Publicado el 19 de diciembre, 2019

Funas, amenazas e «invasión» del hemiciclo: la nueva forma de legislar

Autor:

Emily Avendaño

Dentro y fuera del Congreso hubo tensión. Se buscaba que los diputados aprobaran materias que no habían sido pactadas en el Acuerdo por una nueva Constitución del 15 de noviembre ni por la mesa técnica que elaboró la propuesta de reforma constitucional. El mayor reclamo vino de activistas feministas que durante todo el día estuvieron en la sede del Legislativo -apoyadas por el PC y el FA- para exigir que se aprobara la paridad de género. Sus intervenciones incluso causaron que se suspendiera temporalmente la sesión. Mientras vía Twitter los propios diputados se increparon por estas indicaciones.

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El ambiente estuvo tenso desde la mañana en el Congreso, y así se mantuvo durante todo el día. La Cámara de Diputados fue el escenario de una votación histórica que permitió la reforma al capítulo XV de la Constitución y abrió paso al plebiscito del 26 de abril. Sin embargo, las argumentaciones de los legisladores quedaron en segundo plano frente a las manifestaciones e interrupciones que incluso obligaron a suspender temporalmente la sesión pasadas las 16 horas. 

“No hay democracia sin paridad”, gritó un grupo de activistas feministas, mientras intentaba violar los accesos al hemiciclo. Adentro, manifestantes feministas, de comunidades mapuche e identificados con banderas del movimiento LGBTIQ también alzó lienzos y lanzó consignas. Y más gritos: “Alerta, alerta, alerta machista, que todo el territorio se vuelva feminista” o “el Congreso opresor es un macho violador”. La sesión se mantuvo suspendida alrededor de 20 minutos, y cuando se retomó el presidente de la Cámara, Iván Flores (DC), advirtió con suspenderla definitivamente si continuaban las manifestaciones en las tribunas.

La tónica del día se marcó temprano, cuando el diputado de Convergencia Social Gabriel Boric permitió el ingreso de siete mujeres pasando por debajo del torniquete utilizado para controlar el ingreso de los invitados al edificio alrededor de las 9:30 horas y sin registrarse, por lo que arriesga una sanción de la Comisión de Ética. Además, la diputada Camila Rojas (Comunes) inscribió en una lista a un grupo de mujeres que ingresó al segundo piso de la sede del Parlamento, y quienes no contaban con invitación previa. La actriz Mariana Loyola y la comediante Jani Dueñas se contaron entre las mujeres que llegaron a la sede en Valparaíso.

La Coordinadora Feminista 8M exigía la aprobación de una indicación por la paridad de género. Esta, así como escaños reservados para independientes y pueblos originarios fueron rechazadas al no alcanzar el quórum necesario, pues se trataba de temas que no estaban incluidos en el acuerdo constitucional del 15 de noviembre pasado ni en el proyecto de reforma constitucional entregado el 6 de diciembre por la comisión técnica conformada por 14 expertos que representaban a todos los partidos firmantes del Acuerdo por la paz social y la nueva Constitución.

La Cámara de Diputados votó la reforma y fue aprobada en general con 127 votos a favor, 18 en contra y 5 abstenciones. Los diputados aprobaron los artículos que permiten el plebiscito de abril, los que habilitan las convenciones mixta y constituyente, así como el que permite a la convención constituyente pedir una prórroga de 3 meses en su trabajo. También se aprobó el plebiscito ratificatorio, y que la actual Constitución seguirá vigente en caso de que se rechace el texto propuesto en el plebiscito de salida. Ahora el proyecto pasa al Senado.

Una vez conocidos los resultados de la votación continuaron las consignas feministas en las afueras de la sala. Hubo además agrupaciones feministas y mapuche que se manifestaron al exterior del Congreso Nacional.

Según publicó La Segunda, en la sala se impidió el acceso libre de los asesores parlamentarios, quienes han realizado al menos cuatro manifestaciones en el Congreso desde que empezó el estallido social, en las que han increpado al ex ministro del Interior Andrés Chadwick, al diputado UDI Juan Antonio Coloma y al diputado independiente Pepe Auth, quien por su postura de acoger la cuestión previa en la acusación constitucional en contra del Presidente Sebastián Piñera fue sacado de la Comisión de Hacienda por el Partido Radical.

Auth incluso le respondió directamente a una funcionaria parlamentaria, quien es secretaria del legislador del Partido Comunista Hugo Gutiérrez.

“Tengo una visión muy crítica de la pérdida de voz de mi sector político, que se deja arrastrar por el izquierdismo y el radicalismo del Partido Comunista y parte del Frente Amplio y se atemoriza, a mi juicio mucho más de la cuenta, por la primera línea de la calle”, declaró el diputado independiente al Diario Financiero.

Las funas a los diputados que rechazaron acusación contra Piñera llegaron hasta la justicia. El jefe de la bancada DC, Gabriel Ascencio, presentó un recurso de amparo en la Corte de Apelaciones de Santiago contra la ex candidata presidencial Roxana Miranda, que llamó a atacar a los legisladores, que como Auth, acogieron la cuestión previa.

Votos en contra del PC, el PH y regionalistas

En la votación general de la reforma constitucional hubo 18 votos en contra, fue precisamente desde los partidos que alientan estas “barras bravas” de asesores en las tribunas del Congreso que surgieron los rechazos: nueve del Partido Comunista, cuatro del Partido Humanista -que recientemente abandonó el Frente Amplio-, cuatro de la Federación Regionalista Verde. Por la derecha, hubo un solo voto en contra correspondiente al Partido Republicano. 

Si se miran las abstenciones, estas también llegaron mayoritariamente desde la izquierda. Tres de Convergencia Social, una de Revolución Democrática; y por la derecha se abstuvo una diputada de Renovación Nacional. 

Durante el debate, la diputada Claudia Mix (Comunes) advirtió que si se mantenía el voto en contra de la paridad y de los escaños reservados, rechazaría los artículos que determinaban la composición del órgano constituyente. Mientras que Boric amenazó con “poner su cargo a disposición” si no había paridad género, ni escaños reservados para pueblos originarios ni listas para independientes. 

Otra trinchera de la oposición fue Twitter. La diputada Pamela Jiles (Humanista) aprovechó esa vía para increpar a Boric por su acción de permitir el ingreso de mujeres a la sede del Congreso. “A ‘las mujeres’, a los independientes y a los pueblos originarios los dejaste afuera tú, @gabrielboric, cuando firmaste pacto por la impunidad de Piñera, sin paridad, sin quórum democrático y sentándote en el pueblo movilizado. Asume tu responsabilidad política y moral”.

Esa misma vía utilizó la diputada Camila Rojas (Comunes) para criticar al diputado Diego Schalper (RN): “A ti te da lo mismo que se caiga Chile antes que aprobar la paridad y los escaños reservados para pueblos originarios. Resguarda todo lo que puedas los privilegios que defiendes porque se van a acabar, tarde o temprano”.

De hecho, el partido Comunes celebró la entrada de uno de los colectivos feministas a la sala del Legislativo. “Irrumpimos en la Cámara de Diputados para exigir la aprobación de una constituyente paritaria porque es con nosotras o no será. Somos el 51% y la constituyente debe ser con todas. ¡Este movimiento es irreversible!”, escribieron en Twitter. 

En la previa, la diputada de Convergencia Social Gael Yeomans -quien se abstuvo en la votación general- acusó a los partidos de Chile Vamos: UDI, Evópoli y RN de articularse en contra de las mujeres. “El lobby machista de la derecha y el gobierno logró quitarle todo el piso a sus diputadas para apoyar la paridad. ¿A que le tienen miedo?”. 

El diputado UDI Jaime Bellolio rechazó la actitud de la oposición y de sus asesores parlamentarios durante el debate. “En esta misma sala hace un par de días atrás tuvimos a enviados de partidos políticos representados acá, asesores de diputados de acá, insultando a toda la Cámara de Diputada que no votaba como ellos. Agrediendo, amenazando, haciéndole funa por redes sociales, publicando sus teléfonos, sus direcciones. ¿Ese es el espíritu democrático de aquellos que no firmaron el acuerdo? ¿De eso se trata para ellos hacer democracia y construirla? Claramente no creen en la democracia aquellos que piensan así. No es más que un fascismo encapuchado para pretender decir que en verdad ellos tienen la razón, pero no la tienen. La agresión, la violencia, la política del odio, la política de no valorar el que haya personas que pueden pensar distinto, es justo lo contrario de la democracia”.

Por su parte el diputado Schalper también cuestionó las agresiones entre sus colegas parlamentarios: “Todos tenemos nuestras miradas y hemos sido cobardes en defenderlas, cobardes en exigir que se respete la democracia, cobardes frente a esta mezcla entre redes sociales, matinales, funas y rating, cobardes al exigir responsabilidad, al exigir rigurosidad, liderazgo político, cobardes cuando aceptamos que algunos colegas funen a otros colegas por cómo votan en esta sala”. 

El hecho de que las indicaciones referidas a la paridad de género y a los escaños reservados para pueblos indígenas e independientes no hayan alcanzado el quórum suficiente para su aprobación no cierra la puerta a que más adelante puedan introducirse modificaciones en este sentido. Una de las posibilidades es modificar la ley 18.700 sobre Votaciones Populares y Escrutinios, antes del 25 de junio, pues si se llegase a aprobar en el plebiscito de abril elaborar una nueva Constitución este sería el plazo necesario antes de definir las candidaturas. 

Además, esa tarde, la comisión de Constitución de la Cámara aprobó, luego de que la citara su presidente Matías Walker (DC), un proyecto que permite la paridad de género y los escaños reservados.

Tras los hechos de violencia que además han implicado parlamentarios llegando encapuchados hasta las sesiones de sala de la Corporación, caso de la diputada Pamela Jiles (PH) y gritando consignas contra las más altas autoridades del país, los legisladores de Renovación Nacional, Karin Luck y Sebastián Torrealba, impulsan un proyecto para modificar el reglamento interno de la Cámara, al considerar que «las barricadas se trasladaron desde la calle al Congreso».

Torrealba explicó que la iniciativa consiste en que los parlamentarios que inviten personas que generen disturbios “sean castigados” por medio de multas más significativas. Esto implica modificar el título II del Reglamento de la Cámara de Diputados, con el objeto de establecer entre los deberes de los diputados la obligación de actuar con responsabilidad y respeto a la Institución de la que forman parte. Además, establecer que los diputados deberán hacerse responsables de los actos en los que incurran sus invitados y personal parlamentario. De este modo se llevarían las multas, que ya están establecidas en el reglamento, de 2%  de la dieta a 10%.

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