Durante la tarde del viernes, el directorio de Codelco, liderado por Máximo Pacheco, tomó la decisión de cerrar la fundición Ventanas, lo que fue ratificado esa noche por el Presidente Gabriel Boric. El cierre paulatino, que tardará hasta 5 años, fue valorado por algunos en cuanto a los efectos medioambientales, pero criticado por otros que aseguraron que es una medida apresurada. Los trabajadores lo rechazan e insisten en que paralizarán sus labores en los próximos días.

En un nuevo Especial Mirada Líbero, el ex subsecretario de Minería, Ricardo Irarrázabal, aseguró que «no poder sacar adelante Ventanas es un fracaso de la gestión ambiental». A juicio del abogado y ex director del Servicio de Evaluación Ambiental, «no pudieron mejorar el estándar ambiental, no pudieron evitar los peaks de contaminación, cuando técnicamente aquello es factible«.

El también ex subsecretario de Medio Ambiente recordó que durante el segundo gobierno de Michelle Bachelet «hubo un fracaso rotundo en el plan de descontaminación. Desde la Contraloría señalaron que ese plan no se hacía cargo de los efectos». Y explicó que en el segundo período de Sebastián Piñera debieron volver a introducir el plan de descontaminación.

Irarrázabal coincidió con el presidente de la Sociedad Nacional de Minería (Sonami), Diego Hernández, en que fue una decisión «apresurada» y «facilista» por parte del Gobierno.

Según el experto, «son más bien decisiones del corto plazo, motivadas por cuestiones políticas y que no responden a preguntas complejas de dilucidar». El abogado sostuvo que el Gobierno no ha dado «las mejores señales» y agregó que «puede existir una lógica política detrás de esto«.

Además, advirtió que «hay que ver cómo fueron las presiones del Gobierno al directorio de Codelco para que se aprobara esta medida».

«Es fundamental que estas empresas públicas tengan un estándar de gobierno corporativo, como si fueran empresas del sector privado. Eso les da más transparencia, evita favoritismo, populismo y hace que la inversión que hace el país redunde en beneficios para toda la población», detalló.

«Si empezamos a cerrar las industrias en ese sector vamos a tener un problema energético en la RM»

Irarrázabal no solo advirtió sobre un impacto importante para la pequeña y mediana minería, sino también en la sustentabilidad social y energética. Explicó que en la ley que traspasó Ventanas de la Empresa Nacional de Minería (Enami) a Codelco, se creó una cláusula que obliga a mantener la capacidad de fundición para los pequeños productores.

«Es fundamental para los productores de Valparaíso y de la Región Metropolitana el funcionamiento de una fundición que permita un análisis de fletes y costo que sea beneficioso para dichos productores», argumentó.

Para Irarrázabal, esto es de suma importancia porque «todo el sector de Puchuncaví y Quintero tiene desde el punto de vista energético un valor estratégico muy importante». «Si empezamos a cerrar todas las industrias que están en ese sector vamos a tener un problema energético no menor en la RM», apuntó.

Además, indicó que existe cierto consenso en la academia sobre la necesidad de mantener o incrementar la capacidad de fundición al país; para darle un valor agregado al cobre.

A partir de la entrada de China al rubro, en la década del 2000, Chile ha ido perdiendo el porcentaje que tenía en cuanto a la participación en fundiciones, enfocándose en la exportación del concentrado, lo que tiene consecuencias ambientales. «Es muy distinto, a nivel de volumen, lo que significa el concentrado versus el cobre refinado. Ambientalmente se mejora notablemente la huella de carbono si se exporta cobre refinado que si se exporta concentrado», afirmó.

«Codelco puede hacer la inversión para llegar a estándares más importantes»

De acuerdo con el ex subsecretario, «es fundamental generar inversión para hacerse cargo de las emisiones fugitivas de la fundición Ventanas. Esas son las que muchas veces generan estos peaks de dióxido de azufre que afectan a la población». El abogado advirtió que hay una especie de «mirada fija en los porcentajes de absorción de emisiones», que al día de hoy es de 95,6% en Ventanas; siendo que para evitar los peaks de contaminación hay que atender las medidas operativas de cada planta.

«Pensar que la absorción va a resolver todos los temas no es así. Se requiere gente que conozca el trabajo de las fundiciones, que tenga una mirada preventiva y que sepa evitar estos peaks de contaminación», argumentó. El experto detalló que existen fundiciones que ya cuentan con un nivel de absorción del 99%. «La tecnología para ese estándar exigente ya existe», añadió, por lo que «Codelco puede hacer la inversión para llegar a estándares más importantes».

En cuanto a las normativas medioambientales, explicó que en su período como subsecretario de Medio Ambiente, introdujeron dos normas de calidad para el material particulado fino; en la emisión de centrales termoeléctricas y fundiciones de cobre.

«Creo que fueron de los cambios normativos más relevantes que se han hecho en la historia ambiental del país. Fue justamente introducir algo que no estaba regulado, como las fundiciones, con efectos muy relevantes respecto a la zona de Puchuncaví y Quintero», dijo. Y sostuvo que esas normas deben ser modificadas y revisadas a lo menos cada 5 años.

Deja un comentario

Cancelar la respuesta