«De lo cinco nombres que eligió la Corte Suprema, cuatro cumplen con los requerimientos necesarios para poder ser fiscal nacional, pero hay una candidata que no me parece que debió haber estado en la quina: Marta Herrera, porque forma parte del corazón del staff de Jorge Abbott y lo fue también de Sabas Chahuán».

En esos términos manifestó el ex presidente de la Asociación Nacional de Fiscales, Pedro Orthusteguy, en el programa Mirada Líbero, su postura en cuanto la idoneidad de los aspirantes que este lunes fueron preseleccionados por la Corte Suprema para sustituir al actual fiscal nacional, Jorge Abbott.

José Morales, Ángel Valencia, Carlos Palma, Rodrigo Ríos y la ya mencionada Herrera fueron los cinco candidatos, de los 17 que se postularon, entre los que el Presidente de la República, Gabriel Boric, deberá proponer uno en no más de 10 días al Senado, instancia que contará con igual tiempo para la votación, en la que debe alcanzarse un mínimo de 2/3 para la elección.

«Marta Herrera es el cerebro de la administración de Abbott, el corazón, sería la carta menos indicada, en el momento menos propicio para conducir el Ministerio Público hacia el futuro», advirtió Orthusteguy.

Orthusteguy, que formó parte de la Fiscalía por 13 años, fue claro en plantear la necesidad de cambio: «¿Queremos que siga lo mismo que está pasando hoy día o queremos un empuje nuevo, renovar el equipo directivo, nuevas políticas de persecución penal, que los fiscales trabajen de otra forma, una revision de lo que se ha hecho hasta ahora en el Ministerio Público? Eso es lo que se tiene que plantear el Presidente y los senadores».

«Si quieren más de lo mismo, ahí está la respuesta inmediata. Si queremos algo diferente, hay cuatro alternativas que están a la mano», agregó.

«Marta Herrera nunca ha sido fiscal, nunca ha tramita una causa»

A juicio de Orthusteguy, hay otra razón de peso por la cual Herrera no debería ser elegida como fiscal nacional. «Marta Herrera nunca ha sido fiscal, nunca ha tramita una causa», advirtió.

«Los otros cuatro candidatos son o han sido fiscales, podrían asumir la dirección de la Fiscalía Nacional con la experiencia de haber tramitado causas reales, es decir, de haberse enfrentado a la delincuencia, al mundo real de cómo se tramita una causa, cómo se enfrenta a un juez, cómo es el tratamiento con un testigo o una víctima, cuáles son los problemas con las policías», explicó.

Orthusteguy insistió en lo que, para él, es una carencia que no conviene al país: «En el caso de la candidata que estoy señalando, doña Marta Herrera, esa experiencia no la tiene y han pasado 22 años y nunca ha querido ejercer. Hoy día la conducción que se necesita es la de alguien que conozca el trabajo en terreno de los fiscales».

Eso sí, el exfiscal se negó a manifestar quién sería para él el candidato que debería resultar electo. «Capaz que lo que pueda decir pueda perjudicarlo. Tengo mi candidato favorito, obviamente, pero los cuatro cumplen y tienen las condiciones para ser fiscal nacional», dijo.

«Por lo menos a tres de ellos los conozco personalmente, sé que tienen el empuje, las ganas, el conocimiento y esa energía vital que es fundamental para cargos directivos. Al otro lo ubico y sé quién es, tengo muy buenas referencias profesionales de él. En ese sentido, hay cuatro buenos nombres entre los cuales el Presidente Boric tiene para elegir«, agregó.

Orthusteguy y la posible estrategia presidencial de «quemar» a un candidato

Orthusteguy fue claro en señalar que las fuerzas políticas son las que en definitiva van a tomar la decisión. «Hay que observar principalmente la presión política que va a recibir el gobierno para la designación», sostuvo.

«Existe un mecanismo que  la gente a veces olvida: el Presidente podría tomar la estrategia de quemar un candidato, es decir, seleccionar justamente el candidato que no quiere la clase política para que sea rechazado por el Senado. Con esto tiene la posibilidad de que la Corte Suprema integre a un quinto candidato, que pudiera ser el que más le interesa a él como Presidente, porque no le guste ninguno de los otros cuatro», explicó.

Desde la perspectiva de Orthusteguy, el sistema de designación debe ser cambiado, tomando en cuenta que la clase política está acostumbrada a ejercer presión.

«Sería mucho más transparente y serviría mucho mejor para la función pública que esta designación fuese puramente del Presidente de la República y que durara no 8 años, sino 4; que se pudiera alinear con una política de persecución penal que tenga un determinado Ejecutivo y que ese fiscal nacional pudiera ser removido por una mayoría importante del Senado, por ejemplo, por dos tercios del Senado», expuso.

En este sentido Orthusteguy fue enfático: «Este sistema que tenemos, tratamos de decir que es transparente, pero finalmente no lo es y no necesarimanete la persona elegida es la más idónea para el cargo, que es lo que importa en definitiva al país».

Para el exfiscal es necesario plantear ideas innovadoras para modernizar el Ministerio Público, con el objetivo de convertirlo en una institución más ágil.

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