La crisis migratoria que enfrenta la zona norte del país, y que tiene a las provincias de Arica, Parinacota, Tamarugal y El Loa bajo estado de excepción desde el 15 de febrero, hace especialmente relevante quién será el próximo director del Servicio Nacional de Migraciones.

Y es que con el cambio de mando pronto a ocurrir -el 11 de marzo- se deberá definir quién tomará el puesto que actualmente ocupa Álvaro Bellolio. Dentro de las posibilidades que se barajan existirían tres opciones posibles. Uno de ellos proviene desde el mundo académico e ideológico, otro desde el mundo jesuita y otro es recomendado por el círculo de hierro del presidente electo.

Luis Thayer: el ideólogo de las medidas migratorias del programa de Boric 

Luis Eduardo Thayer es investigador y académico del Magíster de Intervención Social de la Universidad Católica Silva Henríquez. Sociólogo con doctorado y magíster en la Universidad Complutense de Madrid, y es la propuesta que tiene un perfil más “académico-ideológico” para liderar el Servicio Nacional de Migraciones y quien, de acuerdo con voces extraoficiales, es la figura que más probablemente se quede con el cargo. 

El nombre del investigador sonó fuertemente como una posibilidad luego de que fuese uno de los colaboradores del programa de Gabriel Boric, especialmente en el apartado de migración. En una entrevista ofrecida por Thayer al diario El Siglo, en abril de 2021, lo presentan como miembro de la Comisión de Migraciones de Convergencia Social (partido en el que milita el Presidente electo). El Mercurio en diciembre de ese año lo atribuye como “encargado de migraciones del comando de Gabriel Boric” y La Tercera lo describe como el “ideólogo en materias migratorias del programa”.

Las propuestas en esta área se cuentan entre las más polémicas presentadas por Boric cuando era candidato, al punto de que fueron eliminadas y modificadas en el transcurso de la campaña. Uno de los puntos que fue borrado era aquel que garantizaba “el acceso de las personas migrantes independiente de su situación administrativa, al Banco de Vivienda Protegida y a los programas de vivienda humanitaria para la primera acogida”. 

Y aunque el punto de la vivienda fue eliminado del programa, en la entrevista concedida por Thayer a El Mercurio el 5 de diciembre asegura: “Apoyaremos con recursos directos y la creación de albergues provisorios donde las personas puedan ingresar voluntariamente y permanecer resguardadas y en condiciones dignas”. Para más adelante agregar: “Nos comprometemos a resolver en no más de seis meses la situación de todas las personas que se encuentren en estos albergues”.

Varios días después, Thayer dijo a La Tercera que si el frenteamplista resultaba electo, en los primeros 100 días de mandato la crisis migratoria jugaría un rol primordial y reafirmó su idea de facilitar el acceso a la vivienda de las familias migrantes con “albergues transitorios”.

Pero el programa del próximo gobierno, no es el único documento donde Thayer ha dejado en evidencia su postura sobre la migración en el país. Recientemente, escribió una columna en Ciper donde critica la nueva ley de migraciones. 

“La nueva ley de migraciones recientemente publicada viene a consagrar para el mediano plazo esta agenda cuya prioridad no está puesta en la integración de las personas migrantes, sino en la supuesta capacidad del estado de controlar, seleccionar y restringir la movilidad de las personas que proyectan en Chile su vida”, publicó en abril de 2021.

Al ser consultado, en febrero de este año, sobre las acciones que tomará el próximo gobierno para enfrentar la crisis migratoria, Thayer ha dicho que lo primero sería suscribir el Pacto de Marrakech -que el gobierno del presidente Sebastián Piñera se ha negado a firmar al considerar que “incentiva la migración irregular”- y además hacer un catastro para localizar a quienes se encuentran en Chile en situación irregular.

El sociólogo ha dirigido diversas investigaciones centradas en el proceso de integración de los migrantes en las sociedades a la que emigran. Por ejemplo, en el artículo “La política del estado de ánimo. La debilidad de las políticas migratorias locales en Santiago de Chile”, su tesis dice que actualmente existe una política migratoria que genera barreras para acceder a una ciudadanía en igualdad de condiciones respecto a la “población autóctona”.

Según Thayer, en el mismo documento, la primera puerta que deben enfrentar tiene que ver con el control fronterizo, la extensión de visados y permisos, entre otras, sin embargo, apunta a que se debe lograr una integración que comprenda “acceso a los sistemas de salud y educación pública, el incentivo y fortalecimiento de las organizaciones de migrantes, los incentivos y políticas orientados a atenuar el racismo y la discriminación, los incentivos a la igualdad de oportunidades en el mercado laboral, las políticas de reagrupamiento familiar, etcétera”.

Es en esa línea, que en 2020, previo al plebiscito Constituyente, escribe una columna en Ciper donde apunta a que los ciudadanos participen del proceso. “Estamos a menos de 100 días de que se desarrolle el plebiscito por una nueva Constitución en Chile. Es un hecho inédito y un hito histórico donde deberían caber todas las fuerzas sociales y colectivas que conforman de hecho la comunidad política. En tal sentido, la participación de las personas migrantes que viven en Chile es fundamental pues como nuevos/as residentes son sujetos legítimos/as de este territorio y miembros de hecho de esta comunidad”, expresó.  

Adicionalmente, en su paper “Ciudadanía precaria: Hacia una definición conceptual para la caracterización de los procesos migratorios contemporáneos” establece: “Ciudadanía y nación formarían una articulación por medio de la cual la idea misma de nación incorpora un elemento que vuelve concreta, aprehensible y funcional la universalidad abstracta”. 

Y sobre las fronteras dijo al Diario Austral de Osorno en febrero de 2021 que quien “quiera cerrar su frontera completamente no va a lograrlo. Aquí en América Latina eso es irreal, porque es un territorio donde no hay geográficamente la posibilidad de cerrar. Por eso digo que es poco realista la idea del cierre”, mismo diálogo en el que argumentó que el hecho de que se haya multiplicado el ingreso clandestino “es un problema que se ha generado por el cierre de la frontera”, por lo que señala que lo que corresponde es “hacerse cargo del flujo”.

Matías Libuy, del círculo de confianza de Izkia Siches 

Otra de las opciones es el coordinador de la comisión de Salud y Migrantes del Colegio Médico -cargo creado en la administración de Izkia Siches- desde 2018. 

El puesto de “futuro subsecretario de Migraciones” se lo atribuyó el gobernador de Arica Jorge Díaz (DC), en las declaraciones que dio tras una visita del actual ministro del Interior, Rodrigo Delgado, a Arica hecha el 3 de febrero, precisamente para atender la crisis migratoria en el país.

“Ya coordinamos una reunión para el próximo miércoles con el futuro subsecretario de Migraciones, Matías Libuy, con el propósito de que pudiera conocer las demandas y los requerimientos del gobernadores regionales del norte de Chile”, afirmó Díaz. 

Y si bien desde el equipo de Boric descartaron que tal declaración significara que Libuy iba a dirigir el Servicio Nacional de Migraciones, efectivamente el pasado 9 de febrero asistió a una reunión telemática con los gobernadores de Arica, Tarapacá y Antofagasta para abordar la crisis migratoria y así generar soluciones con las nuevas autoridades que asumirán prontamente. 

Libuy ahora ejerce como asesor del Ministerio de Interior en los asuntos de inmigración. Su cercanía con la titular de la cartera lo habrían dejado como colaborador. 

El médico de 32 años también proviene de los movimientos estudiantiles, fue presidente del centro de alumnos de la carrera en 2009 y consejero de la Fech en 2011, en el período de las movilizaciones. Posteriormente, en 2015 cuando era interno en el Hospital Barros Luco postuló a la presidencia de la federación en la lista del Partido Socialista. 

Continúo ligado al partido y tras egresar -luego de realizar un magister en epidemiología en la University College de Londres en Inglaterra- fue coordinador del Programa de Salud del Instituto Igualdad.

En 2017 con la candidatura de Izkia Siches al Colegio Médico fue uno de los que respaldó la lista, ya que según escribió en una columna publicada en El Mostrador “representa la esperanza de una generación de profesionales experimentados y jóvenes que sienten la urgencia de mejorar la salud en Chile”.

Ahora bien, respecto a su postura en materia de migraciones, en 2021 publicó una columna junto a Alejandra Carreño en la revista del Colegio Médico haciendo referencia a las manifestaciones “No + Migrantes” que se llevaban a cabo en Iquique. “Es la expresión más visible de lo que se viene construyendo hace años y que tiene una matriz estructural que avala, a través de medidas como la militarización de la frontera norte, la falta de coordinación regional para el abordaje de la crisis y la expulsión de ciertos colectivos migrantes”, escribió. 

Cercanos a la coordinación de migración explican fuera de micrófono que Libuy habría generado una propuesta desde el Colmed para permitir trabajar a los migrantes que ingresen con visa de turista, regularizar a través de una visa a quienes ingresen de forma clandestina al país y cambiar el porcentaje de trabajadores migrantes que puede tener una empresa de un 15% a un 50%. 

Miguel Jaksic, exdirector del Servicio Jesuita a Migrantes

Como última opción se encuentra el profesor de migraciones de la Escuela de Gobierno de la UC y exdirector del Servicio Jesuita a Migrantes entre 2014 y 2017, Miguel Jaksic. El licenciado en filosofía y teología de 41 años sería la opción más “pragmática” para el próximo gobierno.

Si bien en el último tiempo Jaksic se ha mantenido fuera de la esfera pública, las gestiones del Servicio Jesuita a Migrantes dejan entrever su postura en materia de migración. Este organismo se encuentra entre aquellos que han presentado recursos de amparo para impedir la expulsión de migrantes del país. 

Fue la misma organización, la que se mantuvo como asesora del Partido Comunista y el Frente Amplio durante la tramitación de la actual Ley de Migraciones. 

En particular, Jaksic escribió una columna en La Tercera en 2018 donde hace referencia al aumento de migrantes en el país. “Chile se presenta cada día como un país más diverso. En ese contexto, lo mejor que podemos hacer es cambiar nuestra mirada y comenzar a pensar “interculturalmente”. O sea, empezar a preguntarnos si estamos dispuestos a cambiar nuestras concepciones tradicionales acerca de la identidad, la nación”, escribió.

Al ser consultado sobre su posible designación, Yaksic respondió que no lo han contactado y dice no tener información de ser una opción para el cargo.

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La crisis migratoria que enfrenta la zona norte del país, y que tiene a las provincias de Arica, Parinacota, Tamarugal y El Loa bajo estado de excepción desde el 15 de febrero, hace especialmente relevante quién será el próximo director del Servicio Nacional de Migraciones.

Y es que con el cambio de mando pronto a ocurrir -el 11 de marzo- se deberá definir quién tomará el puesto que actualmente ocupa Álvaro Bellolio. Dentro de las posibilidades que se barajan existirían tres opciones posibles. Uno de ellos proviene desde el mundo académico e ideológico, otro desde el mundo jesuita y otro es recomendado por el círculo de hierro del presidente electo.

Luis Thayer: el ideólogo de las medidas migratorias del programa de Boric 

Luis Eduardo Thayer es investigador y académico del Magíster de Intervención Social de la Universidad Católica Silva Henríquez. Sociólogo con doctorado y magíster en la Universidad Complutense de Madrid, y es la propuesta que tiene un perfil más «académico-ideológico» para liderar el Servicio Nacional de Migraciones y quien, de acuerdo con voces extraoficiales, es la figura que más probablemente se quede con el cargo. 

El nombre del investigador sonó fuertemente como una posibilidad luego de que fuese uno de los colaboradores del programa de Gabriel Boric, especialmente en el apartado de migración. En una entrevista ofrecida por Thayer al diario El Siglo, en abril de 2021, lo presentan como miembro de la Comisión de Migraciones de Convergencia Social (partido en el que milita el Presidente electo). El Mercurio en diciembre de ese año lo atribuye como «encargado de migraciones del comando de Gabriel Boric» y La Tercera lo describe como el «ideólogo en materias migratorias del programa».

Las propuestas en esta área se cuentan entre las más polémicas presentadas por Boric cuando era candidato, al punto de que fueron eliminadas y modificadas en el transcurso de la campaña. Uno de los puntos que fue borrado era aquel que garantizaba “el acceso de las personas migrantes independiente de su situación administrativa, al Banco de Vivienda Protegida y a los programas de vivienda humanitaria para la primera acogida”. 

Y aunque el punto de la vivienda fue eliminado del programa, en la entrevista concedida por Thayer a El Mercurio el 5 de diciembre asegura: «Apoyaremos con recursos directos y la creación de albergues provisorios donde las personas puedan ingresar voluntariamente y permanecer resguardadas y en condiciones dignas». Para más adelante agregar: «Nos comprometemos a resolver en no más de seis meses la situación de todas las personas que se encuentren en estos albergues».

Varios días después, Thayer dijo a La Tercera que si el frenteamplista resultaba electo, en los primeros 100 días de mandato la crisis migratoria jugaría un rol primordial y reafirmó su idea de facilitar el acceso a la vivienda de las familias migrantes con «albergues transitorios».

Pero el programa del próximo gobierno, no es el único documento donde Thayer ha dejado en evidencia su postura sobre la migración en el país. Recientemente, escribió una columna en Ciper donde critica la nueva ley de migraciones. 

“La nueva ley de migraciones recientemente publicada viene a consagrar para el mediano plazo esta agenda cuya prioridad no está puesta en la integración de las personas migrantes, sino en la supuesta capacidad del estado de controlar, seleccionar y restringir la movilidad de las personas que proyectan en Chile su vida”, publicó en abril de 2021.

Al ser consultado, en febrero de este año, sobre las acciones que tomará el próximo gobierno para enfrentar la crisis migratoria, Thayer ha dicho que lo primero sería suscribir el Pacto de Marrakech -que el gobierno del presidente Sebastián Piñera se ha negado a firmar al considerar que “incentiva la migración irregular”- y además hacer un catastro para localizar a quienes se encuentran en Chile en situación irregular.

El sociólogo ha dirigido diversas investigaciones centradas en el proceso de integración de los migrantes en las sociedades a la que emigran. Por ejemplo, en el artículo “La política del estado de ánimo. La debilidad de las políticas migratorias locales en Santiago de Chile”, su tesis dice que actualmente existe una política migratoria que genera barreras para acceder a una ciudadanía en igualdad de condiciones respecto a la “población autóctona”.

Según Thayer, en el mismo documento, la primera puerta que deben enfrentar tiene que ver con el control fronterizo, la extensión de visados y permisos, entre otras, sin embargo, apunta a que se debe lograr una integración que comprenda “acceso a los sistemas de salud y educación pública, el incentivo y fortalecimiento de las organizaciones de migrantes, los incentivos y políticas orientados a atenuar el racismo y la discriminación, los incentivos a la igualdad de oportunidades en el mercado laboral, las políticas de reagrupamiento familiar, etcétera”.

Es en esa línea, que en 2020, previo al plebiscito Constituyente, escribe una columna en Ciper donde apunta a que los ciudadanos participen del proceso. “Estamos a menos de 100 días de que se desarrolle el plebiscito por una nueva Constitución en Chile. Es un hecho inédito y un hito histórico donde deberían caber todas las fuerzas sociales y colectivas que conforman de hecho la comunidad política. En tal sentido, la participación de las personas migrantes que viven en Chile es fundamental pues como nuevos/as residentes son sujetos legítimos/as de este territorio y miembros de hecho de esta comunidad”, expresó.  

Adicionalmente, en su paper “Ciudadanía precaria: Hacia una definición conceptual para la caracterización de los procesos migratorios contemporáneos” establece: “Ciudadanía y nación formarían una articulación por medio de la cual la idea misma de nación incorpora un elemento que vuelve concreta, aprehensible y funcional la universalidad abstracta”. 

Y sobre las fronteras dijo al Diario Austral de Osorno en febrero de 2021 que quien «quiera cerrar su frontera completamente no va a lograrlo. Aquí en América Latina eso es irreal, porque es un territorio donde no hay geográficamente la posibilidad de cerrar. Por eso digo que es poco realista la idea del cierre», mismo diálogo en el que argumentó que el hecho de que se haya multiplicado el ingreso clandestino «es un problema que se ha generado por el cierre de la frontera», por lo que señala que lo que corresponde es «hacerse cargo del flujo».

Matías Libuy, del círculo de confianza de Izkia Siches 

Otra de las opciones es el coordinador de la comisión de Salud y Migrantes del Colegio Médico -cargo creado en la administración de Izkia Siches- desde 2018. 

El puesto de «futuro subsecretario de Migraciones» se lo atribuyó el gobernador de Arica Jorge Díaz (DC), en las declaraciones que dio tras una visita del actual ministro del Interior, Rodrigo Delgado, a Arica hecha el 3 de febrero, precisamente para atender la crisis migratoria en el país.

«Ya coordinamos una reunión para el próximo miércoles con el futuro subsecretario de Migraciones, Matías Libuy, con el propósito de que pudiera conocer las demandas y los requerimientos del gobernadores regionales del norte de Chile”, afirmó Díaz. 

Y si bien desde el equipo de Boric descartaron que tal declaración significara que Libuy iba a dirigir el Servicio Nacional de Migraciones, efectivamente el pasado 9 de febrero asistió a una reunión telemática con los gobernadores de Arica, Tarapacá y Antofagasta para abordar la crisis migratoria y así generar soluciones con las nuevas autoridades que asumirán prontamente. 

Libuy ahora ejerce como asesor del Ministerio de Interior en los asuntos de inmigración. Su cercanía con la titular de la cartera lo habrían dejado como colaborador. 

El médico de 32 años también proviene de los movimientos estudiantiles, fue presidente del centro de alumnos de la carrera en 2009 y consejero de la Fech en 2011, en el período de las movilizaciones. Posteriormente, en 2015 cuando era interno en el Hospital Barros Luco postuló a la presidencia de la federación en la lista del Partido Socialista. 

Continúo ligado al partido y tras egresar -luego de realizar un magister en epidemiología en la University College de Londres en Inglaterra- fue coordinador del Programa de Salud del Instituto Igualdad.

En 2017 con la candidatura de Izkia Siches al Colegio Médico fue uno de los que respaldó la lista, ya que según escribió en una columna publicada en El Mostradorrepresenta la esperanza de una generación de profesionales experimentados y jóvenes que sienten la urgencia de mejorar la salud en Chile”.

Ahora bien, respecto a su postura en materia de migraciones, en 2021 publicó una columna junto a Alejandra Carreño en la revista del Colegio Médico haciendo referencia a las manifestaciones “No + Migrantes” que se llevaban a cabo en Iquique. “Es la expresión más visible de lo que se viene construyendo hace años y que tiene una matriz estructural que avala, a través de medidas como la militarización de la frontera norte, la falta de coordinación regional para el abordaje de la crisis y la expulsión de ciertos colectivos migrantes”, escribió. 

Cercanos a la coordinación de migración explican fuera de micrófono que Libuy habría generado una propuesta desde el Colmed para permitir trabajar a los migrantes que ingresen con visa de turista, regularizar a través de una visa a quienes ingresen de forma clandestina al país y cambiar el porcentaje de trabajadores migrantes que puede tener una empresa de un 15% a un 50%. 

Miguel Jaksic, exdirector del Servicio Jesuita a Migrantes

Como última opción se encuentra el profesor de migraciones de la Escuela de Gobierno de la UC y exdirector del Servicio Jesuita a Migrantes entre 2014 y 2017, Miguel Jaksic. El licenciado en filosofía y teología de 41 años sería la opción más “pragmática” para el próximo gobierno.

Si bien en el último tiempo Jaksic se ha mantenido fuera de la esfera pública, las gestiones del Servicio Jesuita a Migrantes dejan entrever su postura en materia de migración. Este organismo se encuentra entre aquellos que han presentado recursos de amparo para impedir la expulsión de migrantes del país. 

Fue la misma organización, la que se mantuvo como asesora del Partido Comunista y el Frente Amplio durante la tramitación de la actual Ley de Migraciones. 

En particular, Jaksic escribió una columna en La Tercera en 2018 donde hace referencia al aumento de migrantes en el país. “Chile se presenta cada día como un país más diverso. En ese contexto, lo mejor que podemos hacer es cambiar nuestra mirada y comenzar a pensar «interculturalmente». O sea, empezar a preguntarnos si estamos dispuestos a cambiar nuestras concepciones tradicionales acerca de la identidad, la nación”, escribió.

Al ser consultado sobre su posible designación, Yaksic respondió que no lo han contactado y dice no tener información de ser una opción para el cargo.

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