Este lunes, la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC) se reunió con la candidata presidencial del oficialismo, Jeannette Jara (PC), para entregarle 50 propuestas contenidas en el documento «Motores para impulsar el crecimiento sostenible de Chile”, que también fue entregado a Evelyn Matthei y José Antonio Kast.
Tras el encuentro, Jara dijo que había «varios puntos en común» y, de hecho, en su programa -en el que excluyó medidas como el aborto libre, el fin de las AFP y el impuesto al patrimonio, pero mantuvo la negociación ramal y reformuló el ingreso vital de $750 mil-, incorporó la idea de que “buscar nuevos motores que eleven el crecimiento en Chile debe ser objeto de especial preocupación», en un claro guiño al empresariado.
En el programa «Mirada Líbero», la presidenta de la CPC, Susana Jiménez, se refirió a estos encuentros, entregó su mirada sobre el programa de Jara y abordó la carrera presidencial.
«El programa tiene pocas bajadas concretas en política pública»
-¿Como evalúa la reunión que sostuvieron con Jeannette Jara?
-Para nosotros es una tremenda oportunidad en un año electoral poder contribuir desde la mirada empresarial, desde la experiencia del sector privado al debate de política pública, porque finalmente a todos nos interesa, y al mundo empresarial ciertamente le importa que a Chile le vaya bien, que se vuelva a generar mayor crecimiento económico y mayor empleo. Así que hemos tenido una ronda de reuniones. La última fue con Jeannette Jara, que llegó con su equipo económico y con quienes van a ser sus voceros, como Laura Albornoz y Ricardo Lagos Weber. Y tuvimos la oportunidad de hacerle la presentación, de mostrarle nuestras propuestas y conversar algunas de ellas, lo cual siempre es bueno porque lo que uno busca con esto es ser propositivo, es señalar hacia dónde uno cree que deberían ir las cosas para mover la aguja y no seguir en este letargo en que hemos estado ya hartos años.
-Jara dijo que habían “varios puntos en común” con la CPC. ¿Realmente tienen varios puntos en común?
-Es difícil de decir. El programa tiene buenas intenciones, pero tiene pocas bajadas concretas en política pública. Eso tiene que ver con tratar de sintetizar visiones, y finalmente uno busca los mínimos comunes, que son los mismos de todos… Aumentar las exportaciones, aumentar el crecimiento, incentivar el empleo, generar mejor salud para las personas, pero a mí me falta lo concreto, saber cuáles son esas medidas, y eso me imagino que lo podemos ir transparentando a lo largo de los sucesivos debates y conversatorios que habrá de aquí a las elecciones.
«Llama más la atención lo que se eliminó del programa original que las nuevas propuestas«
-¿Influyeron en algo las propuestas que presentaron?
-Las propuestas ellos probablemente ya las tenían bastante conversadas, pero yo insisto, no es que hayan propuestas tan concretas ahí, por lo tanto hay todavía mucho por hacer, mucho que concretar, mucho que transparentar también, porque llama más la atención lo que se eliminó del programa original que las nuevas propuestas. O sea, se ha hablado mucho de que en el programa original había nacionalización del cobre y del litio, que desaparecían las AFP, que había un salario vital.
-Pero el ingreso vital de $750 mil se mantuvo…
-Eso sigue, pero reformulado, como «ingreso vital», que es más alineado con la discusión que ha habido, no solo en Chile, sino que también internacionalmente, y que es un concepto completamente distinto. Lo que pasa es que en algún minuto se ha tratado de asimilar al salario mínimo, pero lo cierto es que el ingreso vital es un ingreso suficiente para las familias, que está compuesto por el salario laboral, las transferencias del Estado o ingresos de otros capitales. Entonces, es un concepto muy distinto que ella de alguna manera lo asimila ahora a lo que realmente es el ingreso vital, que es bien distinto a hacer uso de eso para una negociación de salarios mínimos. Y esa fue la primera reacción que hubo, que aunque todos queramos mejores ingresos y salarios, lo cierto es que si tú lo haces por ley y no acompaña aumento productivo, generas más desempleo. Entonces, creo que eso la llevó a morigerar esa propuesta. Y echo de menos, o al menos me hubiese gustado ver algún guiño mayor hacia la importancia de que en toda esta actividad, en la impulsión de la inversión, el sector privado tuviera alguna mención. Yo diría que el sector privado está un poco ausente en el programa, está considerado en mesas de trabajo, etc., pero no veo guiños efectivos que uno diga ‘esto es un generador de empleo, esto va a atraer inversión’, hay generalidades y tiene este sesgo de mantener la empresa nacional del litio, a una participación o una confianza basada en la actividad del sector público, más que del sector privado.
-¿Hay preocupación en el sector empresarial sobre el programa de Jara?
-Más que del programa, de propuestas que han surgido. La candidata fue parte del gobierno actual, que ha tenido algunas luces, pero también varias situaciones complejas, que nos han llevado a estos cuatro años de bajo dinamismo, poco empleo, trabas para sacar adelante inversiones. En ese sentido, se ve más bien una continuidad, incluso hay objetivos que son muy similares a los actuales. Por ejemplo, esta administración se propuso construir 260.000 viviendas sociales, que no alcanzará a lograr esa meta, y bueno, el programa de la candidatura de Jeannette Jara propone lo mismo, ¿no?
–¿Lo ve como una continuidad del gobierno actual?
-De alguna manera. Es muy difícil juzgarlo cuando tú no tienes la bajada de las propuestas. De hecho, hasta la negociación ramal es muy probable que el gobierno lo presente ahora, en este periodo que queda electoral, ya en la salida del gobierno, por lo tanto con poca viabilidad de avance, pero finalmente es una impronta de su agenda. Y obviamente esta candidatura continúa con esa mirada.
-¿Tiene similitudes el programa de Jara con lo que está proponiendo el gobierno?
-Sin lugar a dudas.
-Ahora, Jara no suscribió la idea de bajar impuestos, lo que para ustedes como CPC es fundamental…
-Nosotros, hace mucho tiempo, habíamos instalado la idea cuando se habla en nuestro país de subir impuestos, de que las tasas corporativas estaban muy altas, que están muy por sobre el promedio de la OCDE, y que incluso está muy por sobre de los países que realmente han dinamizado su economía. Y en ese sentido, cuando presentamos nuestra propuesta de motores, tenemos incluida una propuesta muy concreta de bajas de tasas de impuestos corporativos. Cuando me habían preguntado antes de la reunión con Jara si es que pensaba que iba a acoger la propuesta, yo dije, bueno, vamos a tratar de convencerla cuando nos reunamos con ella. Y efectivamente le mostramos la propuesta, en la convicción de que esto es muy incidente en lo que pasa en el país, donde si realmente hay consistencia en el relato de que prioriza seguridad y crecimiento económico, como es en todas las candidaturas, bueno, esta es una herramienta muy relevante, porque nos da competitividad tributaria. La respuesta, la verdad, es algo que también es esperable, que las cuentas fiscales hoy día están muy complicadas para el futuro. Entonces, hay quienes creemos en que una reducción de impuestos genera un impulso económico que finalmente termina por producir mayor recaudación fiscal. Acá hay mucho temor de que si yo bajo la tasa recaudo menos y entonces mi estrechez fiscal es aún peor.
-¿No logró convencerla, entonces?
-Ella dijo, a la salida, que lo estaban conversando, y eso a mí me deja una luz de esperanza. No hay que olvidar que la candidata Jara tiene que sintonizar con toda su coalición y dentro de su coalición, antes de las primarias la candidatura de Carolina Tohá sí proponía una bajada de impuestos corporativos, incluso más, este gobierno que partió queriendo subir los impuestos, en algún minuto estuvo dispuesto, y el ministro Marcel lo hizo público, de bajar las tasas corporativas, y diciendo incluso que esto generaba un impulso al crecimiento económico, pero que no tenía piso político para implementarlo.
-En el programa de Jara se habla de “buscar nuevos motores que eleven el crecimiento en Chile debe ser objeto de especial preocupación”. ¿Ese es un guiño a la CPC?
-Bueno, habría que preguntarles a ellos, ojalá que así sea, porque la verdad es que en este informe que nosotros presentamos a los distintos candidatos, trabajamos más de 80 personas, entre ellos muchos empresarios, no solo expertos (…). Si eso logra permear, fantástico, es lo que nosotros buscamos, tener incidencia, y por eso es que no solo nos hemos juntado con los candidatos presidenciales, nos hemos juntado también con los ministros actualmente en el cargo, porque hay muchas medidas que son mejoras de gestión, son mejoras en interpretaciones, y por lo tanto pueden generar un impulso.
«Jara tiene un track record en materias de seguridad y en su visión respecto de lo que han sido las manifestaciones en el pasado«
-Jara se ha estado presentando como “socialdemócrata”, pero es parte del Partido Comunista. ¿Cómo ve eso usted?
-Efectivamente uno siempre carga, de alguna manera, con la historia, con su pasado, con quienes a uno lo respaldan. Y es verdad que se amplió el espectro post primaria y es representante de una coalición importante, pero tiene un track record en materias de seguridad y en su visión respecto de lo que han sido las manifestaciones en el pasado. Y eso obviamente genera algún grado de incertidumbre, si realmente ese compromiso, tanto con la seguridad como con el crecimiento económico, van a tener un correlato en las acciones, en los proyectos de ley, en si en caso de ser oposición van a poder respaldar medidas que apuntan en esa línea. Entonces, efectivamente uno tiene que responder por su actuar, por su preferencia y por quienes lo acompañan en esa coalición, y en ese sentido el tema seguridad en la opinión pública ha estado más creíble por el ala derecha que por el ala izquierda.
-¿Le cree a este vuelco que ha tenido Jara?
–Hay inconsistencia entre lo que era el proyecto original y lo que han sido las declaraciones de la candidatura y de sus asesores. También es entendible que cuando uno representa una coalición tiene que hacer una síntesis de todas esas propuestas, pero yo te diría que quizás, más allá de preferencias políticas, finalmente el mundo empresarial lo que busca es condiciones habilitantes donde no solo se den garantías de seguridad, de reglas claras, de certeza jurídica, sino que también de confianza en lo que el sector privado puede hacer, en que el sector privado es el motor de las economías, y que no es el Estado. El Estado es el que regula, el que norma, el que crea las condiciones.
-¿Y Jara no da esa confianza?
-Es que no quiero personalizarlo en una persona, quiero decir que hay sectores de la sociedad que desconfían de la capacidad del sector privado de dar esas soluciones, que incluso está dispuesta a no delegar en el sector privado, aunque eso tenga perjuicio para las personas. Estoy pensando particularmente en listas de espera. ¿Por qué no hacer uso de las capacidades, de la disposición del sector privado para resolver las listas de espera? Porque hay un sesgo ideológico en favor de que sea el sector público el que resuelve. Lo mismo en educación. ¿Por qué no permitir que el sector privado participe en la educación, aunque tenga fines de lucro? A las personas finalmente les interesa que les resuelvan sus problemas. Seguimos teniendo a un sector de la sociedad que desconfía del sector privado y confía ciegamente en el servicio que pueda dar el Estado.
-¿Pero ese es el sector que representa la candidata Jeannette Jara?
-La acompaña en su coalición sin lugar a dudas. Nosotros queremos revertir y queremos mostrar como gremio empresarial la tremenda incidencia que tiene el sector privado en resolver esos nuevos dolores de la sociedad.
-¿Qué diferencia ve entre las candidaturas y los programas de Evelyn Matthei y José Antonio Kast?
-En ambos casos hay bastantes coincidencias en sus programas, como también, al menos eso es lo que nos transmitieron, con las propuestas que hicimos nosotros. Hay muchas ganas de trabajar además con las distintas ramas que ahí están representadas en la CPC, que tienen el conocimiento ya más específico, porque está la agricultura, el comercio, la minería, la construcción, entonces pueden ser un gran aporte para construir el buen diseño de políticas públicas.
«Hay unos guiños más innovadores, que salen de la caja, en el caso de Kast»
-¿Pero, entre la candidatura de Kast y Matthei, hay una que a ustedes como CPC los deje más tranquilos?
-Más que tranquilos o intranquilos yo creo que hay una mirada bien propositiva… Hay algunos guiños más innovadores en el caso de José Antonio Kast, que salen un poquito de la caja, pero por otro lado Evelyn Matthei tiene un abanico bastante amplio de personas con experiencia en el Estado. Creo que cada uno tiene su fortaleza, y ahora que entramos ya en tierra derecha con los programas a la vista, creo que la discusión más de contenido debiera tomar mucho más relevancia que la performance que se puede hacer en los debates (…). Cualquiera sea el gobierno que llegue, no podemos seguir administrando lo que hay, acá se necesitan cambios profundos, porque de lo contrario vamos a seguir en esta racha.
-¿Cuál es la responsabilidad del gobierno en la crisis económica que enfrenta Chile?
-Se ha subestimado el efecto en el mercado laboral. La tasa de ocupación no logra recuperarse de los niveles prepandemia. Tener una tasa de desempleo que hoy día bordea al 9%, es algo que no se veía y llevamos más de dos años y medio en esos niveles, es casi un millón de personas buscando emplearse sin encontrar oportunidades de trabajo… Y no veo por una parte políticas que aborden estos temas, y sí veo decisiones que van encareciendo la contratación formal (…). Tenemos en los últimos años alzas importantes, salario mínimo por sobre el aumento de productividad, reducción de jornada, alza de la tasa de cotización, que yo puedo estar muy de acuerdo porque se necesitan más ahorros para la jubilación, pero es un aumento de costo de contratación.
