Señor Director:
Como papá, no puedo ni imaginar lo terrible que debió ser para Cristián de la Fuente que su hija, Laura, terminara baleada por unos miserables que intentaron robarle su auto por medio de un portonazo. La percepción de inseguridad de los vecinos va al alza y, con casos como este que sí tienen visualización en los medios, no podemos esperar menos. Y es que no es solo por Laura, sino un “un, dos, tres por mí, por Laura, y por todos mis compatriotas” que cada día están en riesgo a causa del aumento de robos violentos que parecen quedar en la impunidad. Solo queda exigir a la ministra del Interior, Izkia Siches, que ponga a las víctimas y a los ciudadanos honestos por delante de los delincuentes, porque con actos como el retiro de querellas o el proyecto de indulto está dando señales equívocas al pueblo de Chile.
Cristián Labbé Martínez, diputado.
