Hace una semana fue un escándalo la contratación de Pascual Pichún Collonao en la Seremi de Salud de La Araucanía. Tanto que al poco tiempo de conocerse la noticia, el hombre condenado por el incendio de un camión forestal en 2003, renunció. Sin embargo, hay otro Pichún en la nómina del Estado. Su hermano y vocero de la Coordinadora Arauco Malleco: Juan Segundo Pichún Collonao (47). 

La diputada por la IX Región, Gloria Naveillán, denuncia que Pichún está contratado por la Municipalidad de Traiguén para hacer su práctica en el Departamento Jurídico de la alcaldía. Agrega, además, que argumentando razones de espacio, lo ubicaron en la oficina de la Dirección de Control de la Municipalidad, lo que le daría acceso a información privilegiada sobre el funcionamiento de la institución. “El director de Control del Municipio de Traiguén es el que visa todo lo que se compra, todo lo que se gasta, todo”, señala.

Para la parlamentaria del Partido Republicano, es “asombroso” e incluso “peligroso” que “siendo un hecho conocido que Juan Pichún es vocero de la CAM, igual que Héctor Llaitul, se le esté dando acceso a un trabajo en un edificio público donde él tiene acceso a información”. 

Junto con Héctor Llaitul, Juan Pichún Collonao es el otro rostro conocido con nombre y apellido de la Coordinadora Arauco Malleco, agrupación que en lo que va del mes de agosto se ha adjudicado la quema de dos camionetas en la entrada del Fundo Antofagasta, vehículos pertenecientes a la forestal Mininco; la quema de otras 10 maquinarias forestales en el fundo Mahuida en las cercanías de Angol; y la usurpación de los fundos San Guillermo y La Liebre en Carahue.

También está contratado por el Programa PRI Lonkos

Además de su vínculo con la Municipalidad de Traiguén como estudiante en práctica, de acuerdo con los registros de Transparencia Activa, Juan Pichún está contratado a honorarios por la misma alcaldía, con el cargo de “Agente Comunitario del Programa Prilongko Temulemu” por lo que recibe una remuneración bruta de $800.000. Y, según los reportes de la propia Municipalidad de Traiguén (actualizados por última vez el 14 de julio de 2022), ese nexo comenzó en agosto de 2019.

En La Araucanía, el Programa de Reparación de Indígenas Lonkos, PRI Lonkos, se ejecuta en las comunidades de Temulemu y Didaico, en la comuna de Traiguén.

Se trata de un plan que se creó como resultado del fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que en 2014 condenó al Estado de Chile por la aplicación de la Ley Antiterrorista contra ocho dirigentes por la causa mapuche, entre ellos Pascual Pichún Paillalao (padre de Juan Pichún fallecido en 2013).

A raíz de esta sentencia, como una forma de reparación, el Estado de Chile quedó obligado a brindar tratamiento médico y psicológico o psiquiátrico a los afectados y sus familias. En esta línea, se desarrolló este programa que comenzó a aplicarse a partir del año 2015 para garantizar la atención en salud con pertinencia cultural a las víctimas, sus familias; y el Estado lo extendió también a sus comunidades.

Los fondos para llevar a cabo este programa se le asignan al Ministerio de Salud, que los ejecuta a través del Programa Especial de Salud de los Pueblos Indígenas (PESPI) del Servicio de Salud Araucanía Norte y mediante un convenio con la Municipalidad de Traiguén, esta es la instancia que debe velar y rendir los recursos destinados al plan.

Fuentes de la IX Región que conocen cómo funciona el programa explican que quienes levantan los requerimientos y las contrataciones son las víctimas (en este caso, los favorecidos con el fallo de la Corte IDH), y ellos se lo informan al Concejo Municipal para que se aprueben los gastos destinados al cumplimiento de la reparación.

Reiteran que quienes definen las contrataciones en el caso de Temulemu, son los beneficiarios del fallecido Lonko Pascual Pichún.

La decisión de la Corte Interamericana de 2014 menciona a Aniceto Norín, Pascual Pichún Paillalao (ambos lonkos de sus comunidades), Víctor Ancalaf, Florencio Marileo, Juan Marileo, José Huenchunao, Juan Millacheo y Patricia Troncoso.

Pichún azuza a las ORT de la CAM

A partir de enero de 2021, Juan Pichún comenzó a hacer vocerías identificándose como miembro activo de la CAM.  

“Yo soy Juan Pichún Collonao. Soy lonko de la Coordinadora Arauco Malleco”. Así se presentó en un video difundido la noche del 9 de julio de 2021, cuando se creyó que había muerto Ernesto Llaitul durante una acción armada de la CAM. 

“En este momento de profundo dolor y de tristeza quiero comunicar el asesinato cobarde por parte de los pacos de nuestro peñi Ernesto Llaitul, más conocido como ‘Nano’. Nuestro líder de todas las ORT del Wallmapu”, dijo antes de que se confirmara que quien realmente había muerto era el activista de la organización Pablo Marchant.

“Nos vamos a mantener firmes en nuestra lucha, combatiendo a las forestales (…). Dejamos a las ORT a libre disposición. Ellos sabrán cómo reivindicar a su líder, al peñi Nano, como le decíamos. Mantendremos nuestra frente en alto. Cayó un weichafe, es verdad, uno de los mejores, sí, pero nos mantendremos firmes en esta lucha”, insistió Pichún. 

Las ORT u “órganos de resistencia territorial” son las células de la CAM a través de las cuales llevan a cabo sus atentados. 

La cercanía del alcalde Sanhueza Pirce con Juan Pichún

La Comunidad Mapuche de Temulemu, de la que Pichún es lonko, se encuentra en la comuna de Traiguén. Ricardo Sanhueza Pirce es el edil de ese municipio desde el año 2016 (fue reelecto en mayo de 2021).

Pirce, independiente pro PPD, contó en una entrevista con Ex-Ante que es “primo hermano” del ex funcionario judicial Juan Pablo Pirce Valenzuela, actualmente en prisión preventiva tras ser detenido en posesión de un arsenal de guerra en abril de 2021.

En el mismo diálogo, el alcalde reconoció ser “cercano” a Juan Pichún. “Juan Pichún fue mi alumno, yo también soy cercano a él, como profesor, pero no me va a tratar de terrorista por ser cercano a Juan Pichún”, declaró Sanhueza Pirce. 

“Ustedes viven en ciudades grandes, frías, impersonales, pero acá en ciudades chicas todo el mundo se conoce, entonces ser amigo de Juan Pichún o de Juanito Pérez aquí es normal”, agregó el alcalde.  

En este sentido, la diputada Naveillán señala que “sería interesante preguntarle al alcalde si él considera que es razonable que desde el erario público, y como empleados de una comuna, se tome a personas que están relacionadas con actos terroristas reivindicados por el organismo del cual él es vocero. Sobre todo en el área jurídica”. 

Naveillán continúa: “Yo no digo que él haya cometido algún atentado. No tengo ninguna prueba, pero él sí ha dicho que es vocero de la CAM y la CAM sí se ha adjudicado atentados. Si sabemos que él es vocero de una organización que es considerada terrorista por la gran mayoría de las personas que viven en el sur, y que reivindica atentados cada poco, la verdad es que asombra que el municipio, como ente estatal, le dé trabajo”.

El Estado contra Pichún

Hay registros de prensa que muestran al alcalde Sanhueza y a Pichún juntos en actos públicos, que tienen que ver con la gestión de la municipalidad en las zonas rurales. 

Pese a eso, la vocería de la CAM que ejerce Pichún no es ningún secreto para el Estado. En marzo de 2021, cuando el equipo de TVN sufrió un ataque en Tirúa, el entonces delegado presidencial en la Macrozona Sur, Pablo Urquízar, emplazó tanto a Héctor Llaitul como a Juan Pichún a que concurrieran a declarar ante las autoridades.

Esto después de que Pichún apareciera en La Red como vocero de la CAM y dijera: “Hay muchos grupos que están no solo en contra de Héctor Llaitul sino en contra de la organización y la posición clara que hemos transmitido en estos 23 años sobre todo con respecto a la reivindicación, la resistencia y la autodefensa en contra del gran capital. Hay grupos de envergadura que no quieren que la CAM dé a conocer su proyecto político”. 

Meses después, en julio de 2021, el Gobierno de Sebastián Piñera amplió una querella contra la CAM (presentada en 2018) por el delito de asociación ilícita terrorista y pidió citar como imputados a sus líderes: Héctor Llaitul y Juan Pichún. 

«Presentamos un escrito con una puntualización específica respecto de dos personas, Héctor Llaitul y Juan Pichún, en calidad de imputados como líderes de esta organización ilícita terrorista llamada CAM», detalló entonces Urquízar.

Familia con antecedentes

A Juan y a Pascual Pichún Collonao, se suma Carlos Patricio Pichún Collonao como otro de los integrantes del clan que ha tenido problemas con la justicia. Este último fue detenido en junio de 2020 junto a otros tres hombres (todos de Temulemu) por porte y tenencia ilegal de municiones y armas de fuego prohibidas, entre ellas un fusil de guerra, dos escopetas calibre 12, una pistola y dos escopetas artesanales.

Por estos hechos Carlos Pichún quedó en prisión preventiva, pero la cautelar fue sustituida por arresto domiciliario total, “teniendo en consideración razones médicas asociadas a la supuesta hipertensión del imputado”. 

Más reciente, el 4 de agosto de este año, el portal Werkén Noticias (espacio en el que la CAM suele publicar sus informaciones) escribió que esa tarde “fue detenido el peñi Luis Collonao Pichún, un destacado militante CAM – CHE, hasta el momento por lo que nos informan fuentes de Werken Noticias  sería trasladado a Lautaro por una supuesta infracción de armas”.

Sobre este asunto, la diputada Naveillán afirma: “La verdad es que me parece por un lado peligroso que Juan Pichún pueda tener acceso a una serie de información interna del municipio, sobre todo si está instalado en la oficina de Control. Y porque la verdad es que si vamos a empezar a darle pega a los terroristas estamos al otro lado”. Y cuestionó que al menos dos familiares de Pichún hayan sido detenidos por porte de armas.

Pichún en Venezuela con Llaitul

Juan Pichún, lonko de Temulemu, comenzó a ser identificado como un rostro de la CAM tras viajar a Venezuela junto a Héctor Llaitul en diciembre de 2018. Allí se reunieron con el entonces canciller Jorge Arreaza y también con el número dos del chavismo, Diosdado Cabello.

De allí en adelante se dejó ver junto a Llaitul también durante la presentación del libro ‘Chem ka Rakiduam. Pensamiento y acción de los ORT de la CAM’ –relanzado este año–. Allí Llaitul puso como ejemplo a Pichún y su comunidad. Según él, en ese caso hubo un proceso de recuperación de más de 2.600 hectáreas, “donde la CAM tuvo un papel importante con acción directa y control territorial, donde hay un repliegue de las forestales”, apuntó en julio de 2019.

Además, aparecieron en un video difundido el 12 de octubre de 2020, en el que participan de la ocupación ilegal de un fundo. “La resistencia mapuche envía un mensaje desde Lof Temulemu en control territorial y trabajo donde antes hubo forestal”, dice el mensaje con el que acompañaron el video.

“Hoy día mediante este proceso de control territorial estamos volviendo a reconstruir el territorio (…). Ese es el proceso que estamos llevando, mediante esta línea de trabajo en conjunto con nuestros peñis de la Coordinadora”, dice Pichún en esa alocución.

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