El lunes la encuesta Cadem mostró que el candidato presidencial del Partido Republicano, José Antonio Kast, empató en intención de voto con la carta de Chile Vamos, Evelyn Matthei, quien hasta ahora había liderado todos los sondeos de opinión.
El alza de Kast se da en un momento estratégico, reconocen en el partido. Y es que el empate con Matthei coincide con el estancamiento del candidato libertario, Johannes Kaiser, con quien el Partido Republicano apuesta a llegar a un acuerdo presidencial en favor de Kast.
Los gestos públicos entre Kaiser y Kast
En ambos partidos reconocen que en las últimas semanas las conversaciones entre ambos partidos se han incrementado, lo que ha quedado de manifiesto, dicen, en algunos gestos públicos que se han sumado al anuncio de un acuerdo parlamentario.
La semana pasada, en el marco del foro presidencial de la Semana de la Construcción 2025 “La llave del Chile Posible”, Kast y Kaiser coincidieron en el énfasis que dieron a la necesidad de reducir el gasto del Estado en funcionarios y burocracia. Cuando el tema fue planteado por Kast, de hecho, su discurso fue aplaudido por Kaiser.
Los gestos no han quedado ahí. Ayer el presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, destacó en radio Agricultura el trabajo hecho por el partido de Kaiser. “Yo creo que han hecho algo que es tremendo. Es enorme armar un partido con muchos militantes, con muchas personas, en muy poco tiempo. Eso es ya muy valorable. Y desde el punto de vista de la defensa de las ideas que nos identifican, solo ha permitido multiplicarlas».
Squella agregó que «nosotros estamos hablando de nuestros socios, nuestros socios en el pacto, así que es muy bueno que estén haciendo las cosas bien».
Estos gestos, dicen en el entorno de los candidatos, no son coincidencia y apuntarían a la estrategia de potenciar sus discursos de cara a las parlamentarias y la presidencial.
Los tiempos de Kaiser y el cuidado del Partido Republicano
Kaiser aseguró en un inicio que su candidatura presidencial dependería del respaldo ciudadano, un mensaje que en el Partido Republicano, aseguran, también había sido transmitido internamente a ellos. “Esto va a depender de si podemos llegar al 18% o 20% de respaldo«, dijo en febrero.
Sin embargo, ese mensaje cambió cuando, en entrevista con El Líbero, Squella aseguró que «si se baja Kaiser, indiscutiblemente Kast pasa a ser la candidatura más competitiva, por lejos». En el Partido Libertario lo leyeron como una presión pública indebida, mientras en Republicanos reconocen que fue un error que tensionó las conversaciones.
Kaiser tiene sus razones para no apurar una decisión. Una de ellas es que el candidato quiere potenciar el Partido Nacional Libertario, objetivo para el cual una candidatura presidencial puede ser crucial. En el Partido Republicano reconocen que el tema se debe tratar con delicadeza ya que el mensaje que han recibido es que Kaiser no moverá su candidatura hasta terminada la negociación parlamentaria con los socios de pacto.
De esta forma, dicen, Kaiser tiene mejor poder de negociación y «puede cobrar más cara» su eventual bajada.
Otro ingrediente que complicó las conversaciones fue que al interior de los libertarios se instaló la idea de que el estancamiento de Kaiser en las encuestas vino de la mano justamente del anuncio del acuerdo parlamentario con republicanos. Para algunos, el partido traicionó su postura de outsider. Una bajada anticipada, aseguran, podría hacer caer la credibilidad de la nueva colectividad.
La crítica a Matthei y Chile Vamos que une a Kaiser y Kast
Quienes han participado de las conversaciones -hasta ahora informales-, aseguran que hay elementos para creer en un acuerdo en que Kaiser se baje en favor de Kast.
El principal estaría en lo crítico que es el candidato libertario con Chile Vamos y la candidatura de Matthei, por lo que si la posibilidad de competirle implica un apoyo a Kast, lo va a hacer.
Asimismo, en el partido libertario creen que esta será la última elección presidencial de Kast, mientras que Kaiser es una figura emergente que puede entrar a competir con fuerza también en la próxima elección.

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José Antonio Kast Presidente 2026. Johannes Kaiser para 2030.
Concuerdo en casi todo, si es que no en todo, con los planteamientos de José Antonio Kast, sin embargo, no me gustaría que fuera presidente ya que aprecio que carece de condiciones de liderazgo político, lo que se comprobó en el segundo proceso constitucional en que mostró ser incapaz de alinear a la gente de su sector para proponer una constitución que fuera aceptable para la mayoría, o quizás, no quiso hacerlo.
Además, no lo hizo bien como candidato durante la segunda vuelta hace casi 4 años; nada hace presagiar que esta vez pueda ser diferente.
Tengo la misma incomodidad de Sergio Robinson con respecto de la segunda vuelta de Kast en la elección anterior. Pero no estoy de acuerdo con el argumento del segundo proceso constitucional.
Algo que muy pocos recuerdan, es que el único partido que se opuso a ese segundo proceso fue Republicanos, liderado por JAK. Sin embargo, el resto de la clase política porfió en hacerlo. Y que precisamente por eso, los electores nos volcamos a votar por ellos para que la redactaran. Y lamentablemente con eso regalamos una manzana envenenada a JAK y compañía. No solo tuvieron que redactar una Constitución que nadie quería, sino que además, ya venía preformada por la izquierda y los débiles de centro derecha. Evidentemente resultó algo que no dejó contento a nadie. Debemos reconocer la valentía de R. Edwards, Marinovic y Kaiser al llamar a votar en contra, junto con la izquierda. Los que no oímos ese llamado, queríamos evitar una derrota a JAK, como ocurrió, y también porque nos gustaban muchos de los agregados por parte de republicanos.
Pero gracias a Dios, nuestro pueblo tiene mejor discernimiento y memoria de lo que creemos. Y la prueba es la subida de Kast en las encuestas más recientes.
No creo que Kaiser esté capacitado para gobernar; y creo que Matthei es mucho menos que Kast. Sin embargo, éste debe demostrar que no se “entumecerá” otra vez en segunda vuelta.