Señor Director:

En relación a la entrevista aparecida en su diario el 28 de junio, realizada al señor Maurice Khamis, quisiera puntualizar algunos puntos. Coincido con el señor Khamis respecto a que la palabra antisemitismo ha sido manipulada. Lo que corresponde decir es odio al judío o al judaísmo, tal como lo expresa la definición de antisemitismo dada por Yad Vashem (Centro Mundial de Conmemoración del Holocausto). El señor Khamis, al igual que todos los descendientes palestinos, es semita, lo mismo que los judíos, por lo tanto, cuando se alientan y presentan leyes bajo el pretexto de ser «solo» antisionistas por parte de los representantes de la comunidad palestina en Chile, solo tienen el fin de perjudicar a un grupo específico de personas y estos son los judíos. Cuando el señor Khamis habla de que las resoluciones de instituciones internacionales como nacionales son en contra el Estado de Israel y no contra los judíos, debo recordarle que Israel es el único estado judío del mundo. Nuevamente se individualiza el carácter único de Israel para acusarlo solo por ser el estado judío.

El sionismo es el movimiento de autodeterminación del pueblo judío. La inmensa mayoría de los judíos son sionistas. Los judíos, desde su expulsión de Israel por los romanos en el año 70 DC, anhelaron el retorno a su patria histórica. Esto hace que para los judíos el sionismo sea parte integral del judaísmo. Al fomentar la promulgación de leyes antisionistas, lo que se hace en la práctica es fomentar el antijudaísmo. Dejemos las ambigüedades, el antisionismo es el nuevo antisemitismo que mantiene el viejo odio al judío.