En el portal web de la Convención Constitucional, hasta el mediodía de ayer, figuraban 1.958 iniciativas populares de norma.  De este total solo 15 propuestas habían alcanzado o sobrepasado hasta la tarde de este martes las 15.000 firmas que se requieren para pasar a ser discutidas en el Pleno de la Convención. Dentro de esas, seis están referidas a asuntos ya consagrados en la Carta Magna en vigencia. Otras, aunque no han logrado los apoyos requeridos, también abordan principios que ya se encuentran en el actual texto constitucional.

El temor a que derechos que los chilenos ya tienen ganados constitucionalmente puedan llegar a quedar por fuera de la nueva Carta Fundamental es lo que ha motivado a ciertos grupos a darse a la tarea de presentar propuestas legislativas que esencialmente buscan repetir en el borrador que se votará en las urnas artículos que forman parte de la actual Constitución. En esto coincidieron especialistas de diversas áreas que fueron entrevistados por El Líbero.

«A pesar de que sería un muy mal escenario que la Convención le quite derechos a las personas, esto podría darse, podría ocurrir y el discurso de algunos constituyentes ha ido en esa línea, en la línea de cuestionar cosas que dan garantía de estabilidad, de derechos adquiridos «. Esta advertencia la hace el presidente de Res Publica, José Francisco Lagos, para quien el deseo de los ciudadanos de no perder derechos es lo que los motiva a presentar estas propuestas.

La abogada constitucionalista Marisol Peña, y  profesora del Centro de Justicia Constitucional de la Universidad del Desarrollo, es enfática al explicar las dos razones por las cuales, en su criterio, hay grupos que se dan a la tarea de redactar y presentar estas propuestas.

«Esto tiene que ver con asegurar que ciertas instituciones y en particular ciertos derechos que hoy se consagran en la Constitución, y que para muchas personas son claves de una sociedad libre y democrática, continúen estando en ella. De forma que, presentado iniciativas populares de norma y promoviendo que sean firmadas por 15.000 personas que pertenezcan a cuatro regiones distintas del país, entren necesariamente al debate constitucional», señala la ex presidenta del Tribunal Constitucional.

«A mi juicio también está relacionado con el hecho de que muchos convencionales anticiparon que la labor de redacción de una nueva Constitución debía constituir una verdadera hoja en blanco. En consecuencia, en principio, no se encontraban sujetos o vinculados por las normas que actualmente se contemplan en la Constitución, aún cuando hubieren sido de aplicación exitosa». En esos términos indica Peña la otra causa que ha motivado a algunos grupos ciudadanos a proponer normas que no hacen más que repetir lo ya dicho en la actual Carta Magna.

Desde la propia Convención, el constituyente Felipe Mena (UDI) explica las razones por las cuales están siendo ingresadas este tipos de iniciativas populares de norma. «Hay algunos derechos en particular que están consagrados hoy en la Constitución y que se considera que no pudiesen estar consagrados en la propuesta constitucional en la que se está trabajando, por las temáticas que se han discutido en algunas comisiones, particularmente en derechos fundamentales», advierte.

El convencional ahonda al respecto: «Evidentemente hay un temor de parte de algunos ciudadanos, que consideran que al no estar como temáticas mínimas a discutir en algunas de las comisiones, es mucho mejor incluirlas en las iniciativas populares de norma y conseguir las 15.000 firmas, como pasa en el caso del derecho preferente de los padres a educar a sus hijos o la libertad de enseñanza».

El derecho a la vida y a la libertad de educación, los que más buscan preservar

Derecho a la vida, que ya cuenta con 21.009 firmas, fue una de las propuestas de este tipo que la constitucionalista Peña destaca. «Es importante el derecho a la vida, pero explicitando que el derecho a la vida se protege desde la concepción. Eso tiene que ver con todos los avances que se han ido experimentando en estos últimos años en Chile, en orden a lograr una despenalización absoluta del aborto, sacrificando, en consecuencia, la vida que se encuentra en gestación», argumenta.

Con mi plata no – Defiende tus ahorros previsionales (39.861 firmas), Cannabis a la Constitución ahora: Por el derecho al libre desarrollo de la personalidad, la soberanía personal y el bienestar’ (37.233), Será Ley: iniciativa popular de apoyo al aborto (26.974), Confesiones religiosas quieren contribuir con la Convención Constitucional: texto sobre la libertad religiosa y de conciencia en la nueva Constitución (22.271) y Libre derecho sobre la propiedad privada (19.499) son parte de las otras propuestas que ya tienen su pase al Pleno de la Convención.

A esta lista se suman Primero las víctimas (20.780), Banco Central Autónomo (22.545), Derecho a la educación, derecho y deber preferente de los padres y libertad de enseñanza (19.610), Iniciativa popular por una educación libre y diversa (19.219), Nacionalización de las empresas de la gran minería, del cobre, del litio y del oro (18.262), Nuevas regiones de Chiloé y Aconcagua (15.229), Una educación feminista para Chile: Laica, pública y no sexista (15.274), #Nosonmuebles – Incorporación de los animales en la Constitución (16.514) y Por el agua, los derechos de la naturaleza y los glaciares (16.902) .

Las propuestas que tratan de resguardar los derechos económicos

Tomás Flores, economista del centro de estudios Libertad y Desarrollo, engloba en un solo grupo dos propuestas ciudadanas de norma que, en su criterio, hacen ver la preocupación ciudadana por preservar en la nueva Constitución derechos económicos que ya están consagrados en la actual Carta Magna: la del Banco Central Autónomo y la del derecho a la propiedad privada.

«Todas estas iniciativas se refieren efectivamente a principios que ya están consagrados en la Constitución actual y de hecho varios de ellos ya están consagrados en constituciones anteriores en Chile, pero probablemente la percepción que tiene la ciudadanía, preocupada de estos temas, es que la actual Convención Constituyente no les da la importancia que creemos que merecen», explica el especialista.

«Chile consagra desde hace muchas décadas el derecho a propiedad, pero ha habido opiniones por parte de la nueva administración, de los que van a entrar en marzo próximo, según las cuales si, por ejemplo, un grupo se toma un terreno, no lo van a desalojar. Eso quebranta el derecho a propiedad«, advierte Flores.

Desde la perspectiva constitucional, Marisol Peña también se refiere a las iniciativas populares de norma que abordan el derecho de propiedad. «Hay una cantidad apreciable de ciudadanos para los cuales el derecho de propiedad privada está estrechamente vinculado a la inversión, al crecimiento del país y, en definitiva, al desarrollo», sostiene.

En criterio de la jurista, este derecho «no podría ser sacrificado sobre la base de relajar las reglas que actualmente existen para efectos de regular la expropiación o la privación de la propiedad privada».

El derecho al emprendimiento, que ya está consagrado en la Constitución vigente, también se ha visto replicado en varias iniciativas populares de norma. Hasta ahora no han alcanzado siquiera las 4.000 firmas, pero diariamente van sumando más apoyos.

«No podemos poner en riesgo un principio tan fundamental como la libertad de emprender», advierte Juan Sutil, presidente del  Consejo Nacional de la Confederación de la Producción y del Comercio, al ser consultado sobre estas propuestas.

«La velocidad de encontrar firmas es precisamente la confirmación de esta preocupación por parte de los chilenos», agrega Sutil.

La iniciativa Emprende Libre, presentada por la Sociedad de Fomento Fabril, ya cuenta con 3.445 firmas; mientras que Modelo económico, libertad de emprender y fomento de Mipymes, de autoría de la Multigremial Nacional de Emprendedores, ya suma 3.496 apoyos.

El derecho de los padres a decidir sobre la educación de sus hijos

Que los padres puedan seguir teniendo libertad de elección en cuanto a la educación de sus hijos es uno de los derechos que ya están consagrados en la Constitución en vigencia y que se busca que permanezca en la eventual nueva Carta Magna, mediante iniciativas ciudadana que proponen este asunto.

«Al ser este un borrador de un nuevo texto constitucional, entendemos que no existen temas que queden exentos del debate o de su discusión, por lo mismo consideramos valioso poder impulsar desde la sociedad civil aquellas iniciativas o ideas que han aportado al desarrollo del país durante estos últimos años, siendo una de ellas la libertad de enseñanza y el derecho preferente de los padres a escoger la educación de sus hijos», señala el director ejecutivo de la Coordinadora Nacional de Movimientos Ciudadanos, Claudio Salinas.

Salinas es claro en explicar las razones por las cuales estas iniciativas encontraron rápido apoyo ciudadano: «Son transversales y están arraigadas en el patrimonio de las familias chilenas, ya que las salas de clases pertenecen a los alumnos con sus familias y no al Estado o a las ideologías de turno«.

¿Por qué votan más por las propuestas que no representan ninguna innovación?

El hecho de que casi la mitad de la propuestas ciudadanas que ya han conseguido o sobrepasado las 15.000 firmas necesarias para ser debatidas por los convencionales sean precisamente las que están relacionadas a derechos que ya están consagrados en la actual Constitución es también un dato relevante para los especialistas consultados.

«Esto es un termómetro de lo que un sector importante de la sociedad chilena piensa que son los valores más esenciales que deben regir su convivencia colectiva. El hecho de que precisamente el alto número de firmas se hayan obtenido en este tipo de iniciativas revela justamente que para muchos chilenos estas son normas y derechos intransables y por lo tanto debieran pasar desde la actual Constitución, al proyecto de nueva Carta», advierte la constitucionalista.

En esto coincide Flores, desde su visión económica. «El hecho de que  allí es donde se han concentrado las firmas muestra la preocupación que hay por esos temas. La del Banco Central juntó en dos días las 15.000 firmas», sostiene.

«La preocupación de que ese tipo de cosas, que Chile tiene desde hace tanto tiempo, finalmente puedan ser destruidas es la preocupación que motiva esa alta participación», subraya el economista.

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