En las reuniones que han sostenido hasta ahora los partidos de oposición con el entorno del presidente electo José Antonio Kast, se ha instalado la idea de que, por ahora, lo que debe primar es un sistema de colaboración para integrar el gobierno, sin presionar todavía por una coalición.
El equipo de Kast y el propio presidente electo ha transmitido internamente que se debe ir paso a paso y evitar presionar a los partidos. El objetivo es comprometerlos con la agenda de emergencia que buscará llevar adelante el gobierno y buscar con el paso de los meses afianzar una eventual coalición.
Sin embargo, en los últimos días en republicanos y el entorno de Kast se ha levantado una alerta importante: la presión que existe en el Partido Nacional Libertario de Johannes Kaiser por mantenerse al margen de una alianza y apoyar desde el Congreso las iniciativas con las que estén de acuerdo y cuestionar o poner sus puntos cuando no compartan posiciones.
El debate en libertarios y la preocupación de Kast
La presión la iniciaron esta semana los propios hermanos Kaiser. En El Líbero la senadora electa Vanessa Kaiser señaló que «yo no quiero que mi hermano Johannes sea un fusible del gabinete de Kast». En la misma línea, su hermano, Axel Kaiser, sostuvo en Ex-Ante que “probablemente lo mejor es que (Johannes) siga liderando el partido desde fuera del gabinete”.
Los hermanos del excandidato presidencial serían defensores de la idea de que entrar a una alianza amplia de gobierno podría hacerlos caer en la irrelevancia y los obligará a abandonar su agenda.
En la otra vereda estarían figuras como el diputado Cristián Labbé, exjefe de campaña y cercano a Kaiser, quien sería de la idea de que el partido debe que entrar a un gobierno de unidad aunque con acuerdos programáticos claros y exigiendo un rol relevante en el gabinete.
“Estoy disponible. Creo que acá hay que poner a Chile por delante”, dijo Labbé en La Tercera consultado por la posibilidad de avanzar en una coalición.
El debate mantiene alerta a Kast. Si no se logra sumar a libertarios a la alianza, advierten en republicanos, sería un primer tropiezo. Esto, ya que en el escenario de complejidad en que les tocará gobernar, que libertarios corra por cuenta propia, se podría transformar en un flanco por la derecha.
No tener a libertarios en una alianza o pacto de colaboración, además, haría aún más compleja la tarea de ordenar el Congreso. Sin los ocho votos asegurados de los diputados libertarios en la Cámara, en el futuro gobierno advierten será muy difícil poder sacar adelante proyectos en que se necesiten, por ejemplo, los cuatro séptimos.
Contando los votos de los diputados libertarios, el futuro gobierno aún no tiene las mayorías necesarias, y tendrá la difícil tarea de negociar con la bancada PDG que ha demostrado no alinearse con órdenes de partido.
Las gestiones con Kaiser
En los últimos días las gestiones con libertarios se han intensificado. En el Partido Republicano y Chile Vamos aseguran que no hay espacio para riesgos y que se debe amarrar con urgencia la presencia del partido de Kaiser.
Una fórmula que se evalúa, es que Labbé entre a una subsecretaría y Kaiser a Defensa o algún ministerio del comité político. Eso, con un compromiso de que tenga respaldo y que no sea un fusible en el caso de que el gobierno pase momentos complejos.
Sin embargo, los cargos no convencerían del todo a los libertarios. El propio Kaiser sería de la idea de no sumarse al gobierno sin antes tener un documento acordado respecto a cuáles serán las líneas rojas en materia de seguridad y economía.
Sistema de colaboración
Mientras tanto, las tratativas para el gobierno de unidad siguen adelante.
En los partidos de la actual oposición señalan que ya está prácticamente definido que lo que habrá es un sistema de colaboración y no una coalición política o electoral.
Para eso, dicen, falta mucho y se tiene que evaluar a la luz de cómo se da el trabajo en esta alianza de emergencia.
Además, en el sector dicen que hay tiempo, ya que la próxima elección es en tres años. Esto, advierten, no quita que se trate de una colaboración formal, con reuniones y una coordinación constante.
Una de las tareas, dicen, es generar un documento donde se establezcan cuáles serán las medidas prioritarias en seguridad, economía y empleo. En estos días los presidentes de partido se volverían a reunir para comenzar a definir estos temas y cómo se dará forma al gobierno de unidad por el que apuesta Kast.
