“A los que alegan por la concentración de medios de comunicación, Interferencia es un medio independiente que investiga temas en profundidad”. Así se refirió en septiembre de 2018 la actual ministra del Trabajo, Jeannette Jara (Partido Comunista), al tuitear sobre el medio digital junto con publicar un enlace de una nota que criticaba al entonces titular de Interior, Andrés Chadwick.

Ese mismo año, la hoy ministra de la Mujer y la Equidad de Género, Antonia Orellana (Convergencia Social) llamaba por redes sociales a leer una nota que cuestionaba el actuar del entonces Presidente Sebastián Piñera acerca de un tema empresarial de 2007. “Y de paso sigan a Interferencia, que promete”, escribió en su cuenta de Twitter.

“Aporté con dinero, especialmente cuando partieron”, posteó el actual ministro de Educación Marco Antonio Ávila (Revolución Democrática), en noviembre de 2021 haciendo alusión al mismo medio digital.

Son algunos ejemplos sobre cómo autoridades del actual Gobierno promocionaban ese medio no solo cuando nació, en 2018, sino en los años que siguieron.

Muchos retuiteos, citas de sus artículos, recomendaciones de sus temas, es parte de lo que se puede encontrar en las redes sociales de los actuales habitantes de La Moneda.

Los principales asuntos de los que se hacían eco eran los relacionados con cuestionamientos al manejo de la pandemia, el estallido, el actuar del Gobierno anterior y las policías.

Pero hoy las cosas cambiaron. Tras un reportaje publicado por Interferencia, donde relacionan la salida de la jefa del Segundo Piso, Lucía Dammert, con una investigación que se estaría llevando a cabo en Estados Unidos sobre un ex zar antidrogas mexicano, muchos representantes del oficialismo pasaron de ser “fan” a convertirse en “hater” del mismo medio.

La publicación causó desmentidos desde el Gobierno y de la misma Dammert.

“En los últimos días he sido víctima de un ataque de desinformación iniciado por un medio digital que puso en duda mi calidad moral y responsabilidad profesional”, tuiteó la ex jefa de asesores.

El hilo que publicó haciendo sus descargos fue replicado por distintos ministros, como el titular de Desarrollo Social, Giorgio Jackson (RD). Otros secretarios de Estado hablaron de “fake news”, “desinformación” y “campaña sucia”.

De hecho, el mismo Presidente Boric fue quien se refirió a “campaña sucia”. “Todo mi apoyo y solidaridad a Lucia Dammert frente a la sucia campaña que ha sido víctima”.

En este escenario, el director de Interferencia, Víctor Herrero, reafirmó que todo lo publicado era cierto. Además, el periodista “felicitó” de manera irónica “a los PC y FA de La Moneda” porque “las fake news del gobierno” estaban logrando su objetivo ya que, según él, estaban perdiendo suscriptores.

Los temas que aplaudían el FA y el PC

El ministro Marco Antonio Ávila ha hecho más de veinte retuiteos a Interferencia.

“Crece clima de desgobierno”, fue una de muchas de las notas del medio digital que divulgó en la red social el militante de RD.

Precisamente en estos días, la vocera de Gobierno Camila Vallejo llamó a “cuidar la figura presidencial” y que no se lo “atacara”. Distinta postura que el actual oficialismo tenía desde la oposición.

El manejo de la pandemia, reconocido a nivel internacional, fue uno de los focos de los PC y FA en los que criticaban al gobierno sumándose a voces catastrofistas.

Incluso Ávila divulgó el reportaje de Interferencia sobre el “mapa de contagios Covid” que fue criticado por la información sensible de pacientes que se podía obtener.

Distinto fue el caso de Boric quien en aquella oportunidad cuestionó la mentada publicación.

Miguel Crispi (RD), ex subsecretario de Desarrollo Regional y actual jefe del Segundo Piso, puesto que dejó Dammert, se encargó de reproducir notas del medio que cuestionaban a las autoridades sanitarias del gobierno pasado y su desempeño que hablaban del colapso del sistema.

Cuando estaban al otro lado del mesón cuestionaban también los contratos que la administración Piñera hacía con empresas encuestadoras. Camila Vallejo fue una de esos críticos con su RT a una nota sobre el tema.

Hoy, como ministra Segegob, es la encargada de llevar -como todo gobierno- millonarios contratos para realizar estudios de opinión. La ex diputada también se hizo eco de una publicación sobre “espionaje” a estudiantes desde el municipio de Santiago.

Esta no fue la primera vez de la ex jefa del Segundo Piso

La relación amor-odio con el portal electrónico probó su primer capítulo de distancia durante la campaña presidencial. Fue en noviembre del año pasado cuando Interferencia afirmó que el entonces candidato Gabriel Boric había hecho campaña con síntomas de Covid-19 y que no lo habría informado oportunamente. El medio dijo apoyarse en la ficha médica del frenteamplista. El episodio fue desmentido por el hospital que lo atendió.

En ese momento, dirigentes del FA, al ver que ahora uno de los suyos era cuestionado, se lanzaron contra el portal y blindaron a Boric.

Quien salió en su defensa fue la misma Lucía Dammert. Escribió en esa ocasión que Interferencia no buscan informar “ni entregar seriedad al debate”.

También lo hizo en su cuenta de Twitter, el hoy ministro de Economía, Nicolás Grau.

Y Ávila, que había puesto recursos para el medio, ahora que les incomodaba, comenzaba a arrepentirse.

De este modo, atrás parece quedar la frase que el Mandatario dijo en su época de campaña: «Viva la libertad de expresión que incomoda al poder». Justo en una semana donde el Presidente nuevamente reaccionó de manera ofuscada ante una pregunta de una periodista durante la gira en Nueva York. El episodio se suma a una compleja relación que tiene con la prensa desde su época de candidato,

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