere conocimiento, no solo buenas intenciones. Si este es el estándar de la Alta Dirección Pública, y a no ser que el Senadis funcione como un gallinero, el nombramiento de un veterinario como su director es otro triste favor político.
Felipe Correa Molina – Abogado

Impresentable.