¿Salida soberana al mar para Bolivia? La polémica la generó el presidente de Perú, Pedro Castillo, tras mostrarse a favor de realizar una consulta ciudadana sobre ceder mar a ese país.

Para el diplomático y Premio Nacional de Humanidades, José Rodríguez Elizondo, las palabras del presidente Castillo repercuten en la política exterior peruana y chilena. «No nos hemos dado cuenta, y estamos de nuevo ante una situación compleja, porque significa que Evo Morales no se ha dado por vencido con el fallo judicial», advierte en alusión a la decisión de la Corte Internacional de Justicia que en 2018 determinó que Chile no tiene obligación de negociar con Bolivia una salida soberana al mar.

En el programa radial Mirada Líbero en Agricultura, Elizondo señala que «lo que estamos viendo ahora significa que Evo Morales no está muerto, sino que está atacando por el flanco peruano, porque sabe que si consigue éxito por ese flanco, pone en tela de juicio el tratado de 1929 y el protocolo complementario porque se alteran los límites entre Chile, Perú y Bolivia». Y asevera que  estamos ante una situación muy grave.

En entrevista con CNN en Español, el presidente Castillo afirmó: «Ahora nos pondremos de acuerdo. Lo consultaremos al pueblo. Para eso se necesita que el pueblo se manifieste. ¿Y si los peruanos están de acuerdo? Yo me debo al pueblo. Ese es su derecho. Haremos lo que los pueblos claman. Jamás haría algo que el pueblo no quiera».

Pero sobre la viabilidad de la propuesta, Rodríguez Elizondo sostiene que el tema introdujo un elemento conflictivo en la soberanía de un país ajeno: «Frente a esa controversia salió el excanciller Allan Wagner denunciando como intromisión de Evo Morales la soberanía del Perú que estaba pasando e inclusive diciendo, sin mencionar a Chile, que Morales trataba de destruir la integridad y la continuidad entre Chile y el Perú con su propuesta de una América plurinacional».

Por otro lado, hoy el presidente de Perú, explica el abogado, se ha comprometido a un «referéndum, consulta o plebiscito para definir si el Perú le va a dar mar soberano a Bolivia, pero yo me pregunto por dónde puede ser esa salida, si va a ser netamente por el Perú, porque si quiere mantenerse bilateral tendría que ser por Tacna, pero si es por Tacna el tratado de 1929 dice que primero se requiere el consentimiento de Chile».

«Este es el enredo que los pueblos originarios y los pueblos en cualquier país no están en condiciones de conocer en profundidad, lo que me da pena es que nadie haya reparado en estas complejidades cuando estamos tratando el tema de la plurinacionalidad de Chile», lamenta el abogado que imparte la cátedra de Relaciones Internacionales en la Universidad de Chile.

Sin embargo, Rodríguez Elizondo no espera algún pronunciamiento de la Cancillería chilena frente a este tema. «Cuando tuvimos el pleito del tratado de frontera marítima con Perú, yo hice presente que esa demanda iba a venir si no negociábamos antes; bueno nadie escuchó y perdimos 45 kilómetros cuadrados de mar. Hoy día estoy diciendo que esto que está sucediendo en el Perú nos afecta fundamentalmente, y yo no conozco ninguna reacción de algún experto diplomático, de nadie con respecto a esto».

Subraya que otra incógnita es el concepto de plurinacionalismo que se está debatiendo hoy en la Convención Constitucional. Por lo tanto, asevera que «estamos ante un problema muy delicado y no dimensionado, que es el de una Convención Constituyente que el día de mañana va a decir Chile es un Estado plurinacional sin especificar en qué consiste esto, porque si plurinacional significa que hay distintas nacionalidades, con autodeterminación, y que tienen sus propias políticas exteriores, Chile deja de ser un Estado Nación como actor unitario».

Chile como un Estado Plurinacional e Intercultural: la norma aprobada por la Convención

La comisión de Sistema Político de la Convención Constitucional aprobó, en general, la norma que declara a Chile como un Estado Plurinacional e Intercultural.

La norma apoyada por 16 convencionales, indica que los pueblos indígenas «son titulares del derecho de libre determinación, así como de los demás derechos colectivos reconocidos y garantizados en el marco de esta Constitución y en el Sistema Internacional de los Derechos Humanos y de los Pueblos Indígenas».

Para Rodríguez Elizondo, no es una buena noticia que esto quede escrito en una nueva Constitución, ya que, explica, podría traer efectos negativos en términos de política exterior y tratados internacionales para nuestro país. «Eso no se complementa con una definición de lo que entendemos por plurinacionalidad y seguimos confundiéndolo con la multiculturalidad, que es otra cosa».

«Seguimos pensando que esto es un principio en aras de la integración latinoamericana y estamos corriendo serio peligro», es decir, establece que se está incrementando una panoplia de derechos sin establecer las respectivas obligaciones: «Un Estado plurinacional que no se define se arriesga a comprometer la integridad del Estado nacional vigente. En eso estamos».

Con el nuevo gobierno del presidente electo, Gabriel Boric los asuntos en política exterior aún no están claros, sin embargo, se espera que luego del nombramiento de sus subsecretarios, el equipo ministerial comience a trabajar en los nuevas propuestas. «Ignoro totalmente qué piensa el presidente electo con respecto a este tema, no conozco a sus asesores de política exterior, pero creo que el presidente electo tiene que preocuparse de manera muy profunda de este tema», concluye.

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