“De contextura física delgada, tez trigueña, cabello corto ondulado, ojos marrones y de 1.90 metros de altura. De nacionalidad uruguaya”, así se describía en 2023 a Fernando Nicolás Silva Tagliabúe en una petición de captura emitida en Argentina.

¿Quién es Silva Tagliabúe? Es el uruguayo que habría entablado una relación con la denunciante de Manuel Monsalve este verano para luego intentar vender videos y diferentes registros de la mujer a la prensa con el fin de desacreditarla. Todo, acusa la abogada de la presunta víctima, a instancias y con la colaboración del defensor del exsubsecretario del Interior, Víctor Providel, sobre quien ahora pesa un sumario, pero sigue a cargo del caso.

Silva Tagliabúe tiene antecedentes de robo a turistas en hostales y hoteles de Uruguay, Brasil y Bolivia. En Chile aparece en redes sociales como sospechoso de ilícitos en hostales de Valparaíso en mayo pasado.

Según un informe policial, el defensor Providel le habría compartido contactos de periodistas a un amigo de Silva Tagliabúe para que llevaran a cabo su cometido, y sus conversaciones habrían tenido un tono cercano, llamando al uruguayo investigado como su «corresponsal» (ver abajo).

En junio, El Líbero dio a conocer que el Ministerio Público indagaba esta nueva arista por el caso de Manuel Monsalve, una investigación reservada y que sería desformalizada, por lo que sobre el uruguayo no pesaría ninguna prohibición de salir del país. Según información de redes sociales, en mayo Silva estaba viajando hacia el norte de Chile. Este medio consultó a la Fiscalía Centro Norte sobre la situación del extranjero, pero declinaron dar cualquier información al respecto.

El prontuario “hotelero” del uruguayo

Fernando Nicolás Silva tiene 34 años y es oriundo del departamento de San José, en Uruguay, donde registra su primera condena de prisión por tenencia de estupefacientes en marzo de 2016. Dos años después, fue condenado por tres delitos de hurto y en septiembre de 2021 inició su “especialización delictual” en hoteles.  

En esa oportunidad, se hospedó con una mujer en un hotel de Piriápolis, Uruguay, y al día siguiente robaron una billetera (con poco más de $300.000 chilenos) y otros objetos de la caja de recepción. Un pasajero del hotel los vio y alertó a la policía, tras lo cual la pareja escapó en taxi, pero igual fueron detenidos. Silva Tagliabúe, de 30 años en ese momento, fue condenado a 14 meses de prisión como autor de hurto agravado.

En 2023 se trasladó a La Paz, Bolivia, donde junto a un argentino identificado como Elías Jesús Ysas, le robó tarjetas de crédito y un iPad a una ciudadana brasileña. El dispositivo tenía un localizador y así fue que la policía de Turismo del Perú los detuvo en un hotel de Arequipa.

Ya por ese entonces, la policía de Villa La Angostura, Argentina, también había lanzado una alerta de captura sobre el ladrón de turistas.

En 2023 Silva trasladó sus acciones delictuales a Brasil. Según el sistema judicial de ese país, es investigado por seis causas en Salvador de Bahía, Angra dos Reis y Río de Janeiro. Todas por hurto y algunas son lideradas por la Delegación de Protección al Turista. 

En junio de 2024, Siva y el argentino regresaron a Bolivia. Se hicieron pasar por turistas en un hotel de Santa Cruz por tres días, robaron un iPhone y más de $2 millones a tres huéspedes y se fueron sin pagar la cuenta. Los robos no los hacían a la fuerza, sino que ingresaban sigilosamente a las habitaciones.

En Chile, aunque Fernando Silva no registra investigaciones formalizadas en curso, el uruguayo sí ha sido identificado como sospechoso de hurtos en grupos de turismo en Facebook. Así fue que en mayo pasado apareció siendo denunciado en al menos dos comunidades. Una de las publicaciones indicaba que junto con el argentino habían robado en hostales de Valparaíso, pero que en ese momento iban viajando al norte (imagen de un reel en una casa rodante abajo a la derecha).

El rol de Providel y su “corresponsal”

El jueves por la tarde la abogada de la mujer que acusa a Manuel Monsalve de violación y abuso sexual, María Elena Santibáñez, interpuso un reclamo ante la Defensoría Penal Pública por el rol que habría tenido el defensor del exsubsecretario, Víctor Providel, al prestar una supuesta colaboración a Silva Tagliabúe y un segundo hombre que no ha sido identificado.

El uruguayo se habría acercado a la víctima del caso en una situación social, con la sola intención de obtener y almacenar información de ella y, con ayuda del segundo sujeto chileno, “durante un tiempo importante, grabaron aspectos de la vida privada de mi representada, para efectos de poder venderlas a medios de comunicación”, contó la abogada en radio Duna, especificando que entre esos registros, había conversaciones de la joven con su psiquiatra.

«Ese es el motivo por el cual se acerca y mantiene una relación con ella, porque desde el día uno comienza a hacer esto de las grabaciones y luego lo que hace es ir a ofrecerlas, coludido con otro sujeto”, agregó la penalista.

Providel es quien le habría facilitado los contactos telefónicos de prensa al amigo de Silva, según consta en un informe policial al que accedió Santibáñez.

En ese material, indicó, el defensor público trataba de “corresponsal” al uruguayo. “O sea, todo indica que claramente estaba vinculado con ellos tratándose de situaciones completamente ajenas a las de él como defensor penal. Son conductas que rayan con la ética profesional de cualquier persona, y en este caso en particular me parece de una gravedad mucho mayor considerando que él no es un defensor privado, es defensor público, un funcionario público de una institución del Estado que depende el Ministerio de Justicia”, dijo la abogada.

Ayer la Defensoría anunció un sumario contra el defensor de Manuel Monsalve, pero confirmó que seguirá a cargo del caso, una reacción que a Santibáñez le pareció una “respuesta muy pobre. Lo que uno esperaría es que la persona al menos sea suspendida, sin perjuicio de la instrucción de un sumario”. Santibáñez está evaluando ahora iniciar acciones penales por Providel y pedir que este sea citado a declarar.

Los hombres no pudieron vender el material a la prensa, pero sí habrían mandado mensajes de extorsión a la familia, por lo que los padres de la profesional hicieron llegar la información a la Fiscalía, que inició una indagatoria por amenazas y captación de material, lo que derivó en la incautación de los teléfonos de los sospechosos que hoy podrían no permanecer en el país.

Participa en la conversación

1 Comment

Deja un comentario
Debes ser miembro Red Líbero para poder comentar. Inicia sesión o hazte miembro aquí.