Si bien era un debate que en el Partido Comunista se venía arrastrando desde hacía varios meses de forma interna, la polémica que se ha desatado por la participación del artista Peso Pluma en el Festival de Viña del Mar fue el escenario elegido para que la tienda exteriorizara su ofensiva contra el narco, generando sorpresa incluso en algunos sectores del oficialismo.
Mientras el presidente del partido, Lautaro Carmona, advirtió sobre el efecto que puede tener en los jóvenes este tipo de artistas que hacen alegoría a bandas de narcotraficantes, el senador Daniel Núñez aseguró «que la difusión de la cultura narco facilita la legitimación del narcotráfico y tiende a normalizar actividades criminales».
La postura del PC puso una presión extra a la alcaldesa de Viña del Mar, Macarena Ripamonti (RD), desatando inquietud en el oficialismo, pues no esperaban que uno de los principales partidos de Apruebo Dignidad se sumara a la crítica.
Se trata de un discurso incómodo también para el partido, explican en la interna, en especial cuando en la colectividad han instalado la idea de que los intentos por censurar expresiones artísticas provienen de los sectores más conservadores de la sociedad.
La lucha por la influencia territorial
Pero esta vez se trata del narcotráfico, explican, un tema que ha comenzado a calar hondo en la tienda y su dirigencia. De hecho, la directiva había llevado la problemática del narco a la reunión que tuvieron la semana pasada con el Presidente Gabriel Boric.
Y es que tras las sucesivas derrotas electorales de la izquierda en el plebiscito de 2022 y las elecciones de consejeros de 2023, el PC activó un trabajo para retomar la influencia histórica que ha tenido en las poblaciones emblemáticas.
Se trata de un reclamo que se venía haciendo en la interna y que se había advertido en las conclusiones del último congreso del partido. Con este objetivo, de hecho, Carmona repatrió desde Buenos Aires a Bárbara Figueroa para que asumiera la secretaría general de la tienda. «Volver a tener un pie en la calle», era la premisa.
En medio de esta cruzada, sin embargo, el partido advirtió que el principal problema para recuperar los sectores populares no eran sólo las ideas de derecha que habían permeado en muchos sectores, sino también la presencia de la delincuencia y el narcotráfico en sectores históricos para el PC, como la población La Bandera, La Victoria, Conchalí y Cerro Navia, entre otras.
Misma realidad se han encontrado en los municipios que controlan, como en Santiago o en Lo Espejo.
Narco y bandas extranjeras: El PC ya no es bienvenido
En el partido explican que si bien siempre se ha tenido que convivir en estos sectores con la delincuencia, la llegada del narco cambió el panorama, y la presencia de líderes políticos o de partidos como el PC ya no es bienvenida.
Si bien aseguran que el tema aún no ha escalado, ya manejan algunos casos en que líderes sociales o juntas de vecinos han sido amenazados.
En estos sectores, el partido siente que no sólo ha perdido influencia, sino que también las nuevas generaciones han abandonado el sentido de la «lucha social».
A esto se suma otro factor: la presencia de bandas de extranjeros a las que no les interesa la presencia histórica del partido y que, en el caso de grupos de venezolanos, suelen ser antichavistas.
Ofensiva comunicacional y la molestia con el gobierno
El tema se ha tomado parte importante del debate en el PC. Y también estará presente en el congreso ideológico que la colectividad iniciará en las próximas semanas.
Definir un plan de acción y una postura del partido es clave para los desafíos que vienen, dicen. Además de ir a recuperar el trabajo territorial, en el PC han levantado la alerta de que se debe hacer frente a la idea de que la izquierda defiende la delincuencia, sensación que se ha agudizado con los indultos presidenciales y al conocerse casos de delincuentes que han recibido pensiones de gracia por parte del gobierno.
Aunque precisamente, en los últimos días, en el partido ha crecido la molestia con el Ejecutivo por plantear que revocarán pensiones a quienes tuvieran antecedentes penales. Para el PC, con esta medida el gobierno equivoca el foco, en momentos, además, en que creen es clave recuperar la movilización social.
“Esta es una aberración sin precedentes«, dijo ayer el diputado Boris Barrera.
El PC, en cambio, apunta a dar una ofensiva comunicacional e instalar en el debate que el problema es el crimen organizado. También, que el narcotráfico encarna valores del neoliberalismo y que la cultura narco se opone a los valores progresistas y a la presencia del Estado.
«Solidarizamos con el pueblo del Ecuador, que está siendo víctima del crimen organizado y el narcotráfico. Este flagelo que tiene distintas expresiones en nuestros países, ha contado con tierra fértil en las políticas neoliberales, que ha provocado la reducción del Estado y de sus políticas públicas, que vayan de la mano en resolver necesidades sociales, que apunten al bienestar de la población mejorando su calidad de vida», dijo el timonel PC el fin de semana pasado en su discurso en la tradicional «Fiesta de los Abrazos» del partido.
En la misma línea, el alcalde de Recoleta, Daniel Jadue, enfatizó ayer que el problema del narcotráfico «lo deben asumir los empresarios, los que se creen dueños de Chile. El narcotráfico paga más que ustedes», dijo, agregando que está a favor de la legalización de las drogas.
El factor municipal y la carrera por Santiago
Este debate, además, tiene un ingrediente adicional: en la próxima elección municipal el factor delincuencia es clave para un buen resultado del partido. En la colectividad han abordado que éste se ha transformado en un flanco que no se puede obviar de cara a estos comicios.
Ahí, uno de los puntos críticos es la carrera por Santiago, donde la candidatura de Irací Hassler corre serios riesgos debido, entre otras cosas, al tema de la seguridad.
En el partido dicen que la compleja situación que enfrenta Hassler en el municipio ha despertado el interés del resto del oficialismo.
Esta semana en Radio Nuevo Mundo, el jefe de gabinete de la alcaldesa, el ex convencional Marcos Barraza, salió a defender su reelección, apuntando a que la voluntad de mejorar la calidad de vida de los habitantes de la comuna de la edil “se expresa en la recuperación de los espacios públicos, que se expresa en las políticas se seguridad pública que han ido reduciendo delitos”.

Vale decir, se expresa en nada, solo slogan vacíos, sin relato, sin alma..bueno, ellos no tienen alma, son humanoides …..