Señor Director:

Mucho más habría que decir, a pesar del debate internacional desatado, respecto del caso de Christa Pike. Conmoción mundial han significado las dos inyecciones letales que no lograron acabar con ella. Si alguien todavía piensa en volver a ejecutarla se evidenciaría la crueldad brutal y feroz que anima al género humano.

Llegó la hora de otorgarle un indulto total y absoluto.

Aunque es legal, conforme al Departamento Correccional de Tennessee, intentar ejecutarla una segunda vez cuando el condenado no muere, ello nos deja una interrogante gigante sobre la pobre evolución que ha tenido el ser humano, sus frágiles valores y lo que le anima en lo profundo del corazón cuando se encuentra con situaciones de esta envergadura.

Desde todo punto de vista los hechos parecen empujados más por una inmoral y degradante venganza que por cualquier otra cosa.

El futuro de Christa es incierto. No sabemos lo que harán los químicos y los venenos desparramados en su sangre, en su cuerpo, en su mente y en su vida. Es razonable pensar que las consecuencias serán inimaginables.

Por otra parte, tampoco hay protocolos en cuanto a lo que habría que hacer luego del segundo y último intento fracasado por matarla. Son muchas las dudas sobre el desacierto, la desprolijidad y la necedad usada por quienes debían cumplir la orden judicial.

Verdadero escenario dantesco que me hizo recordar un dicho atribuido a Ronald Reagan: «No existe bestia en el mundo más peligrosa que un ignorante con poder».

Ya no importan las fallas técnicas, mecánicas o del orden que hayan sido.

Qué gran manipulación y burla para el género humano:  Todos los afanes para destruir una vida y, al fallar, pretender salvar a la misma que tan solo un rato antes se quiso mutilar sin medir sus consecuencias.

Más allá de todo lo que se pueda decir hay un misterio inmenso que permitió que no muriera.

Lo que cuenta ahora es poder darle una salida digna, de dimensión humana y espiritual, virtuosa y correcta ante un acto vil, demencial y descabellado.

¡Cuántas preguntas nos quedan en la nebulosa!

¿32 años de presidio no significan nada para el sistema judicial?

El crimen de Pike a los 18 años ¿no se ha dicho acaso ser consecuencia de una infancia saqueada, devastada y amputada? ¿Habrá que justificarla?: Tal vez sí.

¿Cómo queda una persona luego de ese itinerario sufrido?: Desgarrada, despreciada y desterrada.

¿Y nosotros?: Con la noble tarea de contenerla, amarla y abrazarla hasta el último día de su existencia.

Pbro. Nicolás Vial Saavedra – Presidente Fundación Paternitas

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1 Comment

  1. Me preocupan las víctimas de ella, personas inocentes que les quitó la vida. Yo rezaria e invito a rezar por las víctimas inocentes de esta mente criminal. Complejo que los pastores extravién el norte llevando a su rebaño………

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