A las 12:00 horas de hoy, José Antonio Kast asumirá como Presidente de la República en el Salón de Honor del Congreso Nacional. Antes de la ceremonia, sin embargo, los parlamentarios tienen una tarea trascendental: definir quiénes administrarán las mesas del Senado y la Cámara de Diputados.
Hasta ayer, el futuro gobierno estaba perdiendo la administración de esta última, luego que la izquierda anunciara un acuerdo inicial con el Partido de la Gente, el que llevaría a Pamela Jiles a quedar como presidente de la instancia.
El tema habría generado preocupación en los equipos del futuro gobierno. Sin embargo, fuentes del Partido Republicano y Chile Vamos, aseguran que en reserva la derecha habría desplegado sus propias negociaciones y podría tener los votos para dominar la Cámara Baja.
En el sector llevarían semanas apostando por un acuerdo que incluya a la centro izquierda o al menos a alguno de sus partidos. Asimismo, quienes han participado de las negociaciones aseguran que en el propio Partido de la Gente no habría acuerdo total sobre respaldar la opción de Pamela Jiles, por lo que también podrían haber descolgados de esa tienda.
En el futuro oficialismo destacan que sólo están a dos votos de tener la mayoría -cuentan con 76 de los 155 diputados-, por lo que tampoco necesitan necesariamente un acuerdo amplio, sino que alcanzaría con convencer a algunos diputados de bajarse del acuerdo con el PDG.
En el caso de incluir a algún partido de la centro izquierda, en la derecha reconocen que esto sería además un duro golpe al gobierno saliente de Gabriel Boric, y se podría generar una eventual mayoría de cara a los proyectos y votaciones que se intentarán llevar adelante durante este primer año.
La importancia de ganar la administración de la Cámara radica precisamente en que una de su prerrogativas es decidir los proyectos que se ponen en tabla. Además, permite influir en la conformación que tendrán las comisiones permanentes, instancias clave en el trámite de los proyectos.
