Señor Director:
En unos días más se terminan las vacaciones, febrero y junto con ello, empieza el mes que a la mayoría de los chilenos angustia y preocupa. Este año, en pleno siglo XXI, el motivo principal de muchas familias es, si sus hijos entrarán o no a clases y si serán estas normales, en todos sus niveles.
En este sentido, si no tenemos garantías para empezar las clases en lo que a seguridad se refiere, más aún cuando se ha hecho una imagen heroica de la delincuencia de niveles trotskistas de la mal llamada “primera línea”, ¿cómo podremos, nosotros los estudiantes, seguir aportando y adquiriendo conocimientos para hacer de Chile un país mucho mejor, cuando la única forma que se ha normalizado para mejorar las falencias que aún tenemos es la violencia?
