El desarrollo de la actividad turística en la región de La Araucanía ya no sólo es privilegio de grandes centros como Villarrica y Pucón, sino que comunas como Teodoro Schmidt o Pitrufquén también han comenzado a formar parte del circuito turístico, de la mano de un fenómeno que hoy se ha transformado en su principal sello: la pesca del salmón chinook o salmón rey.
Desde todas partes del mundo y de Chile llegan a estas comunas grupos de fanáticos pescadores, de quienes es posible ver numerosas fotografías sosteniendo ejemplares del chinook, cuyo tamaño a veces alcanza casi la propia estatura de su captor. La actividad ha dado una especial fama al río Toltén y sus comunas aledañas, que hoy mantienen una pujante oferta de servicios turísticos vinculados a la pesca recreativa de este recurso, hecho que ha transformado las economías locales de manera positiva.
Sin embargo, según autoridades comunales y actores locales vinculados al rubro ya no es lo mismo, pues han visto cómo un recurso que hace un par de años era abundante, hoy comienza a escasear ante la mirada atónita de quienes han enfocado sus vidas hacia el desarrollo de un turismo sostenible sobre la pesca recreativa. Las causas son múltiples, pero los actores apuntan principalmente a dos: la pesca furtiva y los efectos de la pesca artesanal en la desembocadura del río Toltén.
Disminución radical de salmón chinook en las riberas del Toltén
Daniel Muñoz, emprendedor turístico de la pesca recreativa en la comuna de Teodoro Schmidt y presidente de la Asociación de Pesca Recreativa de La Araucanía, cuenta que junto a su familia llevan 6 años trabajando en su camping y cabañas habilitadas especialmente para la pesca del salmón chinook en las riberas del Toltén. Asegura que hace algún tiempo la cantidad de peces ha disminuido radicalmente, lo que ha afectado este polo de desarrollo.
“En la comuna se ha dado la oportunidad de trabajar el turismo a través de la pesca recreativa, y llega gente de muy lejos a compartir y vivir la experiencia en el río Toltén, que hoy tiene un prestigio y un renombre, pero se ha visto reducido, se ha visto mermado y se ve el daño que están generando estas dos actividades, que son la pesca furtiva y la pesca comercial que se da en la caleta La Barra, que es el único estuario en Chile que está autorizado para la pesca del salmón chinook con fines comerciales, lo que nos afecta enormemente a todas las demás comunas, porque el salmón sube a desovar a los ríos y ahí es donde se produce la pesca del chinook, y estando las mallas, las redes y todo esto, más la pesca ilegal que se da, afecta enormemente todo el ciclo de vida del salmon chinook”, explica Muñoz.
Pesca furtiva
Uno de los enemigos acérrimos de la protección del salmón chinook es la pesca furtiva o pesca ilegal. En este caso, mediante artilugios como redes y arpones, hay quienes depredan las poblaciones de salmones que suben a desovar a los diferentes afluentes de este gran río del sur de Chile, en una actividad que de espontánea nada tiene.
El presidente de la Asociación Nacional de Pesca Recreativa, Paolo Silva, afirma que como agrupación se mantienen constantemente realizando denuncias. Destaca que efectivamente se han realizado fiscalizaciones, pero nunca son suficientes. “Existe una gran cantidad de pesca furtiva en la cuenca, donde hay un daño bastante grande. La pesca ilegal sin duda es algo bien organizado. La gente que pesca con redes conoce bien los riesgos que pueden tener, pero van a la segura a sacar para después comercializar. Es conocido que hay movimiento de salmones desde La Araucanía hacia Santiago, pero insisten en aquello y cada vez aparecen más grupos”, manifiesta Silva.
Al respecto, Daniel Muñoz ahonda en la poca eficacia que se ha tenido en controlar este fenómeno. “En lo que respecta a la pesca furtiva uno observa que hay un trabajo que no se ha dado de la mejor manera, considerando que la pesca del salmón chinook lleva años, pero uno se encuentra que Sernapesca ni siquiera tiene embarcaciones adecuadas, con los requerimientos técnicos que necesitan, para poder hacer fiscalizaciones. Aquí hay un trabajo mucho más grande, donde no se han podido encontrar buenas soluciones, donde la parte encargada de las fiscalizaciones no cuenta con las capacidades técnicas, humanas y logísticas, lo que indica que algo no está funcionando bien en este mecanismo”.
Permiso de Subpesca a la pesca artesanal de salmón chinook
Baldomero Santos es alcalde de Teodoro Schmidt, comuna ubicada en la ribera del río Toltén hacia su desembocadura. El edil destaca el positivo impacto que ha tenido la actividad turística vinculada a la pesca recreativa para los habitantes de su comuna, viendo cómo con el tiempo ha complementado la actividad agrícola y permitido que la comuna goce de un especial renombre en el ambiente de la pesca producto de la presencia del salmón chinook en las aguas del río Toltén.
Santos afirma que el trabajo mantenido con los emprendedores turísticos y prestadores de servicios de la pesca recreativa ha sido sumamente cercano. Estos actores le han manifestado reiteradamente su preocupación por los efectos que estaría provocando la pesca artesanal autorizada en el estuario del sector La Barra, en la comuna de Toltén, donde un total de 34 embarcaciones artesanales cuentan con autorización de la Subsecretaría de Pesca para extraer de forma regulada el salmón chinook con fines comerciales.
“Hoy se está afectando gravemente a una gran cantidad de emprendedores que se han levantado en torno a la pesca recreativa con lo que el gobierno permite que se haga, lo cual no lo comparto”, señala la autoridad comunal.
Y es que desde el año 2018, un decreto supremo impulsado por la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (Subpesca) autorizó agregar al salmón chinook dentro de las especies que un grupo de pescadores artesanales del estuario de La Barra en Toltén podrían extraer, permitiendo de manera regulada que entre cada 15 de diciembre y el último día de febrero de cada año, entre las 20:00 y las 7:00 horas, puedan efectuar sus maniobras extractivas. Iniciativa -según las informaciones dadas a conocer de manera pública por Sernapesca en la última temporada- que logró que un total de 46 toneladas de salmón chinook fueran capturadas para su exportación, cuyo destino principal sería Estados Unidos.
A pesar de que esta actividad se realiza bajo la atenta vigilancia de la Armada y Sernapesca, diversos actores vinculados al turismo de la pesca recreativa mantienen una serie de preocupaciones.
«Es muy difícil trabajar con Subpesca cuando nosotros tenemos una visión vinculada a la conservación y el turismo sustentable. En tanto, la visión que tiene la Subsecretaría de Pesca al trabajar con pescadores artesanales es más de extracción, entonces no hay consenso en la forma de pensar de ellos y la nuestra. No ha sido fácil trabajar con ellos», argumenta Paolo Silva, presidente de la Asociación Nacional de Pesca Recreativa.
Para Silva, la afectación que se estaría produciendo en el sector producto de la explotación comercial del recurso sería muchísimo mayor que el provecho que actualmente supone el comercio de la pesca por deporte del salmón chinook del Toltén.
Calcula que la actividad de la pesca recreativa generaría alrededor de 8 millones de dólares en el conjunto de sus actividades anexas en toda la cuenca del río, versus los 166 millones de pesos que, según la información oficial, dejó la última temporada a los pescadores de caleta La Barra. «Sólo entre boteros y guías se estima habrían unas 700 personas. El resto de la gente que está integrada directa e indirectamente podrían ser unas 70 mil personas”, explica el dirigente gremial, con el fin de poner una dimensión al asunto.
La necesaria protección del ciclo del salmón chinook
Silva explica que mantienen vías de comunicación constantemente abiertas con las autoridades del ramo, frente a las cuales han expuesto en reiteradas oportunidades sus preocupaciones, pero donde no han tenido mayor respuesta. “Tuvimos una reunión hace unas semanas donde se establecieron ciertos compromisos y criterios que esperamos de aquí a marzo, en la segunda reunión que vamos a tener, podamos consensuar de forma que ellos puedan tomar resoluciones que protejan nuestra actividad, pero así como vamos estamos bastante complicados”, subraya el dirigente nacional.
Por su parte, Daniel Muñoz observa que hay una diferencia de visiones que no ayuda a avanzar en la conservación del recurso en la cuenca del Toltén, donde la protección del ciclo del salmón chinook sería un factor clave para el desarrollo de una actividad turística que se proyecte al futuro.
“Es cierto que a nivel comunal está el apoyo, pero se necesita uno mayor, un acompañamiento y una dirección en torno a la sustentabilidad de los recursos y su proyección en el tiempo. La pesca recreativa es así, si se acaba el recurso nos quedamos con los brazos cruzados”, explica Muñoz. Y concluye: “A nivel político falta ese compromiso real con la pesca recreativa, no así como lo que se ve con la pesca artesanal, donde aparecen todos”.
