Señor Director:,
Más de 20 años han transcurrido desde la reforma procesal penal, la que entre otras cosas, creó el Ministerio Público, lo que sin duda significó un avance muy importante en el sistema de persecución penal de nuestro país, ya que otorgó la más alta autonomía a la institución para investigar y perseguir los delitos.
Sin embargo, hoy en día dicha institución vive una severa crisis interna, a la que ninguna institución se encuentra ajena, lo que debe motivar un gran esfuerzo tanto de sus autoridades como de sus integrantes para poder superarla, además de una reforma mayor a su funcionamiento y sistema de responsabilidades.
Ahora bien, todos esos problemas dicen relación, entre otras cosas, con el deficiente liderazgo de los fiscales nacionales que han ocupado el cargo, como también los fiscales regionales, lo que sin dudas acarreará responsabilidades administrativas y penales, que serán determinadas luego de las actuales investigaciones en curso.
De lo expuesto, queda de manifiesto que el problema es institucional y que bajo ninguna circunstancia cabe hacer extensiva responsabilidades políticas en el asunto, sin tener otra motivación que desestabilizar el sistema democrático de nuestro país.
