Señor Director:

La presidente de la Convención Constitucional Elisa Loncón, refiriéndose a los hechos ocurridos el 3 de noviembre en el que falleció un comunero mapuche como producto de disparos realizados, supuestamente, por miembros de la Armada de Chile, declaró: “Queremos repudiar enérgicamente esa política racista, violenta, del Estado y del Gobierno, que está afectando a nuestras comunidades… queremos repudiar la violencia que está afectando a los territorios de la nación mapuche en la zona de Arauco y Wallmapu”.

Dicho comunero formaba parte de grupos que estaban atacando a carabineros y a una patrulla de infantes de marina con armas de fuego -incluyendo fusiles de guerra calibre 7.62 mm- cuyos efectivos, acertada y justificadamente, repelieron las agresiones con su armamento de servicio. Lo cierto es que quienes llevan a cabo una política racista y violenta son los integrantes de diversas organizaciones guerrilleras y terroristas -tales como la Coordinadora Arauco Malleco (CAM) cuyo líder Héctor Llaitul declaró: “arderá lo que tenga que arder”- que actúan impunemente contra pacíficos y esforzados habitantes de la denominada macrozona sur, incluidos los de su propia etnia.

Finalmente cabría agregar que la Armada, tradicionalmente, ha rendido homenaje a destacadas mujeres y varones araucanos, bautizando a sus buques con nombres tales como Fresia, Guacolda, Tegualda, Janequeo, Caupolicán, Lautaro, Lientur, Galvarino, etc.