Archivo Constituyente es presentado por: Archivo Constituyente
Publicado el 27 abril, 2021

Vanessa Kaiser: Chao Jiles: “Tu cien por ciento y cien más”

Recibe en tu correo Lo mejor de la prensa
Suscribirse

Agotado debe estar el Presidente y su equipo. Las voces con malos augurios nos recuerdan al coro de las antiguas tragedias griegas. ¿Cómo recuperar el apoyo parlamentario y frenar las tendencias hacia un nefasto cogobierno? ¿Qué proyecto podría volver a unificar a los parlamentarios de derecha tras su Presidente y detener la ola populista insuflada por la peor clase política que Chile haya tenido en su historia?

El actual proyecto del tercer retiro no sirve; es pan para hoy, hambre para mañana o, en términos más precisos, encarecimiento del empleo y mayor deuda fiscal. Tendría que ser un proyecto que diera a la gente lo que Jiles y los giles entregan con cada retiro: plata. Sólo dos retiros de las AFP han inyectado aproximadamente US$35 mil millones a la economía que equivalen a la mitad del presupuesto anual de la nación. Supongamos que podemos hacerlo; entregar bonos que lleguen a esas cifras en lo que sigue del año. ¿Sería suficiente? No. Dando plata a destajo tampoco resolveríamos el problema de la “política del salami” que, tajada por tajada, va desmantelando el sistema de capitalización individual. Y es que ese es el objetivo de la izquierda que la estulticia de parte de la derecha impulsa con entusiasmo infantil, es la destrucción del sistema y para ello parece seguir un plan cuyas etapas son evidentes. Primera etapa: reducir el número de personas que forman parte del sistema. Segunda etapa: tras tres o cuatro retiros, nacionalizar los fondos restantes y entregarlos a un ente que redistribuya los fondos entre todos y pague favores políticos con nuevos cargos y altos sueldos a todo el que ocupe posiciones dentro de la nueva entidad. En esta etapa se consolida la legitimidad de las lógicas redistributivas y se consuma el recambio de la clase política. Al pueblo se le ve feliz y a los pocos expropiados del fruto de su trabajo se les consuela con la verborrea de la justicia social. Tercera y última etapa: se ha consolidado en el sentido común la idea de que todo es colectivo; el poder político se encuentra en manos de personas con vocación totalitaria y, como sucede en Argentina, se vacían las arcas por lo que es necesario el uso de la coerción estatal para reprimir protestas de ollas vacías y expropiar los medios de producción.

Surge entonces la pregunta más importante en la vida política: ¿qué hacer para evitar el triunfo de la izquierda totalitaria? En contra de lo que algunos sectores proponen, quienes entienden de economía, saben que la solución no es retirar el 100%, porque desmantela el sistema y la izquierda logra su objetivo. De ahí en adelante, manipular a todos con el pretexto de mejorar las pensiones será su estrategia para terminar por socavar la democracia. Y es que nadie quiere llegar a viejo, pobre. Usted puede decirme que no importa, lo fundamental es proteger la propiedad de los ahorrantes y quitarle la chauchera con la que quieren financiar su toma del poder. A eso, yo le respondo que, si no es por angas, será por mangas. Se van a hacer de la plata igual; ¿o usted cree que la discusión de las alzas de impuestos no tiene esa finalidad? Además, el retiro del 100% es inviable porque muchos activos en los que está invertido el dinero son ilíquidos, lo que equivale a que habría que entregarles un pedazo de carretera a los ahorrantes. A ello se suma que todos querrían sacar sus ahorros de Chile, generando una crisis en la balanza de pagos por la fuga de capitales. En pocas palabras, es el fin del Chile que conocemos.

Hay que proponer una política que no sólo satisfaga la necesidad que muchos tienen de retirar dinero y aplaque el miedo de quienes lo hacen porque saben que se lo van a robar. El proyecto también debe resguardar el sistema de AFP poniendo el foco en que no se desarmen las carteras de inversión. Por otra parte, no puede costarle un peso al fisco que ya está agotado. Y, lo más importante, tiene que jugar a favor del monto de las pensiones de los afiliados, resguardando los fondos que ascienden a US$207 mil millones de modo que el fondo no se diluya y siga generando utilidades. ¿Por qué es importante este punto? Porque cada retiro, al disminuir el monto del fondo del afiliado, reduce también las eventuales utilidades que obtendría de un buen manejo por parte de la administradora. Finalmente, desde la óptica política, tiene que devolverle la cohesión a la derecha y bajar la presión populista cuyas dinámicas están horadando nuestra institucionalidad democrática.

Me parece que nadie estaría en desacuerdo si existiese un proyecto que cumpliera con los objetivos propuestos. Así es que echemos la carne a la parrilla: “Tu Cien por ciento y cien más” es la idea detrás de esta propuesta. Intentaré explicarla de una manera sencilla para que no nos enredemos. Usted y yo somos afiliados y necesitamos plata. Jiles nos ofrece un tercer retiro. Como el aquí y el ahora son siempre más importantes que el incierto mañana, nos parece buena idea. Y los parlamentarios que saben que es mala la idea, al ver que la gente la abraza, deciden abandonar al gobierno y cosechar los réditos de una política que contribuye al descalabro.

Pero, resulta que el Presidente es más inteligente (no olvidemos que estudió en Harvard), así es que nos hace la siguiente oferta. “Señora le doy un préstamo por el 100% de sus fondos ahora mismo. La garantía del préstamo es su fondo. En otras palabras, esto es como una hipoteca. El fondo sigue siendo suyo; nadie puede quitarle su propiedad. Pero, como usted necesita la plata, yo he conversado con financistas internacionales y están dispuestos a prestarme el equivalente a lo que usted tiene en su fondo para que yo se lo preste a usted. No se preocupe por las tasas que me cobra el financista porque, como el riesgo del negocio es cero, son muy bajas. De modo que el costo para el Estado es bajísimo (y si lo compara con lo que sería un sistema de reparto, es infinitesimal).”

Evidentemente que ante tal propuesta tendríamos que preguntarle, “pero Presidente, ¿y yo cómo le pago la deuda?” Y él, con su sabiduría infinita nos diría: “Usted va a tener un préstamo a una tasa muy baja de interés y éste se irá pagando de aquí a cuando se jubile con parte de las ganancias que obtenga la administradora y las utilidades que generen los bonos AAA que crearemos con las garantías de los fondos. Si queda algo por pagar tras ese período, entonces usted me lo paga cuando retire.” (En términos técnicos, se trataría de una suerte de prenda sin desplazamiento).

¡Eureka! Hemos dado con una política que consolida el sistema de pensiones desincentivando el retiro por parte de quienes no necesitan liquidez. Al mismo tiempo, logramos que las personas no pierdan las rentabilidades que puedan obtener por los fondos actuales, aunque deban pagar la deuda más adelante. Por otra parte, la cartera de garantías podría ponerse en manos de las mismas AFP, ser ingresadas al sistema financiero y generar utilidades que amorticen la deuda de quienes la hayan contraído por necesidad. Y serán muchos los que, bajo este esquema no retirarán, puesto que se consolida el sistema de pensiones al ser el Estado acreedor de los fondos. En otras palabras, el Estado no puede expropiarse a sí mismo. Así, usted llega con la ayuda a quienes realmente lo necesitan, otorga confianza a quienes hoy colaboran a desmantelar el sistema por miedo a que le roben y crea un instrumento financiero que puede generar utilidades con las que hasta ahora no contábamos. Todo eso es bueno, pero, lo mejor, es que se termina con un circo que, en breve, pasará a cobrar ribetes romanos. Así, para retomar la buena senda, bastaría con que el Presidente y su equipo hagan una rueda de prensa y lo anuncien más o menos del siguiente modo: “Existen necesidades urgentes que atender y no es justo que usted se quede sin jubilación por esta crisis. Así es que el gobierno ha diseñado la siguiente propuesta… tu cien por ciento y cien más”.

Las columnas de Opinión son presentadas por:
Ver más

También te puede interesar:

Cerrar mensaje

APOYA AL LÍBERO

A diferencia de muchos medios de comunicación en EL LÍBERO hemos mantenido nuestra web y noticias sin costos para todos. Creemos que hoy, más que nunca, es necesario que la mirada de EL LÍBERO llegue a más personas y cubra más contenido.

Si quieres ayudarnos a lo anterior hazte miembro, hoy mismo, a la Red Líbero, por 1 U.F. mensual (o 0,5 U.F. para los menores de 40 años) con lo que estarás realizando un aporte fundamental para que podamos ampliar nuestra labor.

HAZTE MIEMBRO