A menos de una semana para que termine el 2022, el analista político Pepe Auth asegura que el del 2023 será un gobierno muy diferente al que llegó a La Moneda el pasado 11 de marzo. Auth es categórico en su aseveración: «El segundo año del  gobierno va a ser epistemológicamente distinto del primero».

«El gobierno del Presidente Boric está mutando, todavía no están completamente definidos cuáles van a ser sus contornos, pero lo que sí está resuelto es que no se trata del Presidente por el que votaron en noviembre del año pasado», afirma Auth en la más reciente edición del programa Política para Adultos, de El Líbero, en el que también participa el exministro y exparlamentario Jaime Bellolio.

Auth compara al Jefe de Estado que asumió el cargo hace poco más de nueve meses, con el que ayer estuvo temprano en Plaza Italia firmando un proyecto para eliminar la rotonda y transformar el espacio en una especie de explanada peatonal, el mismo que ya el fin de semana se había trasladado a Viña del Mar por la emergencia generada por los incendios.

«Termina el año haciendo cosas que tienen mucho más que ver con las urgencias de hoy y que eran catalogadas como urgencias conservadoras hace solo algunos meses. Pasamos, por decirlo de manera caricaturesca, de las disidencias sexogenéricas a la agenda transversal de seguridad pública», señala el analista.

Auth ilustra mediante una metáfora cinematográfica lo inimaginable que hubiera resultado la transformación que ha ocurrido desde La Moneda: «Si yo hubiera hecho un guión, me hubieran dicho que era una película de ciencia ficción. Bueno, no es ciencia ficción, el gobierno mutó«.

Eje Tohá-Marcel le resta protagonismo al Orellana-Vallejo

Para Auth, «el hecho fundamental de la mutación es el desembarco de líderes emblemáticos de la Concertación, particularmente encarnados por Carolina Tohá, pero también por la conversión del Presidente», que es una maduración que viene dada por el contacto con la realidad.

Bellolio también destaca el papel protagónico que ha jugado la actual ministra de Interior, nombrada en el cargo justo después de la derrota del Apruebo, y cómo su figura ha desplazado a jefes de otras carteras de gobierno, ideológicamente más cercanos al Presidente Boric.

«Hoy día las dos primeras preocupaciones de los chilenos son la seguridad y los problemas económincos, particularmente la inflación, y sin embargo la ministra Tohá y el ministro Mario Marcel (Hacienda) son de los mejores evaluados. Es decir, hay una disociación entre esas personas y lo que está ocurriendo, se valora lo que están haciendo», indica Bellolio

«Hay un resto del gabinete que es completamente inexistente, o al revés, como la ministra Antonia Orellana (Mujer y Equidad de Género), a la que se le castiga su ortodoxia permanente de tratar de ser una policía del pensamiento», agrega.

Auth también se refiere al respecto: «Estamos hablando en la práctica de una nueva hegemonía en la construcción del gobierno. El eje Orellana-Vallejo (Camila, ministra de la Secretaría General de Gobierno) ha cedido protagonismo y participación en las decisiones y eso es lo más relevante que ha ocurrido».

Desde la perspectiva del analista, a la dupla Tohá-Marcel, que jugarían un rol protagónico a nivel de gobierno el año que viene, se suman las figuras de Manuel Monsalve, subsecretario del Interior, y de Ana Lya Uriarte, Secretaria General de la Presidencia, que sustituyó a Giorgio Jackson el mismo día que salió Izkia Siches de la cartera de Interior. «Muchos se preguntan qué habría sido de la República sin Monsalve», subraya Auth.

Eso sí, Auth hace una advertencia: «Hoy día siguen disociados. Sus ministros concertacionistas tienen 60-30 (en relación aprobación-desaprobación) y Boric tiene 30-60. ¿Quién va a tirar a quién? El Presidente va a tirar para abajo a los ministros, o los ministros van a tirar para arriba al Presidente, esa es una noticia en desarrollo. Yo creo que van a terminar tirándose ambos».

Boric, de jafe de campaña del Apruebo a jefe de campaña del acuerdo

El Presidente Boric, asevera Belollio, «entendió quizás mejor que nadie el tremendo golpe cultural que significó el 4 de septiembre» y se adaptó rápidamente.

«Él fue prácticamente el jefe de campaña del Apruebo y ahora fue el jefe de campaña del acuerdo, pues junto con Javier Macaya (presidente de la UDI) fueron las dos figuras principales que lograron ese acuerdo, por supuesto, con problemas en cada uno de sus aliados y sus coaliciones», afirma el exministro.

El gobierno no podrá «polarizar» la conmemoración de los 50 años del 11 de septiembre

En los pronósticos para el 2023, Bellolio también menciona que el año próximo se conmemorarán los 50 años de los hechos del 11 de septiembre de 1973 y cómo la derrota del proyecto de Constitución que presentó la Convención, mayoritariamente de izquierda, afectará la manera en la que el gobierno deberá abordar esa fecha.

«Si hubiese ganado el Apruebo entonces esa conmemoración hubiera sido para hablarle a los convencidos y para marcar una polarización brutal, pero siendo el clima que está hoy, el gobierno va a tener que hacer algo que llame también a la unidad, si quiere tener un buen resultado en esa nueva propuesta constitucional», sostiene Bellolio.

Auth indica, en ese sentido, que la última encuesta Cadem muestra como el 83% apoya las bases del acuerdo, lo que instala un clima favorable para la redacción y aprobación de una Constitución de consenso, lo que, desde su perspectiva, también influirá en la postura del gobierno de cara al próximo año.

«Esto instala un clima, un soporte, no para hacer una política de polarización, sino una política acorde con lo que estás empujando en el proceso constituyente. De alguna manera la decisión que tomó el Presidente de empujar y forzar al consenso a los suyos te marca lo que va a ser el próximo gobierno en todas sus dimensiones», concluye.

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