Casi una semana duró el misterio de la frase que dijo el Presidente Gabriel Boric en la minera Los Pelambres, pero la polémica sigue, pues la explicación al “más Narbona y menos Craig” no fue bien recibida en los grupos empresariales.

Para entender el contexto: el jueves 21 de marzo, el Presidente Gabriel Boric asistió a la inauguración de una planta desalinizadora de la minera Los Pelambres, del grupo Luksic, donde hizo una nueva crítica a los empresarios. “Invito a otros sectores, en particular empresariales, a abandonar la soberbia paternalista que lleva a emitir juicios denigratorios a gobiernos que obedecen a la voluntad popular. Para que se entienda más claro: más Narbona, menos Craig”, dijo.

El problema es que no se entendió más claro. De hecho, la ministra Camila Vallejo no supo explicar a qué se refería Boric. Lo mismo ocurrió con otros miembros del gabinete como Mario Marcel, Jeannette Jara y Nicolás Grau. Al final, este miércoles la ministra del Interior, Carolina Tohá, zanjó el asunto explicando en radio Duna que la frase aludía a los hermanos Luksic (Andrónico Luksic Craig y Jean Paul Luksic Fontbona, no Narbona).

En entrevista con El Líbero, el presidente de la Multigremial Nacional de Emprendedores, Juan Pablo Swett, aborda esta polémica y cuestiona que el Mandatario se enfoque en divisiones en vez de promover acuerdos en momentos en que los esfuerzos debieran estar en el crecimiento económico del país.

«Hoy más que nunca necesitamos llegar a acuerdos»

«Desde el mundo de las pymes lamentamos las declaraciones del Presidente Boric«, dice Swett, agregando que «hoy más que nunca necesitamos dialogar para llegar a acuerdos en materias tan importantes para los emprendedores como las reformas tributarias y de pensiones. Nuestro llamado es a establecer acuerdos y no generar divisiones mediante frases que descolocan incluso a su propio gabinete”.

Los dichos del Presidente fueron el tercer llamado de atención del gobierno a los empresarios, luego de que la ministra Jara los aludiera dos veces en marzo, primero atribuyéndoles responsabilidad respecto al estancamiento laboral y luego respecto al monto de los salarios. «Si realmente quieren que haya inclusión, paguen mejor, respeten más los derechos de las personas, ese es el rol también de los empresarios», le dijo al presidente de la fundación Pivotes, Bernardo Larraín Matte, en un foro de legislación laboral y empleo.

-Las palabras del Presidente van en la misma dirección que las de la ministra del Trabajo, que le pidió a las empresas que pagaran mejores sueldos, en el sentido de que ponen en el empresariado una alta cuota de voluntarismo. ¿Qué tanto pueden reactivar las empresas la economía por voluntad propia y en especial las pymes y mipymes?

-Las pymes siguen arrastrando enormes deudas de la pandemia y miles se han visto obligadas a bajar sus cortinas, en un ambiente donde la violencia descontrolada dificulta emprender. En ese sentido, nosotros fuimos críticos con las declaraciones de la ministra Jara. Creemos que pagar mejor es una consecuencia de mejorar la concentración económica, permitir más y mejores accesos a créditos y reducir impuestos a pymes, retomar el crecimiento económico, incentivar la inversión y establecer condiciones para poder emprender en paz y con más seguridad.

-El Ejecutivo ha calificado varias veces a los empresarios, pero pareciera siempre referirse a los grandes. ¿Dónde caben los emprendedores en esta ecuación? Hablamos de los principales empleadores.

-Lamentablemente vemos que el gobierno incluye a grandes y pequeños empresarios en el mismo saco, desconociendo que las pymes son las que generan el 70% del empleo de Chile. Nuestro llamado es que el Ejecutivo se interiorice en la crítica realidad por la que atraviesan miles de emprendedores, antes de seguir imponiéndoles obligaciones.

«Un 0,2% de crecimiento no es motivo de celebración, sino de preocupación»

Respecto a la descalificación que acusa el jefe de Estado, Swett señala que probablemente al Presidente Boric le molestó que manifestáramos públicamente que un 0,2% de crecimiento no es motivo de celebración, sino que de preocupación y autocrítica por tener una economía estancada y a las pymes en el suelo”.

Hay que recordar que el crecimiento de 0,2% del Producto Interno Bruto (PIB) de 2023 fue ampliamente difundido por el ministro Marcel e incluso por Boric, que dijo que “este es el año del despegue», criticando a quienes tenían peores pronósticos. Al respecto, Swett expuso en una carta en El Mercurio, que «es imposible celebrar la mediocridad económica en que estamos».

Para las pymes, expone Swett a El Líbero, 2023 no fue un año para celebrar y 2024 aún es incierto, pues hay materias pendientes.

2023 terminó con una economía en recesión, con políticas públicas como la jornada laboral, sueldo mínimo y la reforma previsional que una vez más no consideraron a los emprendedores. Para 2024 esperamos llegar a acuerdo en materia fiscal y que también se impulsen medidas para que las pymes tengan mayor productividad, para generar más empleos y tener menos pérdidas”, señala.

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