Esta semana el Pleno de la Corte Suprema seleccionó la quina de nombres para escoger al fiscal nacional que reemplazará a Jorge Abbott, y con su decisión emitió varios mensajes relevantes e inesperados, en un verdadero “Supremazo” al Ministerio Público.

Varios nombres mediáticos quedaron fuera, como Patricia Muñoz, Nelly Salvo y Emiliano Arias. En contrapartida, eligieron desconocidos y sorpresivos candidatos, algunos de los cuales están fuera del Ministerio Público.

José Morales, fiscal jefe de la Centro Norte, y Ángel Valencia obtuvieron 17 votos. Bien detrás, Marta Herrera recibió nueve, Carlos Palma siete y Rodrigo Ríos tres. Éste último se bajó de la carrera para suceder a Abbott por motivos personales.

La cantidad de votos, sin embargo, podría no ser decisiva para el resultado final, toda vez que el ex fiscal nacional Sabas Chahuán fue elegido por la ex Presidenta Bachelet en 2005 siendo la tercera opción de la Suprema; y Abbott el penúltimo de la lista en 2015.

Ahora, el Presidente Gabriel Boric deberá elegir a su candidato, que tendrá que ser aprobado por dos tercios del Senado para poder reemplazar a Jorge Abbott.

El cuestionamiento a la Fiscalía por la delincuencia

A diferencia del anterior proceso de 2015, esta vez la Corte Suprema envió importantes señales al Ministerio Público, que dirigió Abbott los últimos siete años.

Jorge Abbott, ex fiscal nacional

El contexto del país también es diferente, debido a los altos índices de delincuencia y el recrudecimiento del narcotráfico y el crimen organizado, temas que se tomaron la agenda en las exposiciones de los candidatos.

De hecho, el senador Pedro Araya reconoció que “hay bastante coincidencia en el Senado, en que primero tiene que ser una persona capaz de fijar una política criminal, porque buena parte de los problemas de seguridad pública pasan por la ineficiencia de la fiscalía al desbaratar bandas criminales. Es decir, en la persecución penal”.

Araya admitió que “hay un problema de gestión, del cual el próximo fiscal tiene que hacerse cargo”, en una clara crítica a la gestión de Abbott.

Varios senadores como Ximena Rincón y Felipe Kast están impulsando la inédita idea de que los cinco candidatos vayan a exponer ante la Cámara Alta.

40% de los elegidos no trabaja en el Ministerio Público

En la quina, lo primero que llama la atención, según ex autoridades, fiscales y abogados consultados por El Líbero, es que la Corte Suprema dio un claro mensaje al incorporar a dos candidatos (40%) que están fuera del Ministerio Público.

Ángel Valencia, primera mayoría para fiscal nacional junto a José Morales

Es el caso de los abogados Ángel Valencia y Rodrigo Ríos.

El primero es un penalista con amplia experiencia como litigante, fiscal del Ministerio Público en Santiago y Valparaíso entre 2002 y 2006, y destacado académico. También ha capacitado a fiscales de Argentina, Uruguay y países de Centro América.

En tanto, Ríos -que ya no está en carrera- se ha desempeñado en el Ministerio Público, en el Poder Judicial, en la Defensoría Penal Pública y como litigante particular.

“Elegir a dos candidatos que vienen fuera del Ministerio Público fue una clara señal de que la Suprema quiere cambios profundos y una mirada desde afuera a los graves problemas del país como la delincuencia. Buscan mejorar la gestión interna”, indica una ex autoridad del Ministerio de Justicia.

A su vez, la fuente explica que en 2015 solo un candidato no era funcionario de la Fiscalía, Juan Enrique Vargas, quien obtuvo 9 votos. La quina la completaron cuatro fiscales: Raúl Guzmán (11 votos), Luis Toledo (11 votos), Jorge Abbott y José Morales (7).

La ex autoridad agrega que el Ministerio Público “está padeciendo una severa crisis institucional y reputacional, por lo que se requiere un liderazgo fuerte, innovador en la persecución penal y disruptivo respecto de lo que fue Abbott”.

El género del candidato a fiscal no fue decidor para la Suprema

En tiempos en que la paridad de género está en la agenda pública y del gobierno, la Suprema dio un mensaje contrario al elegir a solo una mujer, Marta Herrera, de las seis candidatas que estaban en la lista larga.

Fuera quedaron Karinna Fernández, quien apoyó a la clínica jurídica de la Universidad de Chile durante el estallido; Erika Maira, gerenta de la división de víctimas y testigos de la Fiscalía; y Nayalet Mansilla, fiscal jefe del Ñuble.

Tampoco fueron seleccionadas Patricia Muñoz, defensora de la Niñez, y Nelly Salvo, secretaria general de la Contraloría y ex asesora de Interior, Justicia y Defensa.

Marta Herrera, la candidata de Abbott que no ha sido fiscal

La única mujer seleccionada, Marta Herrera, es directora de la unidad especializada anticorrupción de la Fiscalía, cargo de exclusiva confianza del ex fiscal nacional Jorge Abbott.

Marta Herrera, una de las integrantes de la quina.

El ex presidente de la Asociación Nacional de Fiscales, Pedro Orthusteguy, es enfático en afirmar que “de los cinco nombres que eligió la Corte Suprema, cuatro cumplen con los requerimientos necesarios para poder ser fiscal nacional, pero hay una candidata que no me parece que debió haber estado en la quina: Marta Herrera, porque forma parte del corazón del staff de Jorge Abbott y lo fue también de Sabas ”.

Su argumento es que Herrera “nunca ha sido fiscal, nunca ha tramitado una causa”, por lo que no tendría las competencias idóneas para desempeñar tan importante función.

“Los otros cuatro candidatos son o han sido fiscales, podrían asumir la dirección de la Fiscalía Nacional con la experiencia de haber tramitado causas reales, es decir, de haberse enfrentado a la delincuencia, al mundo real de cómo se tramita una causa, cómo se enfrenta a un juez, cómo es el tratamiento con un testigo o una víctima, cuáles son los problemas con las policías”, explicó Orthusteguy a este diario.

Cuatro fiscales regionales recibieron cero votos

Juan Meléndez, fiscal nacional subrogante

Otro duro golpe de la Suprema al Ministerio Público fue dejar fuera de la quina a cuatro fiscales regionales. Uno de ellos es actualmente fiscal subrogante de Abbott, Juan Meléndez, y fiscal jefe de Los Lagos. Ninguno de los cuatro fiscales recibió un solo voto.

“El mensaje a la Fiscalía es demoledor”, sostiene un influyente abogado.

Meléndez fue fiscal regional de Magallanes y la Antártica, y antes fue fiscal adjunto y fiscal jefe en Punta Arenas. Sus especializaciones abarcan los delitos económicos y delitos sexuales.

Emiliano Arias, fiscal regional de O’Higgins, quien estuvo involucrado en un litigio judicial con Abbott, tampoco recibió votos. Al igual que Eugenio Campos, fiscal regional de Magallanes, y Nayalet Mansilla, de Ñuble.

Concentración de votos en los dos primeros lugares

Otro importante mensaje de la Corte Suprema al Ministerio Público fue la abultada diferencia de las dos primeras mayorías, Morales y Valencia, respecto del resto de candidatos.

Ellos dos casi duplicaron al tercer lugar, y sacaron cinco veces más votación que el último de la quina.

Todo lo contrario a 2015, cuando hubo solo dos votos de diferencia entre los dos más votados (Guzmán y Toledo) y el tercero (Vargas), y apenas 4 votos de diferencia con los dos últimos de la lista (Abbott y Morales).

“Esa es una contundente señal de que la Suprema tiene una clara preferencia por Morales y Valencia, a quienes ve como los más idóneos para el cargo de fiscal nacional”, asegura un ex ministro de Justicia a este diario.

A su vez, esa elección rescata el espíritu de la ley orgánica del Ministerio Público, que apunta a no crear una carrera funcionaria en los fiscales, evitando su burocratización y acomodos políticos, según explica el ex ministro.

“Es por ello que es tan potente la elección de candidatos que vienen de afuera de la Fiscalía. No hicieron carrera en la institución, y tienen más autonomía e independencia para hacer los cambios que se requieren”, puntualiza la ex autoridad.

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