Actualidad Informativa es presentado por:
Publicado el 08 de septiembre, 2015

Soledad Teixido: “En este país necesitamos hacer metamorfosis”

Autor:

Renato Gaggero

En su discurso de premiación a las empresas chilenas más sustentables, la presidenta de PROhumana invitó a “salir del estancamiento en que nos encontramos. Estamos pegados en una dialéctica que nos tiene entrampados”.
Autor:

Renato Gaggero

Recibe en tu correo Lo mejor de la prensa
Suscribirse

Durante la premiación de la 11ª versión del Ranking de Sustentabilidad Empresarial PROhumana, que destacó en sus principales categorías a las compañías Bci, Mall Plaza, L’ORÉAL Chile, Forestal Mininco, BBVA, Essbio Nuevosur, Roche Chile, Falabella Retail, Cristalerías de Chile, Paris y VTR, la presidenta ejecutiva de la entidad, Soledad Teixido, presentó un diagnóstico y una propuesta para enfrentar la situación que enfrenta hoy el país.

“He reflexionado sobre cómo entregar un mensaje que nos reanime, que nos haga sonreír. Y lo primero que deseo compartir es que a pesar de todo lo que pasa en el mundo debemos seguir con esperanza. Y es por eso que pensé que debíamos hablar de belleza, porque va de la mano de la estética y ésta se acompaña de la ética. Es una triada hermosa”, aseguró en el comienzo de su discurso.

Y a continuación agregó: “La estética y la ética son compañeras de ruta. Sin embargo, en algún momento se generó un quiebre, y nuestro país está sufriendo con esta grieta profunda que hemos creado entre la estética y la ética.

Muchos de ustedes saben que cada año nuestra premiación busca un sentido, una imagen, un proceso para explicar de manera concreta la propuesta de futuro que queremos hacerles para seguir trabajando por la sustentabilidad.

‘Todo se transforma, Metamorfosis es cambio…’. Esa es nuestra propuesta de concepto para este año 2015. Al inicio, en la obertura de la premiación, observábamos imágenes de metamorfosis… ese proceso tan sutil, pero tan profundo que vive cada mariposa.

Creemos en PROhumana que cada uno de nosotros vive a lo largo de la vida cambios tan profundos como los de la metamorfosis; y por cierto, las empresas también viven su transformación de igual modo.

En el inicio, tanto el ser humano como la empresa es un huevo que se crea, se transforma y nace. Y es así que todos/as en los primeros años somos orugas; los humanos durante nuestra infancia y adolescencia nos vamos alimentando de múltiples formas y aprendizajes, hasta que llega ese momento en que nos volvemos una crisálida, ese instante íntimo de remirarse, y preguntarse ¿quién soy?, ¿cuál es mi alma?; y por su parte, la empresa se piensa a sí misma y se pregunta su por qué, su sentido; y se transforma a través de todos los seres humanos que la constituyen. Y es así que llega el momento, y tanto persona como empresa, se convierten en una mariposa maravillosa.

Sin embargo, no sé si ustedes lo saben, pero para salir de su crisálida la mariposa tiene que hacer ese proceso sola, ya que si la ayudamos no sobrevive. Tiene que construirse a sí misma, tiene que construir su ser, y recién, luego de eso, puede salir de la crisálida a través de un gran esfuerzo. Y es así que personas y empresas también tienen que hacer un proceso de transformación y ese gran esfuerzo de salir de lo que las encapsula y no les permite transformarse. Ese proceso debe hacerlo cada uno, y así lograr ser algo tan bello que no podamos evitar contemplarlo y admirarlo por su belleza.

Ya lo dije en un comienzo: belleza es ética. Y eso es lo que requiere Chile hoy: personas e instituciones éticas y bellas.

Necesitamos, en este país, hacer metamorfosis cuantas veces sea necesario. Debemos atrevernos a cambiar, a renovarnos y el resultado de la metamorfosis nos muestra la belleza que podemos crear para cada uno de nosotros y para nuestras instituciones, haciendo de este un país sutil, humano, ético y estético.

La crisis que vivimos hoy no surge de la nada, por eso la urgente necesidad de tener la disposición a transformarse. Si queremos la confianza que tanto nos falta, no tenemos que seguir reflexionando sobre ella, sino que debemos crear actos simbólicos, actos transformadores;  debemos cambiar, y así una brisa suave de que es posible confiar se va a empezar a hacer parte de nuestras vidas.

Y como nos dice Adela Cortina: ‘En la confianza no se confía, la confianza se gana a pulso en la vida cotidiana realizando actos dignos de ella; se la ganan las organizaciones e instituciones incorporando hábitos éticos, que ya van formando parte de su carácter, de su Ethos’.

Debemos pensar más en las elecciones que hacemos cada día, de cómo éstas contribuyen a  generar transformación. Debemos salir del estancamiento en que nos encontramos. Estamos pegados en una dialéctica que nos tiene entrampados.

Aprendamos a dialogar, a diferir, a sorprender y sobre todo a no temer a la honestidad.

Debemos, tanto personas como empresas, mirar nuestra sombra como nos diría Jung, y agarrarla con fuerza y transformarnos.

Sugiero que este cambio se funde al menos en las cuatro virtudes cardinales: Prudencia, Fortaleza, Templanza y Justicia, entendiendo que ésta última exige mirar y relacionarse con el otro como un legitimo otro.

Y para esta gran transformación se necesita de personas, de personas que deseen construir un carácter y  Ethos individual”.

En la parte final de su mensaje, Soledad Teixido invitó “a ser en una parte de la historia del futuro de Chile, en lugar de aferrarnos a ser portadores de la historia del pasado”.

“Por eso, la necesidad de transformarse, de crear, de innovar, de ser más curiosos y osados… ¡Cambiemos la historia de Chile y seamos protagonista de ésta!

Para finalizar, termino con una linda cita de la gran antropóloga Margaret Mead:

‘Nunca dudes que un pequeño número de ciudadanos considerados y comprometidos pueden cambiar el mundo. De hecho, es la única cosa que lo ha logrado’”, dijo.

Las columnas de Opinión son presentadas por:
Ver más

También te puede interesar: