Liceo Augusto D'Halmar

El accionar de delincuentes en los alrededores de instituciones educativas que asaltan a los estudiantes a la salida de clases ya está siendo una problemática recurrente en algunos sectores. Sin embargo, esta semana el asunto escaló a otro nivel cuando en plena jornada escolar un sujeto vestido con polerón y lentes oscuros ingresó al Liceo Augusto D’Halmar, en Ñuñoa, y asaltó a un alumno en uno de los baños.

El hecho ocurrió la mañana de este lunes. Desde el establecimiento educativo emitieron un «comunicado interno» esa misma tarde, a propósito de lo ocurrido.

«Informamos a Uds. que, alrededor de las 10:00 horas de hoy, en circuntancias que están siendo investigadas, un sujeto desconocido ingresó al establecimiento por algún sector indeterminado y, posteriormente, al baño de estudiantes varones, arrebatando el teléfono móvil a un alumno de 4to medio, situación que el mismo estudiante pone en conocimiento de Inspectoría», se indica en el documento.

Un apoderado que obtuvo la información de primera mano dice, al ser consultado por El Líbero, que el delincuente amenazó de muerte al alumno.

«El estudiante, de 17 años, estaba orinando. El hombre se puso a hacer al lado, luego lo agarró por detrás y le dijo: pásame el celular o te mato», relata este integrante de esa comunidad educativa.

«Las cámaras están dañadas»

El ingreso y la salida del delincuente no quedaron registrados en video, al menos no desde el interior del liceo.

«Las cámaras están dañadas. En la Corporación (Municipal de Ñuñoa) están al tanto y no lo han solucionado», indica a este medio una persona vinculada al colegio, que pidió mantener su nombre en reserva por miedo a represalias.

Un apoderado explica que aún se desconoce cómo entró el delincuente: «No se entiende cómo ingresó porque el acceso al colegio es súper complicado. Aunque se trate de un ex alumno o alguien conocido, le piden el carnet y lo anotan. No se sabe cómo pudo haber ocurrido».

En el comunicado que emitió la institución educativa se informó que «se activó inmediatamente el protocolo de seguridad, cerrando inmediatamente las puertas de ingreso y salida del liceo, colocando en resguardo a la comunidad estudiantil y a las y los funcionarios».

«Asociado al protocolo de seguridad, se llamó a Seguridad Ciudadana y a Carabineros, quienes concurrieron a tomar las declaraciones respectivas, al estudiante junto a su apoderada. Se realizó la denuncia correspondiente para activar el caso en Fiscalía», se indica en el documento, emitido a nombre de Pedro Castillo Riffo, primer director del liceo seleccionado por concurso público, luego de la salida tras 28 años en el cargo de Jaime Andrade.

Inseguridad a las afueras del Liceo Augusto D’Halmar

En las inmediaciones del Liceo Augusto D’Halmar se han registrado algunos robos a estudiantes a la salida de clases, aseguran a este medio apoderados consultados a propósito del asalto.

«Ya desde el año pasado hay mucha inseguridad afuera del liceo. Los seguían, los asaltan. Los niños, de partida, no podían salir solos. De hecho, a una niña la amenazaron con una pistola una vez», indica una apoderada.

Desde el el colegio trascendió que por lo menos este año ningún alumno o apoderado ha dado cuenta formalmente de haber sido víctima de algún alsalto a la salida del liceo.

Corporación Municipal de Ñuñoa no quiso referirse al asalto

El Líbero consultó a la Corporación Municipal de Desarrollo Social de Ñuñoa sobre el reciente asalto, desde donde indicaron que no se referirían al tema. Señalaron que desde la dirección del establecimiento emitirían un comunicado anunciando las medidas a tomar.

Al cierre de esta nota no figuraba en la página web del liceo ningún comunicado público sobre lo ocurrido ni sobre las medidas de seguridad a implementar.

Personas que integran el Centro de Padres y Apoderados indican que la mañana de hoy asistieron a una reunión en la que estuvieron presentes el director del liceo y representantes de la Municipalidad de Ñuñoa, en la que abordaron el tema de los protocolos de seguridad.

Integrantes de la comunidad educativa consultados para esta nota coinciden en no recordar que un hecho como este, en el que un delincuente ingresara al colegio, hubiera ocurrido antes.

La crisis de seguridad que se vive en el país, y de la que las instituciones educativas no están exentas, obligó a que algunos colegios recortaran sus jornadas escolares, diseñaran cuadrillas de emergencia que funcionen afuera de los liceos o incluso que en algunos establecimientos directivas y profesores acompañen a los alumnos afuera de las puertas y hasta las paradas de buses. Así lo informa El Mercurio en nota publicada en la edición de hoy.

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