Señor Director:

El problema de la derecha no es que esta carezca de nuevos líderes, sino que aquellos dirigentes políticos que han llamado a un cambio generacional -hoy y en el pasado- son los mismos que declinan bajarse del barco para que otros los sucedan. Terminan por disfrazar al conglomerado con un nuevo nombre pero las dirigencias siguen siendo las mismas. El primer y gran paso es vencer este círculo virtuoso -nuevamente comenzando- que ha impedido que nuevos líderes debuten.