Educación - Fernando Peña

Dejar de lado los asuntos ideológicos, poner por delante las necesidades prácticas en materia de matrícula escolar y, con base en eso, lograr una modificación legislativa sustancial que permita el crecimiento de los colegios particulares subvencionados. Eso es lo que plantea Fernando Peña, quien fue seremi de Educación de Biobío en el segundo mandato de Sebastián Piñera, para aumentar la oferta en establecimientos educacionales de calidad en los que las familias sí quieran inscribir a sus hijos y solucionar así la actual crisis de falta cupos que no ha podido solventar el Ministerio de Educación.

«Acá se necesita ingeniería profunda, un acuerdo transversal y hacer entender particularmente a la izquierda, que está enamorada de la Ley de inclusión escolar, las consecuencias, algunas nefastas, que tuvo esto en el sistema escolar. No estamos hablando de una discusión ideológica, sino de una cuestión que tiene efectos concretos sobre la provisión y la garantía constitucional en el acceso a la educación», sostuvo Peña durante su participación en ‘Al pizarrón, el podcast sobre educación’, espacio que nace de una alianza entre El Líbero y la Universidad San Sebastián.

Para el ex seremi, la escasez de cupos deja en evidencia objetiva la falta de servicio por parte de las autoridades. “El Estado está incumpliendo una garantía constitucional de proveer el derecho a la educación para cientos de familias y eso es responsabilidad de quienes hoy están gobernando”, sostuvo.

Lograr que legisladores de izquierda acepten modificar la Ley de inclusión, que asumen como una «conquista casi sagrada»

Peña insistió en que la salida a la crisis de matrícula educacional debe producirse desde el Poder Legislativo, mediante modificaciones profundas, no cosméticas.

«Lo que viene ahora es cómo hacer entrar en razón a una parte importante del Congreso que todavía entiende la Ley de inclusión escolar como una conquista casi sagrada. Hay una cuestión ahí medio extraña y casi religiosa, porque entienden efectivamente esa ley como la cristalización de todas las luchas y los devenires a los cuales se enfrentaron desde 2011 como generación», dijo.

El ex Seremi planteó que la norma en cuestión se creó para torpedear el crecimiento de los colegios particulares subvencionados.“La persecución no va a cesar hasta que existan ajustes normativos que permitan a los particulares subvencionados volver a crecer”, aseveró.

«La Ley de inclusión escolar ha producido en la práctica más segregación, porque ha achicado el mundo particular subvencionado y ha obligado a familias a migrar forzadamente al mundo particular pagado, e incluso a adoptar modalidades como el homeschool», dijo.

«Persiguiendo privados en la educación no se está dañando a un sistema neoliberal, sino a la tradición educacional chilena»

Gonzalo Arenas, decano de la Escuela de Derecho de la Universidad San Sebastián que participa como panelista fijo del podcast, advirtió que la izquierda ha hecho una «contaminación ideológica» para hacer ver que la educación particular subvencionada es un asunto «neoliberal», que «viene de Pinochet».

«Hay que dejar bien clara la idea que persiguiendo a los privados en la educación no se está dañando a un supuesto sistema neoliberal, sino que se está dañando a la tradición educacional chilena, republicana, de toda la vida, que ha sido siempre una provisión mixta», señaló el jurista.

Peña agregó al respecto: «La subvención escolar se crea en el año 1951 (…). Todo esto de que este sistema de segregación y mercantilización lo inventó Pinochet es una mentira absoluta».

El ex Seremi explicó que los colegios particulares subvencionados crecían a un 10% anual, ritmo que se interrumpió en 2015. «Si eso no hubiese ocurrido probablemente el ministro no hubiese tenido el problema que enfrentó este año», dijo a propósito de las denuncias de casi 3.000 estudiantes sin cupo a inicio de este año escolar.

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