Actualidad Informativa es presentado por:
Publicado el 07 de septiembre, 2016

Refutan metáfora de “estafa piramidal” planteada por líder del movimiento “No + AFP”

Autor:

Renato Gaggero

Manuel Riesco había dicho que el sistema de AFP era similar a una estafa Ponzi. Hoy, el economista Gerardo Jofré señala que el sistema de reparto es el que en realidad tiene ese tipo estructura.
Autor:

Renato Gaggero

Recibe en tu correo Lo mejor de la prensa
Suscribirse

Hace una semanas el vicepresidente del Centro de Estudios Nacionales de Desarrollo Alternativo (Cenda), Manuel Riesco, asistió como panelista al programa “Mejor hablar de ciertas cosas” de TVN para referirse a las propuestas anunciadas por la Presidenta Michelle Bachelet para perfeccionar el actual sistema de pensiones.

El economista, que ha liderado el movimiento “No + AFP” junto a Luis Mesina a pesar de que en el pasado ambos fueron directores de la AFP Futuro (ver nota completa aquí), rechazó el paquete anunciado por el gobierno y dijo que el sistema de AFP es “una estafa Ponzi, del tipo piramidal, donde los beneficios se pagan con las recaudaciones nuevas y el resto va al estafador».

«Veamos lo que pasó en el mes pasado. Las AFP recaudaron 500 mil millones de pesos y se pagaron 200 mil millones de pesos en pensiones. La diferencia va al sistema financiero. Dineros que jamás serán devueltos. Todos los meses pasa lo mismo, es igual que un esquema Ponzi, con la diferencia que este sistema está forzado por ley”, agregó.

Pero hoy, en una columna publicada en el diario La Tercera, el director de empresas Gerardo Jofré salió a refutar la metáfora del ex candidato a senador del Partido Comunista.

“Hemos recibido estos días una noticia sorprendente: el señor Manuel Riesco, uno de los líderes del movimiento No + AFP y miembro del Partido Comunista, nos ha dicho que las AFP son una estafa tipo Ponzi. ¿Es seria su afirmación? Veamos.

Carlo Ponzi fue un italiano que en 1920 hizo una estafa gigantesca en Estados Unidos. Prometía grandes beneficios a quienes le confiaran su dinero. A los primeros les pagó puntualmente, aunque eso era con la plata que le confiaban los nuevos inversionistas y esto generó mucho entusiasmo entre otros que veían a sus amigos felices y forrados. Al principio todo funcionó bien, y Ponzi reunió una cantidad grande de dinero, y empezó a darse la gran vida.

La idea era que los inversionistas ponían plata y Ponzi, sin preocuparse de invertirla, destinaba esa plata que iba entrando a pagarles los dorados beneficios prometidos a los que habían entrado antes al sistema.

La similitud con los sistemas previsionales de reparto es clara: la gente joven aporta dinero a cajas de previsión que lo destinan a pensiones de los jubilados, que gozan así de los beneficios de haber entrado primero al sistema. Hasta ahí todo más o menos bien.

Las promesas de estos sistemas son atractivas: usted va a recibir una jubilación de un porcentaje alto de su sueldo, incluso más de 100% puede ser, sin importar mucho cuánto aportó. Lo que usted aporta hoy va a pagar pensiones a los actuales jubilados, y cuando a usted le toque, su jubilación la pagarán los jóvenes del futuro. En otras palabras, lo que usted aporta no tiene nada que ver con lo que usted recibirá. Muy humano, muy solidario y muy prometedor.

¿En qué terminó lo de Ponzi? En que se acabaron los nuevos inversionistas cuando la gente empezó a darse cuenta de que los últimos se iban a chupar el dedo. Igual gozó de gran popularidad y aunque fue preso y finalmente deportado a Italia, para mucha gente quedó como un gran benefactor. Pero de las platas, muchos nunca más supieron.

¿En qué están los sistemas de reparto? En que no les alcanza con las cotizaciones para pagar las pensiones prometidas. Los jubilados viven cada vez más años y los jóvenes tienen cada vez menos hijos, por lo que cada vez entran menos aportantes al sistema, al mismo tiempo que cada vez hay que pagarles pensiones a más jubilados. Esto los ha llevado a grandes déficits, que no están contabilizados por los gobiernos, y que equivalen a inmanejables deudas gubernamentales que serán la ruina de los hoy jóvenes o niños, cuando el esquema Ponzi de los sistemas de reparto termine de reventar.

En el sistema de pensiones chileno basado en cuentas individuales, la cosa es distinta. Es un aburrido sistema en que cada persona junta plata durante su vida activa en una cuenta suya. Esa cuenta se la gestionan las AFP y les da a los cotizantes muy buenos rendimientos, y finalmente les permiten cuando jubilan financiar sus pensiones.

Pero esas pensiones sí existen, y la plata para pagarlas está en fondos que le pertenecen a cada jubilado, así como los fondos de los cotizantes activos les pertenecen a ellos. Cada uno con su cuenta individual y sus platas propias. Por supuesto, también este sistema tiene un pilar solidario financiado por el Estado para las personas que no han logrado ahorrar lo suficiente para su pensión.Pero Riesco nos dice que el sistema de AFP es una estafa tipo Ponzi. Y es obvio que la cosa es justamente al revés: el sistema de reparto que él promueve es el esquema tipo Ponzi y el sistema de cuentas individuales su antídoto” sostiene Jofré.

 

Las columnas de Opinión son presentadas por:
Ver más

También te puede interesar: