Señor Director:
El Sistema Notarial y Registral (SNR) chileno, uno de los pilares de la base institucional y jurídica responsable del resguardo de la fe pública, está siendo cuestionado desde diversos frentes. Para algunos el cambio pasa por una transformación total del sistema, desconociendo el valor y el aporte que el SNR ha representado para el país.
El Sistema Notarial y Registral Latino, que impera en más de 70 países, incluido Chile, no sólo responde a una idiosincrasia y tradición jurídica, sino que presenta varias ventajas respecto de su símil anglosajón, en el manejo de la fe pública, la certeza jurídica, la generación y valoración de los medios de prueba.
Por otra parte, un cambio que signifique traspasar por completo al Estado la responsabilidad de resguardar la fe pública implicaría abordar una gran reforma que sin duda aumentaría el tamaño del Estado y sus costos, postergando los cambios al largo plazo y con resultados inciertos.
Entonces ¿por qué reinventar la rueda cuando la clave está en implementar un plan de modernización del SNR? Usar tecnologías de punta con el fin de hacerlo más competitivo, eficiente y con altos estándares de seguridad.
Si tomamos las decisiones correctas que aborden la modernización, fiscalización y transparencia en los nombramientos podemos tener en el corto plazo un Sistema Notarial y Registral del Siglo XXI que responda a las necesidades actuales y que pueda ser evaluado por su calidad de servicio.
