El fiscal general de los Estados Unidos, William Barr, aseguró que el informe Mueller indica que no hay vínculos entre el Presidente Donald Trump y una posible injerencia rusa en las elecciones presidenciales de 2016, instancia en la que el magnate venció a la candidata demócrata Hillary Clinton.
Frente a esto, Barr señaló que «el informe del fiscal especial afirma que la investigación no estableció que miembros de la campaña conspiraran o estuvieran coordinados con el gobierno ruso en sus actividades de interferencia en las elecciones».
Según consigna El Comercio, el fiscal general afirmó que Trump no actuó para frustrar la investigación de Mueller, en medio de las acusaciones sobre obstrucción a la justicia.
En la misma línea, agregó que «hay pruebas sustanciales que muestran que el presidente estaba frustrado y enojado por la convicción de que la investigación estaba lastrando su presidencia, que era impulsada por sus opositores y que fue alimentada por filtraciones ilegales».
Según Barr, el informe Mueller indica que «el presidente no emprendió ninguna acción que privara al fiscal especial de documentos o de los testigos necesarios para completar su investigación».
En la Casa Blanca, adelantó que hay «pruebas sustanciales que muestran que el presidente estaba frustrado y enojado por la convicción de que la investigación estaba lastrando su presidencia, que era impulsada por sus opositores y que fue alimentada por filtraciones ilegales».
The New York Times publicó que «al final de una reunión con altos funcionarios de seguridad nacional al comienzo de su presidencia, el Sr. Trump le preguntó a su F.B.I. El director, James B. Comey, se quedó atrás y luego despachó la Oficina Oval de todos los demás, de acuerdo con el testimonio ante el Congreso del Sr. Comey. El presidente pidió que la F.B.I. según una nota que el Sr. Comey escribió al momento de documentar el encuentro, concluyó una investigación sobre su primer asesor de seguridad nacional, Michael T. Flynn, y lo calificó como un buen tipo que había pasado por mucho».
Otro episodio que trata el medio es que «a bordo del Air Force One con sus ayudantes cuando regresaba a Washington de una reunión cumbre del Grupo de los 20 en Europa, Trump se lanzó a la elaboración de una respuesta a un artículo del New York Times sobre una reunión de campaña organizada por su hijo Donald Trump Jr con un abogado ruso que promete información perjudicial sobre Hillary Clinton. El Sr. Trump quería que la declaración brindara la menor información posible, y sus abogados le dijeron al equipo de Mueller que el presidente «personalmente dictó» la respuesta. La declaración inicial fue engañosa, y dijo que la reunión había sido «principalmente» sobre las adopciones, sin reconocer la parte sobre la Sra. Clinton».
También abarca los intentos del gobierno por despedir a Mueller. Pese a esto, el fiscal William Barr asegura que en el informe se indica una injerencia rusa en las elecciones de 2016.
En total, se recogen 11 episodios de posible obstrucción a la justicia, aunque los investigadores no llegan a una conclusión al respecto. También menciona algún momento de desesperación del mandatario, cuando en mayo de 2017, el caso acaba en manos del fiscal especial: «Estoy jodido, este es el final de mi presidencia», afirma
