Señor Director:
El primer gobernador regional en la Araucanía, Luciano Rivas, no ha dado mucho espacio a la oposición y a los partidos políticos tradicionales para que lo critiquen. Esto pasa por un motivo muy sencillo: su pragmatismo a la hora de tomar decisiones y de ejecutar el programa en su mandato. Vemos cómo prima el sentido común y las necesidades de los habitantes de la Araucanía.
En este sentido, rompe la lógica de las trincheras y suma a todos a un proyecto en pro del bien común del cual es muy difícil no estar de acuerdo. Pese a ello, cuando hay dudas, las ha despejado de forma ejemplar, como lo fue la consulta ciudadana donde el 80% de los participantes pidió reforzar la seguridad pública, ejemplo que siguió el alcalde de Temuco (pese a sus críticas al inicio, terminó usando ésta tremenda herramienta de participación ciudadana) en torno a la polémica del re-ordenamiento del centro de la ciudad, incluso con la misma metodología que hizo la consulta Rivas.
En resumen, Rivas ha derribado las barreras político-partidistas y, terminando con la lógica oficialismo- oposición que rige en la actualidad, el gobernador hoy encarna el regionalismo en este proyecto colaborativo con todos los actores positivos de la Araucanía.
Las ideas no son de derecha o izquierda, son sólo ideas, por lo que ejecutarlas está en la voluntad de las personas y hoy deseamos que este modelo de participación que ha implementado la primera autoridad regional siga siendo una herramienta rectora de la ejecución presupuestaria regional.
Hoy se conmemora la Cumbre por la tan anhelada paz, instancia que reúne a todas las autoridades comunales y regionales de la Araucanía y es una pena enorme que el Presidente Boric se pierda esta oportunidad inédita en Chile, enceguecido por las presiones de los grupos influyentes de palacio. Por eso, de todo corazón esperamos que considere las conclusiones que seguro serán en beneficio de todos los habitantes de esta hermosa región.
Por último, al ser el único gobernador de centro derecha en Chile, debiéramos entender que en vez de ser el último bastión de la derecha, la Araucanía es todo lo contrario. Es el primer bastión para recuperar el Chile que queremos, con un liderazgo joven que ha logrado representar una visión de futuro sin las antiguas divisiones del pasado.
Francisco Farías.
