Dejaron atrás las «alertas amarillas» y enviaron una «alerta roja» al borrador de la nueva Constitución. A menos de dos meses de que se cumpla el plazo para que la Convención Constitucional presente el texto final, el movimiento Amarillos por Chile emitió un comunicado donde expresaron su preocupación por el contenido del texto y llamaron a hacer cambios importantes. En un nuevo «Especial Mirada Líbero«, la integrante de Amarillos por Chile, Mariana Aylwin, abordó las razones de esta alerta roja y adelantó que el voto lo decidirán en conjunto.

«En Amarillos hemos decidido que vamos a concluir el proceso y vamos a tomar una decisión colectiva«, aseguró la ex ministra de Educación durante el gobierno de Ricardo Lagos. «Uno tiene muchos reparos y reparos graves, pero queremos que termine la Comisión de Armonización, que termine la Comisión que fija la transición para tomar esa decisión», aseguró Aylwin. «Vamos a tener una posición y vamos a informar de esa posición en ese momento», subrayó. Aunque dijo estar al tanto de que existen pocas opciones para lograr los cambios que solicitan.

«Nos parece que este texto dividirá al país en vez de unirlo», dice el comunicado enviado por Amarillos por Chile, agrupación que cuenta con más de 50 mil adherentes. De acuerdo con Aylwin, el grupo tiene un solo objetivo: «No es que gane el rechazo o apruebo, es que la Constitución sea la mejor posible, que logre unir a los chilenos». Y adelantó que continuarán su labor mientras siga el proceso, período que podría abarcar más allá del 4 de septiembre.

«Si ganara el rechazo hay un mandato popular de cambiar la Constitución actual»

Según la integrante del movimiento liderado por Cristián Warnken, «si triunfa el rechazo el proceso constituyente no puede terminar». Sin embargo, sostiene que «aunque gane el apruebo o el rechazo con este proceso constituyente Chile no resolvió los problemas que tenía». «Vamos a quedar igual de divididos, de polarizados, o peor», subraya.

Aylwin afirma que después del 5 de septiembre va a «tener que haber un diálogo entre el Gobierno y el Parlamento para ver cómo encauzar lo que viene». Aunque advierte que si gana el rechazo, «va a haber que buscar una fórmula para que el proceso constituyente siga», ya que existe un «mandato popular de cambiar la Constitución actual».

 «Se está representando a sectores extremos»

Muchos de quienes adhieren al movimiento Amarillos por Chile votaron apruebo en el plebiscito de salida buscando un nuevo pacto social o una «casa común», sin embargo, en el comunicado declaran que hay muchos que quedaron excluidos y que la Convención tuvo un «afán maximalista y refundacional».

«El borrador es mucho más parecido a un proyecto político contingente, no está mirando al futuro y no une a la mayoría de los chilenos», declara la ex ministra. «Se está representando a sectores extremos», subraya.

Para Aylwin, la Constitución debe ser un paraguas compartido por todos y en el cual las demás leyes se ajusten. «Creemos que ese paraguas no existe. Este no es un borrador de Constitución que plantee un horizonte que una a los chilenos, sino que los divide», enfatiza.

«El centro político tiene una posibilidad de hacer valer una voz de sensatez»

El centro y la centroizquierda han sido clave en las definiciones de las elecciones presidenciales en el pasado y podrían tener un rol relevante también en el plebiscito de salida. El analista político, Pepe Auth, aseguró en el podcast electoral de El Líbero que los Amarillos podrían tener un rol importante en «articular las disidencias de la centro izquierda».

Aylwin sostiene que «el centro político tiene una posibilidad de hacer valer una voz de sensatez de entender que la democracia consiste fundamentalmente en que la política entrega razones y respeta el Estado de Derecho».

Según la ex democratacristiana, «el rol del centro es tener una actitud racional para tener mejores instituciones democráticas, no extremos que terminan por polarizar y generar más daño».

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