Zapatillas, calcetines, poleras, polerones, ropa interior, gorros, ropa para niños, artículos de limpieza y pare de contar. Esas y otras mercaderías, exhibidas en mesas plegables o en manteles puestos en plena acera, fue la realidad con la que se encontró El Líbero en un recorrido efectuado este jueves en el Barrio Meiggs. Sí, el mismo barrio sobre el cual se refirió el viernes el Presidente Gabriel Boric, poniéndolo como ejemplo de «intervención exitosa» contra el comercio ilegal.

«Es que eso no duró ni una semana, es lo mismo de siempre», dice un comerciante formal consultado por este medio. En Bascuñán, Salvador Sanfuentes y Exposición, entre otras calles, se pudo ver vendedores ambulantes por doquier, al menos durante esa jornada. Locatarios del sector aseguran que todos los días es prácticamente lo mismo.

Lo descrito con respecto al Barrio Meiggs por el Jefe de Estado durante su intervención en el IX Encuentro Anual de Comercio, efectuado ayer, fue muy distinto a lo que relatan los comerciantes del sector.

«Respecto del comercio ilegal vamos a seguir trabajando en la línea de las exitosas intervenciones que hemos realizado en conjunto con la policía en el Metro de Santiago, en barrios como Meiggs o la Plaza de Maipú», dijo el Mandatario, que admitió que en algunos de estos sitios enfrentaron «resistencia».

Las imágenes que figuran en este reportaje las captó El Líbero el jueves y reflejan calles repletas de comerciantes informales en el Barrio Meiggs, una realidad que no parece corresponderse con lo que planteó el Jefe de Estado, a la que también se había referido el Ministerio del Interior hace poco más de un mes, en una publicación en su cuenta en Instagram.

«Ya la semana anterior a Fiestas Patrias esto estaba descontrolado», asevera otro comerciante que, al momento de ser entrevistado, tenía a tres vendedores ambulantes ofreciendo mercadería frente a su local, por el que paga más de 2 millones de pesos de arriendo al mes.

De acuerdo con los locatarios de la zona, las calles se vuelven intransitables especialmente en la tarde y los días de pago.

«En la mañana no vienen, los que abrimos temprano somos nosotros, los que trabajamos en tiendas que pagan impuestos. Ellos empiezan a organizarse después del mediodía. Cuando uno termina de trabajar y sale por Bascuñán a las 6:00 de la tarde no hay por dónde pasar», relata la empleada de un almacén de la zona.

En el IX Encuentro Anual de Comercio en el que el Mandatario habló de intervenciones exitosas contra el comercio ilegal, el presidente de la Cámara Nacional de Comercio (CNC), Ricardo Mewes, dio cifras no muy positivas sobre vendedores ambulantes y sobre las graves consecuencias que esto genera en el comercio establecido.

«Un 37% de los locales tiene comercio ambulante ilegal a su alrededor y tres de cada cuatro de ellos mencionan que este ha aumentado, repercutiendo principalmente en la seguridad del barrio, clientes y trabajadores, en definitiva, de las personas», dijo Mewes en referencia a los resultados de la más reciente encuesta de victimización del comercio, realizada en el segundo semestre de 2021.

«Perseguir a las bandas criminales, desarticularlas y frenar el lavado de activos evitará el permanente flujo de contrabando y comercio ilegal», señaló el presidente de la CNC, al tiempo que aplaudió que se esté discutiendo el proyecto de ley contra el crimen organizado.

Lo que mostró el Ministerio de Interior hace cinco semanas

La realidad del Barrio Meiggs dista mucho no solo de las palabras del Presidente Boric, sino de las imágenes que el Ministerio de Interior publicó en su cuenta en Instagram el pasado 26 de agosto.

«Barrios de distintas partes de Chile están cambiando para mejor. ?El trabajo contra el comercio ilegal, junto a autoridades regionales y comunales, está mostrando resultados. Seguiremos avanzando en recuperar espacios para las personas y hacerlos más seguros. ¡Entérate!», escribieron junto a estas imágenes.

En esa misma publicación en Instagram se incluye un audio de la entonces Ministra de Interior, Izkia Siches, en el que habla de la recuperación de estos espacios, los mismos que ahora están ocupados por el comercio informal.

«Como Gobierno estamos comprometidos en recuperar los espacios para las personas. Es así como hemos iniciado un trabajo en conjunto en algunos barrios emblemáticos, tanto de la Región Metropolitana, pero también en regiones», aseveraba Siches hace un mes.

«Cuando se acuerdan, viene Carabineros y los saca»

Luego de la primera semana en la que fue establecida la medida de recuperación de estos espacios, cuando los vendedores ambulantes intentaron volver a ubicarse en las calles aledañas a Estación Central las autoridades reaccionaron. En esto coinciden los comerciantes formales consultados en distintos puntos del Barrio Meiggs.

«En esos días hubo hasta bombas lacrimógenas y nos tocaba bajar las persianas. Les echaban agua», cuenta un empleado de una de las tiendas de la zona.

Otro entrevistado también habla al respecto: «Al principio les tiraban a los perros, era terrible, y entonces les tocaba correr».

No obstante, un punto en el que también concuerdan en la zona es en que ahora los carabineros pasan por al lado de los comerciantes informales y en ocasiones realizan operativos de manera intermitente. Esto también fue captado por El Líbero durante el recorrido.

«Cuando se acuerdan, viene Carabineros y los saca, cuando no, hasta pasan por aquí al lado de ellos y no hacen absolutamente nada», indica una persona del sector.

«Por eso es que no siempre es igual. Algunos días hay hartos vendedores con los manteles por todas partes y no hay ni por dónde caminar. Otros días, vienen menos. Todo depende», asevera un comerciante.

El Líbero constató que la tarde del jueves varios comerciantes informales que estaban ubicados en Bascuñán tuvieron que recoger su mercadería, luego de que se presentara en el sitio una patrulla de Carabineros que hizo que despejaran la vía pública.

Ya en ese contexto los comerciantes formales formularon otra denuncia: «También ocurre que vienen los carabineros, los hacen recoger la mercadería y se van. Ellos esperan y a los 20 minutos vuelven a poner todo».

«No creemos que los informales sean personas malas, de hecho cuando ven a alguien robando le dan golpes y lo patean bien pateado, hay menos robos cuando están ellos; pero tienen que buscarles otra solución para que puedan trabajar», agrega alguien más.

De acuerdo con un estudio piloto que realizó la Cámara Nacional de Comercio en el que caracterizó a los vendedores ambulantes del Barrio Meiggs, cuyos resultados fueron dados a conocer el mes pasado, a un 53,3% de estos comerciantes les gustaría formalizarse.

Conforme a esa misma encuesta, 21,3% dejaría de ser vendedor ambulante si recibiera un sueldo líquido mensual de entre 501.000 y 700.000 pesos, mientras que un 23,8% dejaría de vender en las calles si tuviera un empleo por el que devengara entre 701.000 y 1.000.000 de pesos al mes.

«Hubiera llegado unos minutos antes y alcanza a ver cómo se estaban peleando un puesto a punta de bates»

La presencia de comerciantes informales, pese a los anunciados planes del Gobierno de recuperar los espacios públicos, no se da solo en las calles del Barrio Meiggs. También abundan en las instalaciones de la Estación Central de trenes.

«Cuando a Carabineros se les ocurre sacarlos de allá (de la Estación Central), entonces se vienen corriendo para acá y el problema nos queda a nosotros», dice una locataria del Mall Arauco Estación, centro comercial que tiene acceso directo con la referida estación, lo que facilita la huida de los vendedores hacia ese sitio.

«Hubiera llegado unos minutos antes y alcanza a ver cómo se estaban peleando un puesto a punta de bates», relata otro comerciante de ese mall.

Uno de los consultados indica que el tema de la ubicación de los vendedores ambulantes dentro del centro comercial los perjudica en las ventas.

«Nos toca ponernos a pedirles que no se ubiquen tan al frente de nuestros negocios, que nosotros pagamos arriendo. Ellos entienden la situación y entonces se ubican por los laditos», asevera otro comerciante del mall.

La Plaza Argentina, que es el área ubicada en el frontis de la Estación Central sí permanece libre de vendedores ambulantes. «Algunos se colocan aquí los fines de semana, pero son muy pocos y los hacen irse», cuenta un comerciante.

En el Metro Estación Central también hay vendedores

Aunque el Presidente Boric también puso como ejemplo exitoso contra el comercio informal el Metro de Santiago, El Líbero constató que al menos en Estación Central, que es la que corresponde precisamente al Barrio Meiggs, también hay ambulantes. Al menos así se registró el jueves, como se aprecia en esta imagen.

Las «estaciones clave del Metro de Santiago» también figuraban en la lista de espacios que, según la referida publicación en Instagram del Ministerio de Interior, habían sido recuperados.

En Maipú el plan sí está dando resultado

El Líbero también se trasladó a la Plaza de Maipú y sus alrededores. En este sector se constató que la estrategia del Gobierno sí ha funcionado. Hace dos días, en ese lugar, no solo no había ni un solo comerciante informal, sino que estaban apostadas dos patrullas de Carabineros.

«Aquí sí los sacaron, vea toda esta calle, no hay ni uno», dice el encargado de un establecimiento ubicado a pocos metros de la Plaza Maipú.

«Los primeros días intentaron regresar, pero se los llevaban detenidos, entonces no han vuelto», relata otro comerciante formal del sector.

De acuerdo con datos de la Municipalidad de Maipú que replicó el Ministerio de Interior, en este sector había un promedio de 300 vendedores informales, la mayoría instalados en el sector durante la pandemia.

Esta realidad sí se corresponde con la que el Ministerio de Interior dio a conocer hace un mes con respecto a la Plaza Maipú en el marco del plan para recuperar este espacio.

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