La Fundación Rakizuam desde el momento que se instaló la Convención decidió apoyar a los constituyentes como especialistas en temas indígenas. Un símil a un think thank, pero orientado a materias que competen a los pueblos originarios. Además, buscan ser un puente entre «la visión chilena y la de los pueblos originarios».

Hoy ven en riesgo los derechos como el de propiedad privada y a emprender, luego que no se contemplaran en el documento base de la Consulta Indígena. Esto puso en alerta los líderes de la Fundación: El ingeniero y presidente Hugo Alcamán; y el vicepresidente y director ejecutivo, el abogado Richard Caifal, hoy se encuentran de gira por el país reuniéndose con los distintos pueblos originarios de Chile.

“Partimos en Arica, luego en Iquique, y así iremos bajando. Queremos entregarles información a nuestros pueblos. Cuando se aplique la consulta deseamos que puedan elegir libremente cómo quieren la aplicación de los derechos de los pueblos indígenas”, cuenta Hugo Alcamán.

Enfatiza en la recepción de sus pares en estos primeros días de viaje: “Las impresiones son muy positivas. No obstante, nos hemos percatado que existe mucha desinformación del proceso constituyente. Los pueblos originarios no saben qué está sucediendo, no saben los derechos que se estarían instalando. Por lo tanto, nuestra llegada ha tenido buena  recepción, y nos han manifestado estar muy contentos de recibir información”.

Adicionalmente, el ingeniero explica que los derechos indígenas no sólo los afectan a ellos, sino que transforman e impactan en toda la estructura del Estado. “Somos indígenas, orgullosos de serlo, pero también chilenos”, recalca.

«Estos derechos permiten la libertad a los pueblos originarios»

En la propuesta de texto para la consulta indígena se aprobaron 5 principios y 25 derechos. Alcamán explica que tienen sustento en base a documentos internacionales. “Estamos contentos, sí, y que efectivamente estos derechos se incorporaran, ya que es un resultado de que Chile por mucho tiempo no se preocupó de avanzar en los derechos indígenas”. 

De todas formas, el presidente de la Fundación detalla donde está el meollo del asunto: “Las diferencias que tenemos con nuestros convencionales es en cuanto a las ‘bajadas’, a la forma de aplicar los derechos. No en los derechos en sí, sino en cómo se aplican”.

¿Por qué ocurre esto? Alcamán responde: «No se consideran dos derechos que son muy importantes: el derecho a la propiedad privada de las tierras indígenas y el derecho a la libre iniciativa a emprender».

«Estos derechos hacen la diferencia porque permiten libertad a los pueblos originarios. Hay una mirada estatista, que la economía sea regulada desde el Estado por líderes comprometidos con un sector ideológico”, subraya.

Explica que estos derechos no están incluidos en la Ley Indígena 19.253, que surge bajo una mirada «comunitarista» que entiende que las personas que vivían en reducciones tenían un ánimo comunitario. Ante esto, Richard Caifal aclara: “No hay nada más alejado de la realidad que creer que el pueblo mapuche vivía en reducciones».

Agrega: «Las reducciones son las consecuencias del proceso de ocupación y de la atomización del territorio.  Las reducciones que posteriormente pasaron a llamarse comunidades indígenas, se han constituido en verdaderos bolsones de pobreza donde el Estado a través del asistencialismo nos ha mantenido relegados en la precariedad”.

Por esto, el director ejecutivo de la Fundación Rakizuam destaca la importancia de lo que plantean y aboga para que el derecho de propiedad individual y la libertad de emprender se consagren en la nueva Constitución: “Tiene que ser ejes fundamentales del buen vivir y, una expresión clara de lo que consagran los instrumentos internacionales en el sentido que los pueblos indígenas deben decidir sus propias prioridades en lo que refiere a su desarrollo económico, social y cultural”.

Hugo Alcamán añade: “Actualmente no se consideran estos dos derechos que son muy importantes. El derecho a la propiedad privada de las tierras indígenas y el derecho a la libre iniciativa para emprender hacen la diferencia porque permiten libertad a los pueblos originarios”.

Los Pueblos Originarios Convención adentro

En diciembre, Richard Caifal vivió un tenso momento al ser discriminado en la Convención por ser de derecha, luego de que no se le permitiera ser parte de la Secretaría Técnica de Participación y Consulta Indígena por un tema ideológico.

Con la perspectiva que da el tiempo, hoy apunta a una politización de los Pueblos Originarios al interior de la Convención e influencia del Partido Comunista: “Existe cierta convicción por parte de los pueblos originarios y ven en el Estado un ente con capacidad infinita para administrar, ser eficiente y generar riquezas. Tal visión o pretensión solo puede fundamentarse en una concepción ideológica”.

Y añade a su idea: “El modelo estatista ha fracasado estrepitosamente, aun así, hay quienes enarbolando la bandera indigenista pretenden implementarlo con aires de renovación y modernismo”.

Mientras que Alcamán complementa: “No cabe duda que nuestros 17 representantes tienen compromisos políticos e ideológicos, incluso partidistas con los sectores de una izquierda más radical. Votan junto al PC. Ellos ya tenían esas definiciones al momento de postular, y no nos sorprende porque nos conocemos dentro de los pueblos originarios”.

Dicen que son una sociedad pequeña con tan solo un 13% de la población. Ante una supuesta “izquierdización” de los pueblos originarios, Hugo Alcamán, manifiesta que hubo convencionales que no eran de izquierda como lo son los casos de la representante kawésqar que postuló apoyada por la UDI, y la yamana que fue asesora intercultural del gobernador de Puerto Williams, UDI.

Relata que el recibimiento por un sector de Chile Vamos de extrema derecha hizo que se sintieran «maltratadas» y, finalmente terminaran aceptando el apoyo  de la izquierda. Al respecto advierte que si la derecha no tiene una mirada, preocupación, y una definición con respecto a los pueblos originarios, “se hace difícil para los pueblos originarios ser derecha cuando no tienen una preocupación efectiva por el ejercicio de los derechos”.

Richard Caifal repara en otro punto en relación a los pueblos: “Tampoco han sido claros respecto del rechazo de la violencia, las muertes ocurridas en Wallmapu y el uso de las armas. Han actuado de manera ambigua y no han querido esbozar expresiones de rechazo, para no parecer impopulares o traicionando la causa mapuche”.

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