Señor Director:
La creación del grupo de trabajo para la adhesión de Chile al Acuerdo de Asociación Económica Integral Regional (RCEP) conocida hace poco es una buena noticia. Cuando grandes potencias ponen a prueba las reglas del comercio, profundizar vínculos con Asia y Oceanía amplía nuestras opciones.
La eventual incorporación a este bloque puede abrir espacio para más inversiones, comercio y exportaciones que se materializan por medio de contratos. Éstos, sin embargo, pueden acarrear diferencias: un pago atrasado, una entrega que no se concreta o interpretaciones distintas sobre una obligación. Si esas controversias se prolongan durante años, las oportunidades que buscábamos crear pueden quedar detenidas, la reputación nacional mermada y las relaciones entre empresas, dañadas.
Por eso, la certeza jurídica no termina cuando se firma un acuerdo comercial. También requiere mecanismos eficaces para que las partes resuelvan sus diferencias sin paralizar sus negocios durante toda la vida de la relación comercial.
Esto es especialmente relevante porque Asia y Oceanía ya tienen incorporada la cultura del acuerdo y la mediación comercial, y si llegamos al bloque debemos adaptarnos.
En el plano internacional, Chile tiene pendiente la promulgación y el depósito formal del Convenio de Singapur sobre Mediación. Este instrumento facilita hacer valer los acuerdos comerciales internacionales alcanzados mediante mediación en los países donde rige. Ratificarlo abriría puertas quienes ya lo han hecho, como Japón, dando mayor certeza sobre el cumplimiento de esos acuerdos y reduciendo un obstáculo para optar por soluciones negociadas.
Avanzar hacia el RCEP y pasar a ser Estado Parte del Convenio de Singapur responden a un mismo desafío: ofrecer confianza para hacer negocios incluso cuando aparecen desacuerdos. Un país que amplía su comercio debe cuidar esas relaciones cuando se ponen a prueba.
Abrir nuevos mercados importa; poder resolver a tiempo los conflictos que nacen en ellos puede determinar si esas oportunidades perduran.
Felipe Garay – Abogado, mediador. Socio Alinea Partner
