La semana comprendida entre el 5 y el 12 de octubre cerró sin nuevos hechos violentos, detenidos ni condenados en la Macrozona Sur, de acuerdo con el Indicador de Violencia e Impunidad de El Líbero. La revisión de las causas judiciales vinculadas a la zona, sin embargo, permitió incorporar nuevos antecedentes sobre Javier Agustín Ramírez Núñez, conocido como “El Coipo”, empresario de Cañete identificado judicialmente como financista de la Resistencia Mapuche Lafkenche (RML) y que en agosto recibió una segunda condena, esta vez por liderar una organización dedicada a la sustracción y comercialización de madera.
El 20 de agosto, el Juzgado de Garantía de Cañete condenó a Ramírez, mediante procedimiento abreviado, a 731 días de presidio por asociación delictiva y tres años por cinco delitos de hurto, además del pago de una multa de 15 UTM. Las penas fueron establecidas para su cumplimiento efectivo. Una semana después, el tribunal dejó constancia de que la sentencia se encontraba firme y ordenó su ingreso en calidad de condenado al Complejo Penitenciario Biobío.
La sentencia estableció que, al menos entre mayo de 2020 y enero de 2024, Ramírez encabezó una estructura dedicada a sustraer madera desde predios forestales ubicados principalmente en la provincia de Arauco y posteriormente venderla a terceros. Según la acusación que aceptó en el procedimiento abreviado, “El Coipo” dirigía las operaciones, decidía los predios desde los cuales se extraería la madera, distribuía funciones entre los integrantes, contactaba a los compradores y administraba la principal cuenta bancaria donde se recibían los pagos.
Los cinco hurtos por los que fue condenado ocurrieron durante 2022 en los predios Los Hualles y Chacay, en Cañete. El primero tuvo lugar el 27 de enero y los otros cuatro entre junio y julio. En todos ellos, de acuerdo con la acusación, Ramírez instruyó a integrantes de la organización para ingresar a los terrenos y sustraer madera de propiedad de Bosques Arauco, que posteriormente era trasladada hasta un inmueble utilizado por el grupo para su almacenamiento.

Más de $2.500 millones en transferencias
Uno de los principales antecedentes de la investigación estuvo en el flujo de dinero que manejó la organización. La sentencia señaló que una cuenta corriente de Javier Agustín Ramírez Núñez Inversiones EIRL recibió $2.514.221.103 solo en transferencias provenientes de Forestal Queule, identificada como la principal compradora de la madera. A eso se sumaron ventas por más de $500 millones a otras empresas de menor tamaño.
Los fondos eran retirados mediante giros y cheques y se destinaban, entre otros gastos, a combustible, peajes, vehículos, repuestos, pagos a las cuadrillas y financiamiento de nuevas operaciones. La sentencia también ordenó el comiso de camiones, remolques, una grúa, una camioneta y $7.750.000 en efectivo vinculados a la actividad ilícita.
La condena fue dictada en agosto, pero no había sido incorporada al balance del Indicador correspondiente a ese mes. Por ello, el registro será corregido para sumar a Ramírez dentro de los condenados de agosto y no como una condena correspondiente a la semana actual.
La relación de «El Coipo» con la Resistencia Mapuche Lafkenche
La sentencia de agosto no fue la primera contra “El Coipo”. El 2 de julio de 2025, el Juzgado de Garantía de Lebu lo condenó a cuatro años de presidio como autor de asociación ilícita por su participación en una estructura vinculada a la Resistencia Mapuche Lafkenche. En ese caso, la pena privativa de libertad fue sustituida por libertad vigilada intensiva.
Ese fallo estableció que Ramírez integró un grupo organizado que operó desde 2019 en Cañete, Arauco, Los Álamos y Curanilahue bajo el nombre de RML. La acusación describió a Federico Astete Catrileo y Claudia Nahuelán Llempi en funciones de liderazgo y atribuyó a Ramírez un rol financiero dentro de la organización.
En concreto, la sentencia dio por establecido que Ramírez entregaba dinero en efectivo para actividades de la orgánica y para la planificación y ejecución de hechos delictivos, con conocimiento de que esos recursos podían destinarse a la adquisición de armas de fuego y otros elementos de protección. También prestaba cobertura para alertar sobre la presencia de Carabineros.
La investigación incluyó interceptaciones telefónicas que mostraron entregas de dinero a Claudia Nahuelán y avisos para que Ramírez evitara movilizar sus camiones en jornadas en las que se ejecutarían acciones de la organización. El tribunal concluyó que los antecedentes eran suficientes para acreditar, más allá de toda duda razonable, su participación como autor del delito de asociación ilícita.
El nombre de “El Coipo” había aparecido públicamente desde antes de su primera condena. En enero de 2024, cuando fue detenido y formalizado, El Líbero informó que la Fiscalía lo sindicaba como financista de la RML y sostenía que aportaba recursos para armas, municiones y defensa jurídica de integrantes de la agrupación, mientras obtenía beneficios en el negocio de la sustracción de madera.
Sobreseimiento parcial de Jorge Huenchullán
Otra novedad judicial de la semana ocurrió en La Araucanía. El Juzgado de Garantía de Collipulli decretó el sobreseimiento definitivo parcial de Jorge Huenchullán Cayul, vocero de la comunidad de Temucuicui, por el delito de porte ilegal de municiones.
La resolución acogió la solicitud de la defensa, que argumentó que la acción penal estaba prescrita. El hecho que sustentaba esa imputación se remontaba al 7 de enero de 2021, por lo que habían transcurrido más de cinco años.
La decisión, sin embargo, no implicó que Huenchullán recuperara su libertad. El comunero permaneció en prisión preventiva por las demás imputaciones que mantiene la Fiscalía en su contra. Había sido detenido el 19 de mayo y originalmente fue formalizado por un delito de la Ley de Drogas y otros dos ilícitos contemplados en la Ley de Control de Armas.
A parte de su papel en el tráfico de drogas, Jorge Huenchullán ha sido apuntado además como uno de los líderes de la Resistencia Mapuche Malleco (RMM), una de las orgánicas radicalizadas que opera en el sur.
