Señor Director:
Dietrich Bonhoeffer, teólogo y pastor alemán dijo, antes de su muerte a manos de los nazis, que «la estupidez es un enemigo más peligroso que la maldad». Esa frase lo ha convertido en el mejor analista político de todos los tiempos.
Su dicho es el más certero para definir por qué el mundo funciona como tal. La escribió en su celda poco antes de que lo asesinaran en 1945, a sus 39 años.
Recordé lo de Bonhoeffer en razón de la noticia del exalcalde Miguel Ángel Aguilera. Luego de ser condenado a libertad vigilada por enriquecimiento ilícito y lavado de activos, solicitó volver a Capitán Yáber para terminar los 24 días que le faltan para el cumplimiento de su condena.
Sostiene su defensa que le será más fácil encontrar trabajo estando preso que en libertad. No sé a qué se refiere con eso, porque la realidad que nosotros conocemos está muy lejos de aquello. Según la argumentación, y aceptada por el tribunal, es mejor volver a la cárcel para su rehabilitación laboral.
Ojalá tenga éxito y logre su cometido. La Fundación Paternitas lo invita y le abre sus puertas.
Aunque, señor Aguilera, no tiene que olvidar que ello es solo para los valientes. Es un viaje largo, revestido de lealtad, sinceridad, honestidad y sacrificios. Hay que soltar las mochilas del pasado. Sobre todo, hay que buscar la dignidad y actuar en consonancia, porque siempre debe caracterizarnos la «Magnífica Humanidad».
Notable la lúcida perspectiva de reinserción que ha mostrado el tribunal en este asunto, que por cierto no se tiene con el 99% de los que se encuentran en la misma condición de Aguilera. Ojalá sea este el modo de proceder en adelante para con todos y así no aplicar al campo jurídico la sabia expresión de Dietrich Bonhoeffer.
Pbro. Nicolás Vial Saavedra – Presidente Fundación Paternitas
