Tras permanecer cuatro años refugiado en la residencia del embajador de Chile en Caracas, Roberto Enríquez salió del país el pasado jueves 13. El líder político venezolano, perseguido por el régimen de Nicolás Maduro, era el último que vivía en asilo dentro la residencia diplomática. Luego de que el gobierno le otorgara un salvoconducto para participar de las negociaciones entre las fuerzas opositoras y de gobierno, el presidente de Copei emprendió rumbo a Ciudad de México.

Este sería el séptimo proceso de negociación en el que los opositores de Maduro y los oficialistas se sientan a dialogar. La instancia, que podría llegar a extenderse hasta por 180 días, tendrá lugar en el país norteamericano y será moderado por Noruega, quien también participó en 2019. 

La figura de Enríquez en el encuentro no pasa desapercibida. El político ha sido perseguido por el régimen de Maduro desde 2017 y en esta ocasión viajó como invitado del debate liderado por Juan Guaidó. Enríquez, relacionado con la Organización Demócrata Cristiana de América (ODCA), permanecía en la casa del embajador chileno luego de que se emitiera una orden de arresto en su contra por los delitos de traición a la patria, conspiración, rebelión y asociación para delinquir

La salida del refugiado se realizará en el marco de este nuevo ciclo de negociaciones que surgió tras el “Acuerdo de Salvación Nacional” propuesto en mayo por Guaidó. Este, busca establecer ciertos mínimos para sus compatriotas; un cronograma de elecciones libres, ayuda humanitaria masiva y vacunas para el Covid-19, garantías democráticas para los presos políticos, además de una gestión a nivel internacional para levantar las sanciones económicas para el país con la condición de que se cumplan los acuerdos.

Uno de los puntos relevantes de la cita será el rol de Estados Unidos. En caso de que el gobierno de Maduro considere las peticiones, este espera que el Presidente Joe Biden disminuya las sanciones que pesan sobre diversos personeros del régimen y compañías estatales venezolanas. Desde la Casa Blanca aseguraron que están dispuestos a revisar estas medidas solo si hay un avance en las conversaciones entre los representantes del régimen y la oposición.  

Las negociaciones entre ambos bloques se han realizado desde 2014, pero sin mayor trascendencia. Esta vez, esperan haya resultados auspiciosos y se pueda liberar a quienes aún permanecen detenidos por conflictos políticos, como el caso de Freddy Guevara, quien compartió asilo con Roberto Enríquez y volvió a ser capturado por las fuerzas estatales venezolanas. 

Mientras ambos permanecían bajo refugio, compartieron en la residencia caraqueña ubicada en el Country Club, por la que también pasaron los magistrados Beatriz Ruiz Marín, Zuleima Del Valle González, Elenis Rodríguez, Luis Marcano Salazar y José Fernando Núñez, quienes también estuvieron bajo la protección de la embajada.

Sobre el encuentro y a través de un video, Guaidó aseguró que la propuesta no se trata de “cualquier acuerdo o negociación que mantenga todo igual, o que cambie espejos por algunos cargos”, sino de un compromiso “entre las fuerzas democráticas representadas por el gobierno interino, la Asamblea Nacional legítima, la Plataforma Unitaria, los actores que sostienen al régimen y la comunidad internacional, especialmente las potencias internacionales”.

La iniciativa cuenta con el respaldo de Estados Unidos, la Unión Europea, Canadá y la Plataforma Unitaria. Esta última, agrupa a más de 40 partidos políticos nacionales y regionales, además de diputados, y la Conferencia Ciudadana que agrupa a una serie de gremios, sindicatos y militares en retiro. Todos los simpatizantes firmaron un manifiesto con el respaldo a la alianza. 

Deja un comentario

Cancelar la respuesta