Este domingo, con un 55% de los votos, la exministra Gloria Hutt venció al senador Luciano Cruz-Coke en la elección interna para definir al presidente de Evópoli, un cargo que asumirá formalmente a partir del 30 de octubre.
En un nuevo Especial Mirada Líbero la nueva presidenta de Evópoli conversa de sus definiciones de cara al nuevo proceso constituyente, el rol de la colectividad en el nuevo escenario post plebiscito del 4 de septiembre y evalúa el actuar del Gobierno.
«Queremos afirmar nuestra identidad como un partido de centroderecha liberal, reforzar las redes con los militantes, volver a tener presencia en el territorio, y construir la organización con algunos métodos más modernos, con más tecnología, y con un rol del partido como articulador entre los parlamentarios, Horizontal, el trabajo territorial y la formación de líderes», explica la exministra.
«Evópoli tiene un rol que cumplir como puente entre la derecha más conservadora y la centroizquierda moderada»
La nueva presidenta de la colectividad analiza el panorama político. «Después del plebiscito de salida ha habido una reconfiguración y muy clara presencia de expectativas de las personas respecto a un centro convocante, que represente una visión de integración y acuerdos. Y Evópoli tiene ahí un rol que cumplir como puente entre la derecha más conservadora y la centroizquierda moderada».
Agrega que el partido «llegó a abrir espacios en la derecha, lo que fue muy exitoso en 2017 con Felipe Kast. Y se ha desdibujado un poco ese posicionamiento… Ahora hay una oportunidad importante, tenemos una propuesta, no solo ideológica, para que los militantes ingresen y sean parte».
Hutt y proceso constituyente: «El rol de los ciudadanos es clave»
Respecto al proceso constitucional, con las fuerzas políticas intentado cerrar un acuerdo en esta materia, Gloria Hutt sostiene que «Chile Vamos ha avanzado bien, en forma armónica en hacer su propuesta. El rol de Evópoli ahí es defender las libertades, el rol de las personas. El 62% del 4 de septiembre le pertenece a las personas, y tenemos que ser muy prudentes con eso. El rol de los ciudadanos es clave en todo el proceso y tenemos que encontrar la forma de mantenerlos integrados en las decisiones«.
Sobre negociaciones, señala: «No estamos lejos de acuerdos. Y espero que haya una convergencia. Está fuera de toda discusión el hecho de necesitar una nueva Constitución, no un ajuste a la Constitución existente, eso quedó zanjado en el plebiscito de entrada», dice.
En referencia a la columna en El Mercurio de Gonzalo Blumel, Ignacio Briones y Hernán Larraín, titulada Nueva Constitución, legitimidad y sistema político, donde plantean, entre otros puntos, la elección de un nuevo órgano redactor de una Carta Magna, la exministra sostiene que comparte esa visión. «La presencia de ciudadanos como actores clave no puede dejarse de lado. Independientemente de que al Senado le corresponde avanzar en el proceso de desarrollo de propuestas, tenemos que tener esa opinión ciudadana en la mesa».
«Queremos que haya una Constitución legitimada mayoritariamente por la población»
¿Cómo evitar una Convención que caiga en lo mismo que la derrotada en el plebiscito, Hutt apunta: «Queremos que haya una Constitución legitimada mayoritariamente por la población, con un proceso más moderado, con menos integrantes, lo que no tiene porqué repicar lo que pasó antes».
En relación a que sea el Congreso quien redacte una nueva Constitución, la nueva presidenta de Evópoli asegura que «la voluntad manifestada en el plebiscito de salida fue bien contundente (…) sé que hay posturas que van en esa dirección, de elaborar una nueva Constitución y someterla a un plebiscito. Mi impresión es que en ese desarrollo de esas propuestas tiene que haber también participación de las personas».
Enfatiza: «La aprobación mayoritaria de la población va a darle legitimidad a la Constitución y va a cerrar un proceso largo».
Ante el debate de llevar a referéndum el mecanismo para redactar una nueva Constitución, opina: «Nada está escrito en piedra, sin embargo me parece difícil someter a plebiscito de entrada un mecanismo. Hay muchos mecanismos… ¿con qué criterio se define uno u otro? No me resulta muy simple entender la forma en que eso se podría plantear».
Hutt y caída de aprobación del Gobierno: «Es un riesgo para la estabilidad»
Respecto al Gobierno -con una aprobación del Presidente Boric de 26% según la ultima encuesta Cadem-, Gloria Hutt sostiene que «más allá de que seamos oposición, me parece muy dramático que el Presidente tenga una aprobación que va en una caída tan fuerte, es un riesgo para la estabilidad, es importante que al Gobierno le vaya bien».
«Durante varios meses apostaron al plebiscito de salida y ahí afirmar un programa. Como ganó el Rechazo, se produjo un nuevo quiebre y, en paralelo, las demandas ciudadanas no se han visto resultas, no se han visto propuestas para eso», dice al exsecretaria de Estado.
Y plantea: «El plebiscito de salida le da una segunda oportunidad al Gobierno para empezar a mostrar acción en los sectores donde las personas esperan ver sus problemas resueltos. Pero el foco de la noticia no ha salido de La Moneda, hay debilidad entonces en los ministerios sectoriales».
