Si la extensión del Ingreso Familiar de Emergencia, anunciado por el Presidente Sebastián Piñera el 10 de agosto, hará contrapeso a la votación del cuarto retiro de los fondos previsionales fue el tema de discusión durante la semana. En el Congreso las fuerzas políticas del oficialismo tratan de alinearse detrás del plan gubernamental ante la posibilidad de un nuevo retiro que dejaría sin saldo a casi seis millones de cotizantes.

El IFE Universal será extendido durante los meses de octubre y noviembre, y además se anunció la creación de un IFE Laboral que se trata de un subsidio mensual que se pagará directamente a todos los trabajadores que encuentren un empleo formal durante 2021 y se sumará a las remuneraciones que ellos obtengan. «Lo que hicimos fue ampliar el IFE universal, pero al mismo tiempo crear un IFE laboral, porque es súper necesario poder generar puestos de trabajo a largo plazo, para reducir la desigualdad y la pobreza», afirmó el ministro Secretario General de Gobierno (Segegob) Jaime Bellolio, durante el programa «Mirada Líbero en Agricultura».

El cuarto retiro es una mala política pública, al mismo tiempo que coexisten las ayudas estatales».

Sobre el cuarto retiro de fondos, Bellolio señaló que «es una mala política pública, al mismo tiempo que coexisten las ayudas estatales. Nos parece que es injusto cuando existen estas ayudas del Estado, que además es lo que se ocupó como argumento para los retiros anteriores».

«Varios candidatos presidenciales, inclusive de la izquierda aunque algunos se han dado vuelta la chaqueta, han dicho que si se extendía el IFE universal no había justificación para un cuarto retiro. De haberlo, casi 6 millones de personas quedarán con cero o muy poco», agregó Bellolio.

Cuando la violencia se justifica como método de acción política es antítesis de la democracia».

El IFE universal llega a 16 millones de personas, mientras que con el IFE laboral se busca generar puestos de trabajo «que son la mejor política social de largo plazo, porque reduce la desigualdad y la pobreza de manera permanente y no transitoria».

«Era un absurdo mundial el querer acusar a un ministro por hacer su labo

El Secretario de Estado también se refirió a la acusación constitucional contra el ministro de Educación Raúl Figueroa que fue rechazada el jueves en la Cámara de de Diputados. «Era un absurdo mundial el querer acusar a un ministro por hacer su labor, por preocuparse de la educación presencial. No había ningún tipo de justificación, era una cuestión política», afirmó.

«Uno lamenta que pesen mucho más las consideraciones electorales y políticas que las constitucionales. Porque esta no era una interpelación, aquí se estaba diciendo que había una infracción constitucional, que se fundaba en falsedades y discrepancias políticas, que pueden ser legítimas, pero que no justifican una acusación», dijo el Secretario General de Gobierno, quien agregó también que «hay un desprecio en algunos de la izquierda sobre la educación presencial, pese al impacto que tiene en los niños mas vulnerables. Primó el sentido común y vamos a seguir muy firmes en seguir adelante en las clases presenciales».

Hay un desprecio en algunos de la izquierda sobre la educación presencial, pese al impacto que tiene en los niños mas vulnerables».

Con respecto a que igualmente la oposición logró alinearse con 71 votos, argumentó que «hay una lógica de cancelación, a través de redes, a las personas que votan de una manera distinta. Se usa la violencia, las amenazas, las funas y la cancelación como método de acción política. Eso no es compatible con la democracia», y que «nos están diciendo que lanzar una bomba molotov a dos carabineras en la cara no puede ser punible, que tiene que ser justificado. Cuando la violencia se justifica como método de acción política es la antítesis de la democracia».

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